Política

Cómo opera el “corazón” del gobierno de Kast

La apuesta del Presidente es contar con un Segundo Piso fortalecido, a cargo de los dos hombres que lo llevaron al triunfo. El modelo, sin embargo, genera suspicacias en los partidos por el impacto que éste puede tener en el rol que cumple Claudio Alvarado, como ministro del Interior y jefe del gabinete.

Cómo opera el “corazón” del gobierno de Kast. LUIS QUINTEROS/ATON CHILE

La noche del 11 de marzo, tras el cóctel que congregó a más de mil personas en La Moneda, las únicas luces que no se apagaron en Palacio fueron las del Segundo Piso presidencial, en el ala norponiente.

Eran pasadas las 22.30 horas y José Antonio Kast acababa de cerrar la extensa jornada de cambio de mando con su primer discurso como presidente en ejercicio ante miles de adherentes en la Plaza de la Constitución. Unos metros más allá los nuevos habitantes de la sede de gobierno, recién instalados, ajustaban las actividades del día 2 y del resto de la semana.

Primer discurso de José Antonio Kast, como presidente en ejercicio. DIEGO MARTIN/ATON CHILE

Durante toda la noche, el equipo encabezado por el ingeniero Alejandro Irarrázaval, jefe de los asesores, y el abogado Cristián Valenzuela, director estratégico de Comunicaciones y Contenidos -los dos hombres fuertes del Segundo Piso- trabajó en los detalles de los actos públicos programados y en las activaciones que tienen previstas, entre ellas la gira que ayer realizó el Presidente a la región del Biobío y la que está programada para mañana a la zona fronteriza de Chacalluta. Todo, de acuerdo a un exigente patrón con días y horas similar al que aplicaron para las dos vueltas electorales y para el funcionamiento de la Oficina del Presidente Electo (OPE).

“Esa fue la marcha blanca. Pero el modelo final de la operativa del Segundo Piso está en construcción, de acuerdo a la realidad”, admite una fuente de Palacio.

Mientras tanto la estructura de cómo funcionará el gabinete -vía cuatro comités, político, seguridad, económico y social-, y el comité político se cerró recién a principios de marzo con la incorporación de la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, una de las figuras republicanas más cercanas a Kast, el diseño del Segundo Piso se terminó de afinar en forma temprana: la segunda quincena de diciembre, tras el triunfo en la segunda vuelta.

En esas semanas, el propio Kast mandató a Irarrázaval a trabajar en el diseño del modelo de “segundo piso” a implementar en el futuro gobierno. Ello incluía organizar y reclutar equipos, definir funciones y buscar herramientas de gestión y seguimiento para las labores de los futuros y el resto de la administración. En todo ese proceso, el mandatario electo siempre planteó que el ingeniero era de toda su confianza. Y logró ir ascendiendo en términos de la toma de decisiones, eligiendo nombres para autoridades, opinando en temas programáticos e incluso pidiendo ajustes.

Alejandro Irarrázaval, jefe de los asesores del Segundo Piso.

En la retina del mandatario estaba el poderoso Segundo Piso que inauguró el Presidente Ricardo Lagos entre el 2000 y el 2006 para apoyar su gestión de gobierno, y que fue liderado por el sociólogo Ernesto Ottone, en materia de estrategia política y discursiva, y por Eugenio Lahera, en políticas públicas. Y también el encabezado por Cristián Larroulet en el segundo gobierno de Sebastián Piñera.

Ahora -a diferencia del staff de Gabriel Boric, golpeado por casos, como el de las fundaciones- la postura de Kast fue que necesitaba un Segundo Piso fortalecido, que hiciera seguimiento y controlara el cumplimiento de las promesas adquiridas durante la campaña en materia de políticas públicas, y que esos logros conversaran con una difusión mediática efectiva, capaz además de prevenir y sofocar crisis.

