Por Juan Pablo SolarEn clave Claude: ¿qué skills requiere mi CEO?, la columna de Juan Pablo Solar

En plena temporada de Juntas de Accionistas conversaba con un controlador que acababa de cerrar la renovación de su directorio. Balance aprobado, equipo ratificado, estrategia validada. Todo parecía en orden. En medio de la conversación me hizo una pregunta curiosa, de buenas a primeras: “Si mi CEO fuera Claude, ¿qué skills debería pedirle para este 2026?”, en referencia a la inteligencia artificial de Anthropic.
Sonreí pensando que era broma. Su seriedad me demostró lo contrario. Y la gracia de la pregunta no era tecnológica, era eliminar simpatías, trayectorias conocidas y sesgos históricos para preguntarse qué capacidades siguen siendo realmente irremplazables en un CEO y, de paso, deben estar en este rol de cara a los desafíos presentes y futuros.
Mientras más avanza la inteligencia artificial, más evidente se vuelve que el diferencial del liderazgo no está en procesar información. Está en liderar personas, sostener criterio bajo presión y movilizar organizaciones completas. Al mirar la evidencia, la conclusión es menos “futurista” de lo que parece y sí bastante más exigente.
Skill uno: construir equipos que eleven el estándar. Los CEO más valorados del mundo —Satya Nadella, Tim Cook o Jensen Huang, según rankings recientes— no destacan por ser los más técnicos: destacan por cómo construyen culturas, desarrollan talento y alinean organizaciones completas detrás de una visión. La IA puede optimizar procesos, ordenar información o acelerar análisis; sin embargo, todavía no construye confianza, no forma primeras líneas y no logra que equipos completos quieran ejecutar una visión difícil con la correspondiente presión que eso conlleva. Esa skill no la obtienes ni mezclando Claude con Chat GPT y potenciado por Gemini.
Segunda de las skills: formar sucesores y construir liderazgo sustentable. Sí, esto es rol del CEO y hace rato que no lo es de RRHH. Quién será la continuidad, el siguiente en la fila es una señal de estabilidad, reputación y valorización que inversionistas observan de cerca. Un sólido CEO no solo ejecuta bien su presente; también deja (y debe dejar) capacidades instaladas para que la organización siga funcionando cuando él ya no esté.
Tercera (soft) skill: administrar relaciones complejas. El CEO, para una correcta administración del negocio, tiene que administrar a inversionistas, reguladores, comunidades, opinión pública, colaboradores y directorios; todos cada vez más activos. ¿La relación del CEO con el presidente del directorio deja de ser protocolar para transformarse en una pieza crítica de gobernanza? Dejo la pregunta como tarea para la casa. Los rankings internacionales de liderazgo muestran consistentemente que los CEO más valorados destacan por su credibilidad frente al mercado y por su capacidad de sostener valor y confianza en escenarios difíciles. Nada de eso se delega en algoritmos.
Mientras más sofisticada se vuelve la inteligencia artificial, más evidente se vuelve qué capacidades siguen siendo profundamente humanas y cuáles siguen siendo las skills que, verdaderamente, debe proveer un CEO. Cuidar y desarrollar lo humano, el arrojo de valentía que implica ser humano conectado y que brilla, es uno de los aportes de valor que han sido y seguirán siendo resorte de los grandes líderes.
Mi amigo Claude, que es muy capo, no llega ahí y sospecho, pero también espero, que no lo haga.
El autor de la columna es socio de Spencer Stuart
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