Ser 'virgen' a los 30

virgen a los 30

Gabriela y Alicia son mayores de 30. Profesionales exitosas en sus áreas, nunca han sido penetradas por un hombre y, por eso, se les trata de 'vírgenes'. ¿Qué es la virginidad? ¿Qué significa haber o no haber iniciado actividad sexual? ¿De qué manera impacta a las mujeres adultas y jóvenes? Dos profesionales dedicadas al sexo y la salud ginecológica responden.




La última vez que Gabriela (su nombre ha sido cambiado) tuvo que hacerse exámenes ginecológicos, tuvo que explicarle a tres personas distintas por qué el doctor no le había mandado a hacer una ecografía transvaginal. "Vieron que tenía 37 años y pensaron que era un error. Pero les dije que no era un error, que era porque soy virgen", cuenta.

Licenciada en Biología, y profesora, Gabriela se da cuenta de que no haber iniciado actividad sexual a su edad es algo poco usual. "Pasados dos treintas todo el mundo pregunta por la guagua, entonces que no haya tenido nunca relaciones sexuales lo ven como una cosa extraña, como algo único", dice.

Alicia (su nombre también ha sido cambiado) es tecnóloga médica, tiene 32 años,y reconoce que ser "virgen" es algo que a veces le avergüenza. "Hay una conversación de la que no puedo ser parte, porque para hablar de sexo tienes que haberlo tenido. Yo solo puedo limitarme a escuchar".

En Chile, un 22% de los jóvenes entre los 15 y los 29 años declara no haberse iniciado sexualmente, de acuerdo a la 8° Encuesta Nacional de Juventud (2015), realizada por el Injuv. La encuesta considera que "iniciarse sexualmente" es haber "tenido relaciones sexuales con penetración".

Un 71% de las y los jóvenes declara haberse iniciado, con cifras casi iguales entre mujeres y hombres. La iniciación se concentraría mayormente entre los 15 y los 21 años, con un crecimiento sostenido a partir de los 22 y hasta los 27, para estabilizarse entre los 28 y 29. La edad promedio de iniciación sexual para hombres y mujeres es de 16,6 años, siendo las y los jóvenes de nivel socioeconómico bajo quienes se inician antes que aquellos de nivel socioeconómico medio y alto.

"No puede considerarse raro desde lo médico la edad del inicio de actividad sexual", explica Magdalena Rivera, médica sexóloga, Directora de la Escuela Transdisciplinaria de Sexualidad y Presidenta de la Sociedad Chilena de Sexualidad. "Pero sí, considerando los datos, es poco frecuente que, pasado los treinta, se mantenga esta situación".

Dentro de los motivos que encuentra Rivera para explicarlo, está la "asexualidad", que define como una condición donde a la persona asexual "no les interesa el vínculo erótico con la otra persona. También puede ser alguien a quien le interesa tener actividad sexual, pero por distintos motivos, no ha ocurrido. Puede ser que no ha encontrado una persona con quien se sienta cómoda o haya tenido una educación sexual muy represiva, que generalmente produce mucha culpa, o tenga dificultades en habilidades sociales como para lograr el proceso de seducción, que también puede afectar. De no haber podido tener penetración, en algunas mujeres puede ser por vaginismo", comenta.

En su caso, Gabriela se define como "reservada": "No salgo mucho los fines de semana, y si salgo a carretear, es con los amigos. Además mis amigos, en su mayoría, son gay. Ese es mi círculo", dice. Pese a "tener ganas", dice que no va a hacerlo con el primero que se le cruce. "Quizá soy más conservadora", piensa.

"Existe mucha presión social", opina Magdalena, "y con más edad, se empieza a hacer más complejo desde el punto de vista de cómo voy a contar que no he tenido actividad sexual si ya tengo más de 30 años", explica la sexóloga. Sin embargo, no hay que perder de vista que hablamos de un paradigma cultural.

Dejemos de hablar de 'virginidad'

La 'virginidad a los 30' es parte de la trama de Friends en el episodio The one that could have been (El que podría haber sido), una distopía cómica dentro de la sexta temporada de la serie. En el capítulo, Rachel es toda una esposa de suburbio y Mónica, aún con sobrepeso, es una virgen de 30 años.

Monica, ya lo has hecho, ¿verdad?, le pregunta Rachel en el Central Perk. Mónica se ríe. Claro que sí, ¿creíste que soy virgen a los 30?

Por dios, ¡sigues virgen a los 30!, exclama Rachel.

¡Grítalo! El señor de atrás no te oyó, bromea Monica, y se explica: Aunque he tenido la oportunidad, espero al hombre perfecto.

"La virginidad es un término cultural, no es un término médico", explica Milena Zamboni, gineco-obstetra de Red de Salud UC CHRISTUS. "Desde el punto de vista médico lo que se distingue es si la persona ha iniciado o no ha iniciado su vida sexual o qué tipo de actividad ha iniciado. Tener actividad sexual se entiende como tener actividad con una pareja, de la forma que cada uno quiera, con quién quiera. No existe una edad establecida para hacerlo".

Magdalena Rivera, quien también considera que tenemos que dejar de hablar de perder la virginidad, ve un problema adicional: "El inicio de actividad sexual se piensa solo en lo penetrativo y deja afuera a todas las mujeres lesbianas. Entonces hay que revisar cuando hablamos de prácticas sexuales, a qué prácticas nos referimos según la edad, porque hay bastante variabilidad".