Así, junto a Irarrázaval, el abogado Cristián Valenzuela, uno de los cerebros estratégicos que lo llevó al triunfo, quedó a cargo de un área que no existía: la dirección de Comunicaciones y Contenidos, que maneja con fluidez y en la que ha recibido opiniones de quienes han realizado esa labor en administraciones anteriores. El jueves conversó extensamente con Larroulet, en el lanzamiento de la Cátedra Sebastián Piñera en la Universidad del Desarrollo (UDD), en la que Kast sorprendió con un reconocimiento al exmandatario. “Si el Presidente Piñera no hubiera tenido ese fatal accidente, eventualmente yo no habría estado acá”, sostuvo, desatando el instantáneo aplauso de la audiencia.

Cristián Larroulet y Cristián Valenzuela en la ceremonia sobre la Cátedra Sebastián Piñera en la UDD.

La separación de áreas entre Irarrázaval y Valenzuela fue un proceso que se dio paulatinamente y no estuvo exento de roces. Pero -según se evalúa en los partidos- ambos lograron delimitar sus espacios en un modelo de gobierno donde a Kast le importa ir cumpliendo con lo que prometió en campaña, pero también tener un aparato comunicacional fuerte.

Lo que esta semana llegó a La Moneda es un sistema de coordinación centralizada que, si bien puede dar buenos resultados en materia de una mejor difusión de lo planificado, representa riesgos ante eventuales crisis.

“Si todo se centraliza en el Segundo Piso, no hay fusibles y el problema toca directamente las puertas del Presidente”, sostiene un experto en comunicaciones, quien además advierte sobre las dificultades de llegar tarde con la respuesta por la cadena de consultas de ida y vuelta.

Otro hace ver que “el choque con la realidad y la contingencia es brutal”. Y que “no es lo mismo el esquema que se aplica en una campaña a uno de gobierno, donde hay que conjugar la responsabilidad, con la inmediatez de la demanda, los públicos, el criterio y la audacia”.

De hecho, ya hay cuestionamientos. Los últimos apuntan a la invitación de Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, que habría sido uno de los motivos que gatilló que el presidente de Brasil, Luis Inácio da Silva, se restara de asistir a la ceremonia de cambio de mando en el Congreso en Valparaíso. Una presencia -sostienen en la propia derecha- que se debió cuidar, porque es uno de los principales socios comerciales de Chile en la región y una figura que le habría dado a ese acto un simbolismo más transversal en términos políticos.

Tampoco se ocultan críticas a la apertura de un flanco, con la instalación por parte de Kast -en una entrevista en TVN- del tema de los indultos a funcionarios de las Fuerzas Armadas y de Orden condenados en causas vinculadas al estallido social (hay 219 en las fiscalías). No solo por la oportunidad -el inicio del gobierno-, también porque él mismo había dicho en el debate del 9 de diciembre que no estaba en su programa.

La primera dama, María Pía Adriasola, sirve almuerzos en el casino de La Moneda.

Donde hay más elogios que cuestionamientos es en materia de símbolos. Bien recibida fue la instalación de la residencia presidencial en La Moneda como un gesto republicano y de austeridad y también la puesta en escena de un jefe de Estado cercano, almorzando en el casino del palacio de gobierno, aunque no tuvo los mismos niveles de aceptación que la primera dama, María Pía Adriasola, haya aparecido sirviendo el almuerzo a los funcionarios, especialmente por no utilizar los elementos de higiene que se requieren para esa labor, ni tampoco el logo Trabajando para usted con que partió -a nivel digital- la nueva administración.

Tensiones políticas

Varias fuentes del nuevo oficialismo aseguran que la estructura del llamado corazón de La Moneda -con un Segundo Piso fortalecido- plantea a nivel político la incógnita sobre si será capaz de enfrentar las exigencias, crisis y coyunturas a las que se ven expuestas todas las administraciones.

Y, por sobre todo, quién -aparte de Kast- va a tomar las decisiones políticas gruesas.

Para el mundo de la derecha la gran tensión la marca el rol que va a jugar Irarrázaval, amigo del Presidente desde los tiempos en la Universidad Católica cuando ambos eran integrantes del movimiento gremial impulsados por Jaime Guzmán, en quien Kast tiene una confianza ciega.

