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Comandante Cabezas, el oficial de Carabineros que asumió como jefe de escoltas de Kast

Con 23 años de experiencia en Carabineros, el teniente coronel Sergio Cabezas asumió hace algunas semanas la labor de seguir y cuidar los pasos del próximo Presidente de la República.

JONNATHAN OYARZUN/ATON CHILE

Pasado el mediodía del lunes 5 de enero llegó hasta el Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) el presidente electo, José Antonio Kast. El futuro mandatario arribó al edificio ubicado en calle Compañía de Jesús para ser proclamado como el futuro Presidente de la República. Ese día no solo marcó la carrera del futuro presidente, sino que también de quien lo acompañaba.

Antes de que Kast bajara del Toyota 4Runner color gris en el que se transporta habitualmente, descendió del automóvil un reconocido oficial de Carabineros: el teniente coronel Sergio Cabezas Neira (43). El oficial, acorde con el protocolo, observó el entorno y, tras tener la confirmación del resto de los funcionarios a su cargo de que el entorno estaba seguro, abrió la puerta de quien ingresaría al edificio del Tricel como ciudadano y saldría como presidente electo.

José Antonio Kast asiste al Tricel para ser proclamado oficialmente como presidente electo. Jonnathan Oyarzún/Aton Chile JONNATHAN OYARZUN/ATON CHILE

Esa correspondió a una de las primeras actividades oficiales en las que el comandante Cabezas estuvo a cargo de la seguridad del futuro presidente y de su familia, luego de ser nombrado recientemente como jefe de escoltas de Kast. Su nombramiento se dio poco después de que el republicano resultara ganador y tras un minucioso trabajo de selección por parte de Carabineros.

A partir de ahora en manos de Cabezas estará la seguridad del futuro jefe de Estado, un trabajo -dicen fuentes policiales- que no conoce de horarios, lugares y dificultades. Desde ahora, señala una fuente, el oficial de Carabineros se transformó en “la sombra” del presidente electo, trabajo que podría desempeñar incluso hasta que Kast le entregue la banda presidencial a quien lo suceda en 2030.

Junto con eso, Cabezas asumió un cargo que -relatan conocedores del asunto- es ocupado solo por funcionarios de vasta experiencia, profesionalismo y con un perfil muy destacado al interior de la policía uniformada.

El presidente electo, José Antonio Kast, escoltado por el teniente coronel Sergio Cabezas. Dragomir Yankovic/Aton Chile DRAGOMIR YANKOVIC/ATON CHILE

El oficial será quien suceda al actual jefe de escoltas del presidente Gabriel Boric, el coronel Patricio Aguayo, quien tras concluir el periodo con Boric se irá como agregado policial a Inglaterra. Y seguirá los pasos de otros reconocidos funcionarios que han estado a cargo de la seguridad de los presidentes: Nelson Godoy (Patricio Aylwin), Douglas Martínez y Lorenzo González (Eduardo Frei), Aldo Vidal (Michelle Bachelet), Arturo Urrutia (Sebastián Piñera y Ricardo Lagos), entre otros.

Quién es el nuevo jefe de escoltas

En el proceso para elegir al jefe de escoltas no se deja nada al azar. Además de una reconocida trayectoria, señalan conocedores del proceso, también se observa que quien asuma la seguridad de la primera autoridad del Estado debe haber pasado por diversas áreas de Carabineros, haber liderado equipos y, lo más importante: haber integrado una seguridad presidencial. Todos requisitos con los que Cabezas cumplía a cabalidad.

Jonnathan Oyarzun/Aton Chile JONNATHAN OYARZUN/ATON CHILE

Nacido en la Región Metropolitana, inició su carrera policial apenas egresó de educación media. En 2002, con 19 años, ingresó a la Escuela de Carabineros, donde iniciaría el proceso que, ahora con 43 años, lo llevó a hacerse cargo de la seguridad de la máxima autoridad del país.

El entonces joven aspirante a oficial seguía los pasos de su padre, el también reconocido oficial de Carabineros, general Sergio Cabezas Lafuente, quien se retiró tras alcanzar el alto mando. Antes de eso, Cabezas Lafuente incluso llegó a ser el director de la Escuela de Carabineros y, al igual que su hijo, también formó parte del Grupo de Escolta Presidencial (GEP) y del Grupo Guardia de Palacio.

General (r) Sergio Cabezas, padre del nuevo jefe de escoltas del presidente electo, José Antonio Kast.

El paso por ese centro educacional de Cabezas hijo no pasó inadvertido, ya que egresó siendo parte de las mejores calificaciones de su promoción, lo que lo llevó a ser promovido en comisión de servicio al buque escuela Esmeralda de la Armada, donde recibió también instrucción naval.

Luego de aquello, y siguiendo los pasos de su padre, Cabezas cursó la especialidad de instructor, dictando clases en la Escuela de Carabineros y formando oficiales. Esa labor también la ha cursado profesionalmente, ya que además de ser funcionario de la policía el jefe de escoltas de Kast es licenciado en Educación y es magíster en Pedagogía Universitaria.

EL Presidente Electo, Jose Antonio Kast y su jefe de escoltas. Dragomir Yankovic/Aton Chile DRAGOMIR YANKOVIC/ATON CHILE

Además de la vida académica, Cabezas también ha trabajado en labores operativas. Se ha desempeñado en la prefectura de Radiopatrullas y, tras pasar por la Academia de Ciencias Policiales, ya como oficial, asumió como comisario de la 53ª Comisaría de Lo Barnechea y posteriormente de la 19ª Comisaría de Providencia, donde estuvo a cargo de los funcionarios policiales de esas comunas.