La idea de una "virgo intacta" que "posee, a nivel de prescripción, la imagen del himen no penetrado", según Lucía Guerra en La mujer fragmentada (Cuarto propio, 2006), viene de la mitología clásica: se creía que Pitágoras y Platón habían nacido de una mujer virgen por el poder de un espíritu santo. La idea está presente también en el discurso teológico, que describe la maternidad virginal de María como bendición, una que se mantiene en la concepción, el parto y el post parto.

Esta es una contradicción biológica de la cual se deriva un "modelo ético de femineidad", basado en la pureza como valor, de acuerdo a Lucía Guerra.

Lo curioso es que el himen, parte del cuerpo que se encuentra en la entrada de la vagina, es "un bordecito que no la cubre por completo", nos explica Rivera, y que puede romperse con una caída, un movimiento o una penetración de un falo o una mano empuñada. A la vez, "un himen muy elástico y pequeño podría mantenerse toda la vida, y romperse recién en el parto".

Según la sexóloga, desde el punto de vista anatómico, el himen es una parte poco relevante del cuerpo, pero que tiene relevancia simbólica al ser marca de la 'virginidad' femenina.

¿El cuerpo necesita actividad sexual?

Gabriela cuenta que buscó tener sexo durante su adolescencia, "pero porque todas mis amigas tenían pololo, y una quiere hacer lo mismo", piensa ahora. Ella nunca ha tenido una relación de pareja, pero sí ha dado besos. Y recuerda haber tenido una oportunidad de tener sexo al salir del colegio. "Lo intenté con un compañero el día de la graduación. Nos dimos besos, pero no pasó nada. Luego él me buscó, pero le dije sorry, pasó la vieja".

Alicia, por su parte, creció en un contexto muy conservador, que valoraba la 'virginidad'. De adolescente, dio besos, pero nunca teniendo en mente tener relaciones sexuales. Algo que empezó a cambiar durante sus años en la universidad, ambiente que recuerda como "muy sexualizado".

"Mis compañeros y compañeras hablaban mucho de lo que hacían, con quién lo hacían. Había un juego, el nunca- nunca, que se trataba de confesar una experiencia, y siempre resultaba ser una experiencia sexual. Ahí vi que poco común no haber tenido sexo", cuenta Alicia. Gabriela, por su parte, siempre trabajó y estudió. "Iba a clases y después me iba a trabajar. Y de ahí a la casa a estudiar. Creo que nunca sentí la presión del medio porque no estaba sometida al medio", dice Gabriela.

De acuerdo a Milena Zamboni, no podemos hablar de una edad, entendida en años, para el inicio de la actividad sexual. "Lo ideal es que la mujer inicie su actividad sexual cuando esté apta para hacerlo, desde el punto de vista físico y psicológico", explica la gineco obstetra. "Todo depende del paradigma de cada persona y de cada cultura, pero no puedes decir que todas las mujeres tienen que haber iniciado la actividad sexual antes de una edad determinada", explica Zamboni.

"Socialmente existe la idea, en hombres y mujeres, que el ser deseable sexualmente es algo que valida, y si todos lo hacen por qué yo no", agrega Rivera. Para ella resulta importante aclarar que, desde lo médico, no existe ningún problema relacionado a "la virginidad". "El único problema sería si a esa persona eso la estanca, pero si se siente cómoda así, no hay problema. No representa un problema de salud ni un daño físico", explica.

Gabriela dice que le gustaría tener sexo, y que sus amigas la animan. Se siente lista. Confiesa que antes de los 35 no se cuestionó el no haber iniciado actividad sexual, pero se dio cuenta de que por su búsqueda profesional aplazó el sexo y la pareja. "Lo aplacé hasta sentirme lista, porque hay rollos que una tiene y que se solucionan a medida que una crece", comenta. "Aunque no lo he buscado, he pensado en tener sexo sin afectividad, porque es más fácil, pero no creo que me sentiría cómoda con eso".

"Muchísimas mujeres no inician su vida sexual antes de los 30 años", agrega Zamboni. Y explica que, desde lo ginecológico, lo que cambia entre una mujer que ha iniciado actividad sexual a una que no, es la forma de investigar ciertas patologías. "Lo único diferente en estas mujeres es que no están expuestas a ETS, pero no tienen enfermedades que tengan que ver con no tener actividad sexual", dice.

Alicia confiesa que ha tenido sueños donde ya no es 'virgen'. "A estas alturas no es tanto el placer de tener sexo, sino el alivio de decir ah, ok, ya lo hice. Como si fuera un trámite", explica. Pero no es fácil, ya que "a veces me genera problema hasta dar un beso", cuenta.

"Es importante saber que no es obligación tener actividad sexual", aclara Rivera, "pero si a alguien le interesa hacerlo, y no está pudiendo, hay que buscar estrategias para resolverlo. Si siente que tienen trabas emocionales, puede ser bueno buscar ayuda profesional, idealmente alguien especializado en sexología", recomienda. Lo importante, de acuerdo a la sexóloga, es ver si a la persona le falta tener actividad sexual o si es sólo una presión que viene del medio, y está bien así. "Se trata de conocerse más y poder decidir por uno misma".

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