José Andrés Murillo: "Ya van cerca de ocho testimonios de víctimas del cura Poblete"

José Andrés Murillo

José Andrés Murillo, director ejecutivo de la Fundación para la Confianza y denunciante de Karadima.

"Algunos me dijeron 'todos sabíamos que Renato era mujeriego'", señaló en radio Duna el director de la Fundación Para la Confianza y denunciante de Karadima.




"Ya van cerca de ocho testimonios de víctimas del cura Poblete", afirmó el director de la Fundación para la Confianza y denunciante de Fernando Karadima, José Andrés Murillo.

El directivo de la entidad se refirió así a la denuncia de Marcela Aranda, académica de la facultad de Teología de la Universidad Católica, quien manifestó que había sido abusada por el excapellán del Hogar de Cristo Renato Poblete Barth.

Murillo agregó que estos nuevos casos de abusos denunciados serían de carácter sexual.

Respecto de los costos que genera denunciar, Murillo enfatizó que detrás de esto "no hay ganancias secundarias". "No hay una búsqueda de figuración, generalmente para las víctimas hay puro costo", insistió, en declaraciones a radio Duna.

El director de la Fundación para la Confianza explicó que gran parte de los abusos sexuales no se cometen en contextos de violencia física, sino a partir de una "asimetría de poder" entre el victimario y la víctima.

"Estaban con otra ética"

Murillo contó que en estos días se le han acercado miembros de la Compañía de Jesús con quienes ha conversado del tema. "Algunos me dijeron: 'todos sabíamos que Renato era mujeriego y le gustaban las mujercitas'", dijo.

Al analizar este tipo de situaciones, el denunciante de Karadima cuestionó que en las relaciones de asimetría "cuál es la posibilidad de consentimiento".

Murillo relató que fue novicio jesuita y que en ese tiempo "el ánimo que compartíamos era de una lucha por la dignidad de las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Hoy estamos viendo que los mayores estaban con otra ética".

Sobre el rol que habría tenido Juan Ochavada, exprovincial de la orden y quien habría estado al tanto de las denuncias, Murillo afirmó que "hay otros, terceros, que silencian a la víctima. Aquí Ochagavía u otros lo minimizaron".

Para Murillo, el contexto en el que ocurren los abusos es clave, pero eso "no significa que no podamos juzgarlos como absolutamente aberrantes. Creo que es importante comprender de manera profunda la historia para poder juzgarla".

"Creo que hoy, y conociendo a los jesuitas, no existe la Compañía de Jesús como un grupo cerrado y con una sola visión. Aquí existen distintas acciones y opiniones. Hay algunos que han reaccionado con una indignación muy grande" al conocer los antecedentes revelados en los últimos días, aseveró.

Respecto del rol comunicacional que ha tenido la Compañía de Jesús, señaló que "hasta ahora creo que se están haciendo cargo, pero estamos en una etapa muy inicial".

En lo personal, Murillo manifestó no sentirse ya parte de la Iglesia. "No me siento católico. Es rara la manera que nosotros nos hemos dedicado a comprender eso", reconoció. "No me siento perteneciente a ninguna institución". Sin embargo, afirmó que entiende "que alguien siga siendo católico" pese a las denuncias.

Caso Polanco

Consultado sobre la cercanía de Marcela Aranda con Rodrigo Polanco, profesor de la facultad de Teología que fue guía de su tesis y la acompañó en este proceso, y quien también fue una de las figuras más cercanas a Fernando Karadima, admitió que frente a ello experimenta "un quiebre interno".

"No tengo respuesta para eso. Si soy más justo con la historia, hay personajes que tienen muchas dimensiones y la historia es mas compleja que blanco y negro", indicó. "Si para Marcela Aranda ha sido importante la figura de Polanco, más allá de su rol histórico, creo que es valioso", agregó.

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