Posterior a eso y a mediados de 2022 el oficial dio el salto y, tras realizar el curso correspondiente, se integró al departamento de Protección de Personas Importantes (PPI), lo que lo llevó a asumir como parte del grupo de escoltas del entonces presidente Sebastián Piñera.

Un exigente rol

Dado el rol que tendrá Cabezas, el propio general director de Carabineros, general Marcelo Araya, asumió un papel importante en el nombramiento, siendo incluso quien debe presentarlo al mandatario electo, quien finalmente visa el nombramiento. En esta ocasión, quienes conocen de lo ocurrido explican que el futuro presidente Kast logró cercanía con Cabezas cuando se integró a su equipo de seguridad durante el fin de la campaña presidencial.

En todas las labores, quienes lo conocen lo describen como un oficial “metódico, profesional y riguroso a la hora de trabajar”. En términos personales lo definen como una persona de “trato cordial, cercano y respetuoso con los subalternos”.

Desde su nombramiento, Cabezas asumió el liderazgo del equipo que debe planificar cada paso que dé el futuro presidente, además de ser quien esté a cargo de la cápsula de seguridad con la que Kast se moverá y que contempla radiopatrullas y motos, así como también de al menos otros cuatro vehículos destinados a resguardar la seguridad del mandatario. Cabezas no solo pasará a asumir la seguridad de Kast, sino que también ocupará un lugar de extrema confianza en el equipo que acompañará al futuro presidente en La Moneda.

Jose Antonio Kast asiste al Tricel para ser proclamado oficialmente como Presidente electo. Diego Martin/Aton Chile Diego Martin

El general (r) Aldo Vidal, quien fue el jefe de escoltas de la expresidenta Bachelet, describe que este trabajo “se fundamenta en la responsabilidad que tiene, que es la protección de la primera autoridad del país, lo que demanda una alta dedicación y concentración de tiempo completo, ya que, más allá de ser el jefe de una unidad con equipos multidisciplinarios, desarrolla tareas operativas en el diseño y desarrollo de la seguridad del presidente y su entorno más cercano de tiempo completo”.

Para el exjefe de escoltas del expresidente Piñera, Arturo Urrutia, esta labor representa “un desafío y un esfuerzo sumamente importante no solo físicamente, sino que también psicológicamente, porque por una parte dirige un grupo de personas y porque el nivel de responsabilidad es altísimo, resguardando la integridad física del Presidente y también tienen la responsabilidad de los expresidentes y del ministro del Interior”.

En esa línea, el actual jefe director de la Dirección de Prevención y Seguridad Comunitaria de la Municipalidad de Santiago, agrega que también que más allá de lo técnico operacional, “hay una parte muy final que es la relación que tiene que tener el Presidente de la República con la persona con la que anda siempre a su lado”. En ese sentido, sostiene Urrutia, es muy recomendable lograr una cercanía, ya que es “la persona de extrema confianza del Presidente dentro, por cierto, de los parámetros que significa cumplir esta misión tan importante de resguardar su integridad física en todo el ámbito de actividad que pueda tener él”.

“El desarrollo de las tareas crea las confianzas tan necesarias para que la autoridad pueda entender las difíciles decisiones de seguridad que en determinado momentos se deben tomar”, concluye Vidal.

La seguridad presidencial

Desde el regreso a la democracia, Carabineros asumió el rol principal en la seguridad de los presidentes. Actualmente, en la institución existe el Departamento de Seguridad Presidencial (OS-8), repartición que se divide en el Grupo Escolta Presidencial (GEP) y en el Grupo Guardia de Palacio.

El GEP, que es encabezado por el jefe de escoltas, tiene secciones para la seguridad del presidente, del ministro del Interior, otras dos secciones para “exmandatarios” y una para la “seguridad de la primera dama de la nación”. Actualmente, en total, ese equipo está integrado por 95 funcionarios.

Jose Antonio Kast asiste al Tricel para ser proclamado oficialmente como Presidente electo. Diego Martin/Aton Chile Diego Martin

Dado el cargo, el general (r) Vidal destaca que, además de la seguridad del presidente, el jefe de escoltas también es “quien dirige una unidad especializada que cuenta con distintos equipos multidisciplinarios, que en su conjunto generan las condiciones para el cumplimiento de su misión. En esta permanente presencia junto al presidente en todas la actividades, evidentemente se genera una relación profesional que demanda una discreción, sobriedad y adaptabilidad que no siempre es fácil de llevar”.

Para llegar a integrar este reconocido equipo, señalan fuentes policiales, tanto el jefe de escoltas como sus subalternos, en su mayoría oficiales de Carabineros, deben pasar por una compleja y diversa formación. Al término, los oficiales no solo saben sobre protección de personas, sino que también de manejo profesional y bajo situaciones complejas, uso de armas, entre otras características que se manejan bajo reserva.

José Antonio Kast, junto a su hijo y el jefe de escoltas. Jonnathan Oyarzun/Aton Chile JONNATHAN OYARZUN/ATON CHILE

Por lo mismo, el equipo de seguridad presidencial es calificado como una “unidad de élite” al interior de Carabineros, dado que está integrado no solo por PPI sino que también por múltiples especialidades, las que van desde funcionarios del GOPE, inteligencia, analistas de datos, especialistas en comunicaciones, tránsito, información, entre otros.

Desde ese equipo, además de la seguridad del presidente, también salen los funcionarios encargados de proteger a la futura primera dama, María Pía Adriasola, y los nueve hijos del mandatario electo, quienes deberán contar con al menos un escolta, lo que se determinará según el “perfil de riesgo” de cada uno, lo que puede variar acorde con el estilo de vida que tenga cada uno.

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