Por Cristina CifuentesNueva encuesta revela que la mayoría de los estadounidenses no están seguros de si los intentos de asesinato contra Trump fueron reales
Un sondeo de NewsGuard/YouGov publicado el lunes indicó que un 30% piensa que alguno de los tres intentos de homicidio fue un montaje, pese a que no existe evidencia para ello.
Un 30% de los estadounidenses pone en duda la legitimidad de los recientes intentos de asesinato contra el Presidente Donald Trump, debido a que cree que al menos uno de los tres en los últimos dos años, fue un montaje.
Así lo dio a conocer un sondeo de NewsGuard/YouGov publicado el lunes, que se realizó entre el 28 de abril y el 4 de mayo, en el que se entrevistó a 1.000 estadounidenses. En la ocasión se les preguntó a los encuestados sobre el tiroteo en la cena de corresponsales, el intento de asesinato contra Trump en Butler, Pennsylvania, en julio de 2024 y el atentado contra su vida ese mismo otoño mientras jugaba al golf en West Palm Beach.
No ha surgido ninguna evidencia que respalde las teorías conspirativas que afirman que alguno de los tres incidentes relacionados con armas de fuego en los actos públicos de Trump fue escenificado. Sin embargo, muchos estadounidenses siguen creyendo que todos lo fueron.

La semana pasada, un gran jurado federal en Washington acusó formalmente al presunto autor de los disparos en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, imputando a Cole Tomas Allen cuatro delitos graves, incluido el intento de asesinato del presidente Donald Trump. Y, este lunes el imputado se declaró como “no culpable”.
Poco después del incidente que condujo a su arresto en el hotel Washington Hilton, comenzaron a circular en internet teorías conspirativas que afirmaban falsamente que la administración Trump había orquestado el incidente para generar apoyo al presidente, al Partido Republicano y a su proyecto de salón de baile en la Casa Blanca.
Al darles las opciones de “verdadero”, “falso” o “no estoy seguro”, y preguntarles si cada uno de los incidentes “fue un montaje”, la mayoría de los encuestados afirmó que creía que cada evento había sido un montaje o que no estaba segura. Una pluralidad -aproximadamente el 45%- afirmó que cada uno fue un “intento real”.
Según la encuesta, un 25% de los encuestados creía que el intento de ataque durante la Cena de Corresponsales había sido un montaje. Lo mismo ocurría en Butler, donde el 24% de los encuestados pensaba que el ataque había sido simulado. El 16% opinaba lo mismo sobre el complot frustrado en West Palm Beach.
Estas opiniones surgieron a pesar de los numerosos testigos en Butler y Washington, y de las detalladas acusaciones federales contra los sospechosos del complot en Florida y del tiroteo durante la cena. Un comité del Senado investigó el ataque en Butler después de que un francotirador del Servicio Secreto abatiera al perpetrador y publicó un informe exhaustivo que detallaba las fallas de seguridad en el mitín político.
Sofia Rubinson, editora sénior de NewsGuard, una organización que rastrea las afirmaciones falsas que se difunden en línea, indicó -según el portal de NPR- que las afirmaciones publicadas en X durante la semana posterior a la cena acumularon más de 90 millones de visualizaciones.
“En realidad, no hay muchas pruebas de que estos usuarios de redes sociales citen o en las que se basen”, dijo al portal de NPR. “Se trata simplemente de esta creencia y esta desconfianza en que el gobierno actúe con honestidad y nos proporcione información precisa”.

Durante una entrevista con 60 Minutes al día siguiente de la cena, Trump desestimó las afirmaciones de que el incidente había sido un montaje.
“Creo que están más enfermos que estafadores”, dijo Trump, aludiendo a las personas que promueven tales teorías conspirativas. “Pero también hay mucho de estafador en todo esto”.
La nueva encuesta revela que las dudas sobre los intentos de asesinato están mucho más concentradas entre los jóvenes estadounidenses y los demócratas.
Según la encuesta, los estadounidenses de entre 18 y 29 años fueron los más propensos, de todas las generaciones, a creer que los tres eventos fueron un montaje.
Este sentimiento es más pronunciado en la izquierda, donde el 21% de los demócratas opina así, siete veces más que los republicanos. Al preguntarles sobre los tres incidentes, un mayor porcentaje de demócratas afirma que cada evento fue un montaje: el 34% opinó lo mismo sobre la cena de corresponsales, el 42% sobre Butler y el 26% sobre el club de golf de Trump.
Aunque los republicanos eran menos propensos a pensar que los hechos fueron fabricados, Rubinson señala un aumento notable en el número de votantes republicanos que piensan que el tiroteo en la cena fue escenificado (13%) en comparación con los sucesos en Butler (7%) y el club de golf de Trump (7%).
“Aún así, es un porcentaje mucho menor que el de los demócratas. Pero estamos viendo que los republicanos son cada vez más propensos a creer esta narrativa ‘montada’”, dijo.
Rubinson reconoció que, si bien es difícil explicar de forma definitiva ese aumento, podría deberse a una “escisión” dentro del movimiento de Trump por cuestiones como la gestión de la administración respecto a los archivos de Jeffrey Epstein, así como la guerra con Irán.
“Gran parte de la base tradicional de MAGA está... tal vez cada vez más descontenta con la administración Trump y más propensa a creer en este tipo de teorías conspirativas”.
La Casa Blanca rechazó las teorías conspirativas en un comunicado emitido tras la publicación de su artículo. “Quien crea que el presidente Trump orquestó sus propios intentos de asesinato es un completo idiota”, declaró el portavoz Davis Ingle.
Joan Donovan, profesora de la Universidad de Boston que investiga la manipulación mediática, afirmó, en conversación con The Washington Post, que los resultados son un indicador del papel que desempeña el espectáculo en la presidencia de Trump. “Parece increíblemente hollywoodense pensar que esto fue un montaje”, dijo Donovan sobre el tiroteo durante la cena de los corresponsales. “Todo el aparato gubernamental se ha convertido en un reality show”.
Jared Holt, investigador sénior del grupo Open Measures, que realiza un seguimiento del extremismo en línea, afirmó que las estadísticas demuestran cómo el pensamiento conspirativo se está volviendo más común en Estados Unidos.

“Esas cifras de las encuestas no me sorprenden demasiado. Son, sin duda, desalentadoras”, dijo Holt a The Washington Post. “Las teorías conspirativas han infectado nuestra vida política hasta el punto de convertirse en un reflejo visceral para una parte cada vez mayor de la población”.
“Es natural que la gente caiga en las teorías de la conspiración cuando intenta comprender acontecimientos complicados”, comentó Donovan.
“Desafortunadamente, cuando los gobiernos o las instituciones ocultan la verdad sobre lo que están haciendo, o actúan con negligencia respecto a ciertas regulaciones, o no imponen ciertas leyes a diferentes personas, es mucho más fácil creer en una conspiración contra uno mismo que creer que el sistema se ha corrompido”, concluyó Donovan.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lee La Tercera.
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE














