La literatura erótica, una herramienta para encender el deseo sexual

Por mucho tiempo este género literario estuvo marcado por la censura, pero en la actualidad se reconoce como una buena herramienta para potenciar el imaginario erótico.




Cuando se habla de consumo erótico muchas personas piensan en imágenes o en contenido de categoría audiovisual, pero ¿qué hay de la literatura? Desde tiempos remotos este género ha marcado presencia. La comedia teatral Lisístrata, de Aristófeles, fue presentada por primera vez el año 411 A.C y es considerada una de las primeras piezas en las que el erotismo está presente de una manera principal en el desarrollo de la trama.

La literatura erótica es una de las muchas herramientas utilizadas por las personas para despertar su deseo e incrementar la excitación. Al leer una novela, un cuento o una poesía con contenido erótico, nuestro cerebro reacciona produciendo imágenes mentales y fantasías sexuales que nos desencadenan el placer. “Es súper importante recordar que el cerebro es nuestro mayor órgano sexual, y cuando leemos literatura erótica tenemos una predisposición positiva hacia esa experiencia”, dice la terapeuta sexual Claudia Ferrer.

Según cuenta, la literatura erótica nos invita a descubrir y conocer nuevas practicas sexuales más allá del coito penetrativo, en cuanto considera las distintas sexualidades, distintos tipos de cuerpos e imaginarios, y al tener solamente acceso a la palabra escrita, nuestra mente comienza a producir imágenes que tienen un vínculo muy cercano con nuestra historia de vida o personalidad.

“Nos permite dejar volar nuestra imaginación”, explica la terapeuta y añade: “De igual forma, aumenta nuestra motivación por el sexo, mejora nuestra actitud hacia el erotismo y las relaciones sexuales. Activa nuestro imaginar erótico y nos lleva a explorar nuevas fantasías, incluso aquellas que se mantienen más ocultas, porque nos lleva a un terreno en el que podemos reconocer lo que nos produce atractivo y lo que no. Potencia mucho el autoconocimiento”.

Leer literatura erótica en pareja también tiene sus beneficios, ya que facilita la comunicación entre los participantes. Según cuenta la especialista, ayuda a aumentar el deseo y la complicidad, permite salir de la rutina, ayuda a descubrir cosas útiles que se desconocían previamente y técnicas para enriquecer la vida sexual: “Mucha gente que lee cuentos, libros o novelas quieren explorar con aquello que leyeron y eso también facilita que incorporen juguetes sexuales a su vida en pareja, ya sea plumas, azotadores, máscaras o arneses”.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.