Por Patricia MoralesHil Hernández, sobre Chiloé Fashion Green: “La isla es conocida por sus tradiciones, pero hoy también es un espacio de innovación”
La pasarela que este fin de semana llevará a cabo su segunda versión reunirá a destacados diseñadores nacionales y chilotes, junto a artesanas de la isla, en un cruce creativo único que busca mostrar al mundo la riqueza cultural, patrimonial y creativa de Chiloé, entendiendo la moda como un espacio de innovación, identidad y colaboración.

Como suele ocurrir, fue un episodio difícil, quizás el más duro para la familia de Hil Hernández (42), el que terminó marcando su destino. A su papá le dio un derrame cerebral cuando tenía siete años y quedó postrado durante ocho años más, cuando murió.
Sus padres habían llegado a Chiloé por trabajo: él camionero y ella comerciante, habían armado su familia a punta de esfuerzo.
“Cuando mi papá falleció, yo tenía 15 años, estaba en primero medio. Mi mamá me había visto todos esos años, junto a mis hermanos, ayudarla en los cuidados de mi papá. Entonces, yo lo veo como si hubiese querido devolverme algo”, dice. La inscribió en cursos de inglés y también de pasarela. Y es que desde niña Hil fue llamativa físicamente. Mide 1,81 cms., es delgada, de pelo muy largo. “En Chiloé eso no era común, entonces, yo creo que ella fue viendo que allí no tendría las oportunidades que quizás quería para mí”.
El saltó ocurrió cuando su mamá la inscribió en un concurso de belleza en TVN. Desde entonces no paró. Incluso en esta entrevista cuenta que su primera editorial de moda fue para revista Paula. “A mi mamá le agradezco mucho que me haya abierto el abanico de lo posible. Muchas veces pienso que, justo mi papá había muerto, mis hermanos ya estaban grandes, perfectamente ella podría haberme dejado ahí, para ella. Pero fue super generosa”, reflexiona hoy, a veinte años de su corona más preciada: el concurso Miss Earth, en donde se acercó al mundo de la sustentabilidad.
El Fashion Green
Al volver a Chile, quiso hacer algunos proyectos vinculados con sustentabilidad, pero acá ese tema estaba en pañales. Hace veinte años nadie hablaba de eso. Así que decidió estudiar. “Elegí periodismo. Yo ya había estudiado turismo en el liceo politécnico de Chiloé, pero quise esta profesión porque todo me interesaba, quería saber de todo”, agrega.
Comenzó una carrera de varios años, en televisión y haciendo algunos documentales. Experiencias que fueron pavimentando su gran proyecto: la pasarela Chiloé Fashion Green, que este año presenta su segunda edición el sábado 17 de enero con el Pueblito Weltún como telar de fondo.

Se trata de un evento que tiene como plato fuerte un desfile que contará con la participación de destacados diseñadores: Guido Vera, quien recientemente compartió escena con Anna Wintour; Pato Moreno, creador que ha vestido a grandes figuras del espectáculo chileno; y SurOrigen, firma que trabaja sastrería en fibras naturales y que ha desarrollado colaboraciones con artesanas del archipiélago.
Desde Chiloé participarán Isla Bonita, agrupación compuesta por un grupo de artesanas de Lemuy; con una extensa trayectoria la marca Kelgwo; el premiado creador textil Osvaldo Guineo; la diseñadora y cantautora Pastora Alfonsina, y Paz Caillet con su alta artesanía; conformando un cruce excepcional entre tradición e innovación, uno de los sellos centrales del evento.
“Si hoy me preguntan de dónde surge la idea del Fashion Green, diría que es una mezcla de todas las experiencias que he tenido en mi vida. De ser chilota, de ver desde mi infancia el trabajo que hacen las artesanas y artesanos; de haber tenido desde niña la oportunidad de salir de la isla, viajar y valorar lo que tenemos ahí. También de mis conocimientos en la universidad y en la televisión”, dice. Y agrega: “Para mí esto es mucho más que un desfile de modas; es una oportunidad para mostrar la riqueza cultural, patrimonial y gastronómica que tenemos en la isla. El trasfondo tiene que ver con hacer que la gente se vuelque y mire Chiloé como un polo de innovación”.
Y es que, ella ve un potencial muy grande en ese sentido. “Chiloé es conocido por sus tradiciones, por su mitología, por su gastronomía, pero también están pasando muchas cosas que tienen que ver con innovación. Me encantaría que este proyecto se transformara en un hub de innovación que hable desde la moda consciente, que es el trabajo que están realizando ahora las artesanas y artesanos en conjunto con diseñadores”.
La innovación como eje
La versión de este año comenzó ayer con un encuentro creativo en el que artesanas chilotas y diseñadores nacionales, fueron parte de un diálogo único sobre técnicas, materiales y procesos que forman parte del patrimonio vivo de la isla.
“La importancia de eso es que las tradiciones no se pierdan, llegar a nuevas generaciones”, dice Hil. “Yo lo que quiero es llevar esta artesanía a un nivel de diseño que haga que, quienes gusten de la moda, quieran usar todo el año un bolso sensacional que vieron en Chiloé Fashion Green. Y eso se logra con innovación”.
El año pasado, por ejemplo, hicieron un proyecto con el diseñador chileno Cris Miranda, destacado por Forbes internacional como uno de los cinco diseñadores que están transformando radicalmente los residuos a nivel global. Trabajaron junto a las artesanas de la agrupación Isla Bonita para desarrollar una colección. “Ellas miraban con admiración el proceso creativo que les invitaban a hacer”, cuenta. Partir de un concepto, que es algo que ellas nunca habían trabajado. Les pedían que se inspiraran en algo propio de la isla y por lo general, lo primero que salía era algo literal: un árbol, un elemento de la naturaleza o de sus tradiciones.
De a poco les fueron abriendo la mente e invitando a salir de eso y, por ejemplo, trabajar con colores, texturas o formas más abstractas; que no solamente se puede representar la hoja como una hoja, puedes tomar las grietas de esa hoja. “Ellas estaban alucinadas escuchando y aplicando todos esos aprendizajes. Como también alucinaban los diseñadores al verlas con la facilidad que tejen, se mueven, hilan la fibra, arman los canastos”.

Los materiales también son parte de esa innovación. “En Chiloé tenemos distintas materialidades. Lo más conocido son las fibras naturales. Pero también hay artesanos que están haciendo accesorios con madera reciclada de tejuelas de iglesias o casas que se están restaurando”, cuenta. Junto a la ONG Ciudad Posible el año pasado hicieron una campaña de limpieza de playas en la que recolectaron cuerdas que quedan de la industria de la pesca, que luego juntan con fibras naturales para trabajar la cestería.
“De todo esto hablo cuando hablo de innovación: valorar el trabajo hecho a mano, porque eso habla de identidad, pero además, sumar nuevos conocimientos. Yo te diría, sin achicarme, que hoy somos la mejor pasarela de Chile, justamente porque todos estos elementos conviven ahí. Y porque no existe otro paisaje mejor para mostrar esto. Es una producción de gran nivel”, afirma con emoción. La misma que sienten las artesanas al ver sus piezas en medio de un desfile de este nivel. “Después de la pasarela del año pasado, cuando iba a sus casas, me recibían con una cazuela por lo agradecidas que estaban. No podían creer que sus piezas complementaran un vestuario tan bonito”.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE













