Los hechos que marcan el caso de Viviana Haeger
Tras cinco años de investigación, el marido de la contadora será formalizado por su presunta participación en el crimen.

El 29 de junio de 2010 Viviana Haeger desapareció sin dejar rastro. No fue encontrada sino hasta el 10 de agosto, en una estructura del entretecho de su casa, en el condominio Parque Stocker, de Puerto Varas, Región de Los Lagos.
Fue su propio marido, Jaime Anguita, el que llamó a la policía para decirles que siguiendo un mal olor dio con el cuerpo de su esposa.
Desde la desaparición de la profesional, Anguita fue indicado por la sociedad como el principal sospechoso de la muerte de Haeger, versión que el hombre siempre negó ya que no existían pruebas en su contra.
La información "oficial" decía que la contadora de 42 años, se habría suicidado. Sin embargo, había dudas, sobretodo desde su círculo cercano.
Como no había claridad en torno a este caso, funcionarios de la PDI estuvieron 15 días en la casa de Haeger y Anguita, pero en ese tiempo y después de que se fueron del lugar, nunca nadie llamó para pedir dinero o dar pistas de un supuesto secuestro.
Pese a ello, su esposo ofrecía públicamente una recompensa de 5 millones de pesos para quien aportara una pista que permitiera dar con su paradero. Mientras tanto, la PDI realizaba múltiples diligencias en distintas regiones del país para aclarar el caso.
El 12 de agosto se entregó el informe preliminar del Servicio Médico Legal de Temuco. "Hemos descartado la existencia de trauma en la muerte de esta persona, me refiero a todo tipo de violencia, como arma de fuego, elementos corto punzantes o elementos contundentes", dijo el forense de la PDI, José Belleti.
El 14 de agosto, Viviana Haeger es enterrada en el cementerio Parque La Esperanza de Puerto Montt.
Con fecha 6 de octubre de 2010 se conoció el informe de la autopsia, en el que se consigna que "con los antecedentes, peritajes y resultados de los exámenes, especialmente el toxicológico, es posible inferir que lo que mejor explica la muerte en este caso es una intoxicación por producto herbicida".
Como la familia no quedó conforme con los resultados de las pericias, en diciembre de 2010 el abogado Neumann y la familia Haeger Masse decidieron presentar una querella por parricidio y auxilio al suicidio, solicitando la exhumación del cuerpo para someterlo a un nuevo peritaje forense.
Pese a que el informe de las causas de muerte de la contadora ya era conocido, no había pistas claras en el caso, lo que provocó la proliferación de críticas al actuar de la policía y a su incapacidad para desarrollar la investigación.
No había rastros ni pruebas para comprobar la teoría de homicidio que defendía la familia. Se habían identificado y localizado a posibles amantes, se indagó si el marido tenía tendencias homosexuales o si ella tenía carencias afectivas y sexuales, pero se lograba información concluyente.
Teniendo en cuenta las dudas en torno a la investigación, en febrero de 2012 la fiscalía pidió autorización para exhumar el cuerpo de Haeger, diligencia que se llevó acabo el 3 de agosto del mismo año.
La autopsia se realizó entonces en el SML de Santiago y los resultados señalaron que la causa de muerte es “indeterminada”. Pero para el abogado Neumann algunos de los datos del informe, como marcas en las muñecas del cuerpo, darían cuenta que Viviana estuvo amarrada “lo que hablaría de la intervención de terceros en el deceso”, por lo que el fiscal Lamas pidió más precisiones científicas.
En mayo de 2012 se sancionaron a 6 peritos de la PDI, entre ellos el prefecto Juan Galleguillos, ya que incurrieron en faltas administrativas contempladas en el reglamento de disciplina de la institución, al haber sido negligentes en las diligencias de inspección y trabajo en el sitio del suceso.
La investigación continuó, y este año el fiscal Naín Lamas relató algunos detalles del informe que se había solicitado al Labocar, realizado por la perita Vivian Bustos. La principal conclusión: en la muerte de Haeger existió la intervención de terceros.
"Se recibió el informe que se había solicitado a Labocar, que realizó la doctora Vivian Bustos, en síntesis y conservando la reserva, podemos señalar en términos generales que existe una causa de muerte establecida que sería una muerte por asfixia y además en concepto de la misma médico, habría intervención en los hechos", dijo el persecutor.
Hoy a poco más de 5 años de investigación, la Brigada de Homicidios de Osorno de la PDI detuvo a Jaime Anguita, luego de que su supuesto cómplice, José Pérez Mancilla, confesara el crimen. Este viernes será formalizado por su presunta participación en el homicidio.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE













