Opinión

Es cuestión de foco

Dragomir Yankovic/Aton Chile DRAGOMIR YANKOVIC/ATON CHILE

El gobierno del Presidente Kast se estrena en un mundo en guerra. El escenario salta de Ucrania a Venezuela y de allí a Medio Oriente, pero sus bombardeos destrozan economías y afectan gobiernos en todo el planeta. También en Chile: llevamos días con todo alterado por el precio de los combustibles debido a algo que ocurre en un lugar tan lejano como el estrecho de Ormuz.

Nadie sabe cuánto durará esta loca guerra de Trump. Más aún, el asalto al Congreso de EEUU por sus seguidores cuando Trump perdió su elección, hace temer que carezca de límites racionales y éticos cuando siente que puede perder. Y tener alguien así con botón nuclear no es tranquilizador.

La coyuntura hace más dificultosos los desafíos de gobierno y oposición y les haría bien no perder el foco en lo prioritario para cada uno.

El alza de combustibles en todo el mundo era inevitable, pero habría preferido evitar un shock local tan abrupto. Concuerdo con el ministro Quiroz que los anteriores gobernantes entregaron una situación fiscal muy deteriorada, pero no es lo único que dice la realidad. La guerra de Trump es una emergencia dentro del plan de emergencia del Presidente Kast. Es un golpe a una de las prioridades por las cuales la gente lo votó: la prosperidad para sí y sus familias. Se equivocan quienes creen que la votación presidencial indica que la gente se volcó a derecha. No; se volcó a buscar su prosperidad y tranquilidad que asociaron con crecimiento, inversión y empleo, así como mano firme en seguridad. Esa búsqueda es la golpeada por el alza de combustibles y por desprolijidades en seguridad. La ciudadanía no ha vuelto a una izquierda radical o a la asonada; reacciona por lo mismo que votó. El gobierno debe y puede recuperar su foco en lo que la gente valoró al votarlo: credibilidad de que traerá prosperidad a las mayorías e impecabilidad al enfrentar la inseguridad ciudadana.

Pero un mundo en guerra de consecuencias globales es igualmente desafiante para una oposición que aspire a ser seria. También debe concentrarse en su foco, que es superar una incapacidad de 15 años para dar respuesta real a las demandas populares más sentidas. Negarla o relativizarla, como algunos intentan, es la forma de eludir encararla para seguir en lo mismo. Pueden hacer trastabillar a Kast, pero luego no saber qué hacer si lo logran. Así, solo prolongan esa mediocridad que ha sido su sello de tres lustros, exhibido en números y hechos de estos años. Si el país no ha quebrado es por ser más sólido de lo que suponían y porque la ciudadanía puso atajo a sus propósitos. Se han probado buenos para destrozar la gobernabilidad de otros, pero eso a lo más les sirve a sí mismos y solo por un rato; no a Chile. La oposición tiene una enorme deuda como gobernante y comienza a saldarla en la medida que aprende aportar gobernabilidad desde su rol de opositor. Lo demás es pérdida de foco.

Por Óscar Guillermo Garretón, economista

Más sobre:OposiciónGobernabilidad

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE