Aída, la ópera más espectacular de Verdi cierra año lírico en el Municipal

aida

Desde este sábado la soprano rumana Cellia Costea protagoniza la obra ambientada en el antiguo Egipto.




Trágica y espectacular. Aída, una de las últimas composiciones del italiano Giuseppe Verdi (1813-1901), cuenta la historia de amor fatídica entre Aída, una princesa etíope esclavizada por los egipcios, y Radamés, un guerrero fiel al faraón que está comprometido con su hija, Amneris. Los protagonistas empujados a probar su lealtad hacia sus respectivos pueblos se traicionarán, perdonarán, buscarán la redención y libertad del otro para finalmente decidir estar juntos en la muerte. Con cuatro actos y gran puesta en escena la ópera verdiana se estrena hoy a las 17 horas en el Teatro Municipal, cerrando la temporada lírica del año.

Hasta el 15 de noviembre el escenario de calle Agustinas realizará ocho presentaciones con la Orquesta Filarmónica de Santiago: cuatro estelares (con cantantes locales), dirigidas por Pedro-Pablo Prudencio, y otras cuatro internacionales, encabezadas por Francisco Rettig. La escenografía, iluminación y vestuario son producción del régisseur argentino Hugo de Ana, quien en 2011 estuvo a cargo del montaje de Boris Godunov y ha presentado su trabajo en escenarios como la Scala de Milán.

"He estado bajo su dirección de escenario en Madama Butterfly y Tosca, y siempre hace cosas fantásticas, cada escena es como una fotografía", reflexiona la soprano rumana Cellia Costea, quien llegó a Santiago hace más de dos semanas para los ensayos de la ópera. Junto a ella se presentará el tenor surcoreano Alfred Kim (Radamés) y la mezzosoprano rusa Marina Prudenskaya (Amneris).

Sin embargo, es segunda vez que la cantante lírica se presenta en el Teatro Municipal. Dos años atrás dio voz a Santuzza en Cavalleria Rusticana. En dicha composición, la intérprete vio dificultades: "No es mi repertorio y tampoco es para mi voz", explica.

Esta vez la soprano está en su territorio y dice que "las composiciones de Verdi y Puccini son perfectas para mí". Además, desde el 2015 ha interpretado a Aída en distintas presentaciones, pero la más importante ocurrió en julio de este año cuando debutó sobre la Arena de Verona. "Tenía cierta experiencia, pero estar ahí por primera vez sin ensayar con la orquesta ni el gran escenario fue una aventura... Verona fue importante, pero ahora lo es Santiago. Tengo la misma emoción, me preparo de la misma forma y es la misma responsabilidad porque pienso que un artista tiene que ser así", agrega.

El destino musical de Cellia Costea se presentó a los 7 años. Nacida en medio de una familia de músicos, se inició en los estudios del violín, pero finalmente optó por el canto lírico luego de que su maestra Elena Botez reconociera en ella una coloratura especial. Primero estudió en su ciudad natal Piatra Neamt y luego obtuvo un título en la Universidad Nacional de Música de Bucarest. Fue en la capital rumana donde la soprano debutó en Otelo de Verdi como Desdémona y luego, en el 2006, caracterizó a la Condesa de Almaviva en la producción de Las bodas de Fígaro de la Opera nacional Holandesa.

En las casi tres semanas que la cantante ha estado en el país dedica todo su tiempo a ensayar. Cada vez que entrena su voz o practica junto a la orquesta, graba para luego escuchar que es lo que se puede mejorar. "Sirve para entender que está bien y que está mal, que hace falta estudiar", explica. La ópera de Verdi brilla por los dúos que se suceden entre los personajes de Aída, Radamés y Amneris, y además es popular por piezas como la Marcha Triunfal o Celeste Aída. Pero para la soprano, la dificultad vocal de esta ópera está en el tercer acto.

El repertorio de Costea destaca por sus interpretaciones en óperas de Verdi y Puccini. En ellos reconoce diferencias evidentes: "En Verdi la palabra es muy importante y es muy técnico: hay que tener técnica para poder cantar pianissimo, forte, todo lo que el compositor escribió. Pero, por otro lado, Puccini tiene más sentimiento y es más parecido a la vida real", reflexiona la soprano rumana, quien en el pasado ha dado voz a Cio-Cio-San en Madama Butterfly.

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