Una generación influenciada por la cultura narco

SEÑOR DIRECTOR:
Conversando con un grupo de profesoras de sectores vulnerables de la ciudad, me confidenciaban que al preguntarles últimamente a los niños de sus clases qué quieren ser cuando grandes, varios de ellos respondían que querían ser “soldados”. Y no se referían a que quieren defender a su país en el campo de batalla. Se refieren a que quieren trabajar montando guardia en las esquinas, vendiendo droga y estar al servicio de los narcos.
Que nuestros niños sueñen con ese futuro ha sido posible por una cultura narco que se ha expandido virulentamente en nuestras poblaciones -tal como lo consigna el estudio de Cadem publicado por LaTercera- especialmente a través del trap y la música urbana. Esta cultura narco ha proyectado que el consumo y tráfico de drogas, el uso de las armas y la violencia, tienen como resultado un mayor estatus social, una vida de lujos e incluso mayor éxito sexual. Pero sabemos claramente que su verdadero efecto es una cultura de la muerte que trafica con las vidas de nuestros jóvenes, destruye las familias y deja una estela de profundo dolor y vejación en nuestro pueblo.
Por eso hacemos un llamado urgente a los medios y líderes de opinión para que visibilicen este fenómeno social que podría llegar a tener consecuencias sobrecogedoras, ¡por favor tomémosle el peso!
Hacemos también un llamado a la autoridad a tenerlo como una prioridad para este 2023, teniendo en cuenta que la mayoría de los estudios muestran que cada dólar que se gasta en prevención puede ahorrar a los gobiernos hasta 10 dólares en gastos futuros (JIFE). Estoy seguro que como sociedad podemos ofrecerle a nuestros niños, niñas y jóvenes modelos de personas y proyectos de vidas que expresen lo mejor de lo humano, que les permitan soñar con construir una “Casa Común” desde el respeto a la vida, la equidad, la fraternidad y la solidaridad, y así no tengan que evadirse y alinearse en el submundo de las adicciones.
Como Pastoral estamos disponibles para sumar nuestras fuerzas en este empeño.
Benjamín Ossandón Lira
Director Nacional de la Pastoral de Alcoholismo y Drogadicción de la Conferencia Episcopal de Chile
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes SUSCRÍBETE