Ya durante la campaña lo invistió como coordinador -lo llamaban “gerente general”-, y luego lo dejó a cargo de una decisión clave: el reclutamiento de las figuras para la nueva administración, tarea en la que el ingeniero se granjeó una serie de detractores. Su mayor choque lo tuvo con el director ejecutivo de Acción Republicana, Sebastián Figueroa, hoy subsecretario de Desarrollo Regional, quien estaba a cargo de esa labor. Y también con la directora de Ideas Republicanas, Carmen Soza, quien fue clave en la construcción del programa de gobierno, y con las dirigencias de los partidos que no veían con buenos ojos que las plantillas fueran llenadas en su mayoría por independientes.

En la derecha no pasó inadvertido que Kast le haya dicho a su equipo -el 15 de diciembre, un día después de convertirse en presidente electo- que “con Alejandro tengo una amistad de años. Cualquier duda con él”. Y que de ahí en adelante el ingeniero tuviera roles incluso más públicos. Comentada sigue siendo la fotografía del 3 de marzo -día del quiebre Kast-Boric por el cable chino y el anuncio de una auditoría total a ese gobierno-, en que Irarrázaval apareció en primera línea junto al resto de los ministros designados. Y que este viernes 13 haya participado en el primer consejo de gabinete, sentado junto a los secretarios de Estado, cosa poco habitual, ya que al menos en otras administraciones los jefes del Segundo Piso optaban por un sitial más apartado. “Eso da cuenta de su poder”, sostiene una fuente.

El presidente electo José Antonio Kast junto a sus ministros electos y al jefe de los asesores del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval, de traje claro. LUIS QUINTEROS/ATON CHILE

El temor extendido es que Irarrázaval -quien es reconocido por su fuerte carácter- tenga ascendencia directa sobre los ministros.

La duda -dicen- es si el ingeniero va a actuar como un asesor o como un supraministro, interviniendo de forma directa a nombre del Presidente.

La evaluación es que el diseño impacta directamente a Claudio Alvarado, como ministro del Interior y, por tanto, como jefe del gabinete.

El exdiputado aterrizó en el equipo de Kast el 15 de diciembre, cuando el hermético grupo que rodeaba al entonces presidente electo ya funcionaba aceitadamente. No participó directamente en el armado de la nueva estructura de gobierno, en la que empujó -por su larga experiencia parlamentaria y de gobierno- una mayor presencia de los partidos, para no perjudicar la relación con ellos y con el Congreso. Y en Chile Vamos advertían que se le veía no del todo incorporado al círculo que tomaba las principales decisiones.

Las alertas -especialmente en la UDI- se encendieron cuando apareció, a principios de marzo y a propósito de la controversia por el caso del cable chino, afirmando que Kast “no fue informado ni tuvo conocimiento alguno” sobre esas tratativas por parte del saliente gobierno. Sin embargo, participó a fondo en la decisión de terminar el proceso de traspaso de mando si Boric no aclaraba que había entregado solo un enunciado temático.

”Me siento total y absolutamente integrado (...). Conozco al Presidente de la República hace muchos años”, dice hoy en una entrevista a La Tercera. Más aún después de anotarse esta semana un triunfo clave -junto al ministro de la Segpres, José García Ruminot, y al senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella- al dejar fuera de la testera de la Cámara de Diputados a la diputada PDG, Pamela Jiles, quien después de la primera vuelta había anunciado que le iba a hacer la vida imposible a Kast. Y al lograr, además, aunque era más previsible, la mesa del Senado. Aunque él insiste en que esas conversaciones estuvieron radicadas en el Parlamento.

Los equipos que llegaron

Por lo pronto, el Segundo Piso cuenta con un staff en plena marcha. En el de Irarrázaval figura Víctor Valdés, como jefe de gabinete, junto a los asesores Eitan Bloch, Antonio Barchiesi, Sebastián Torrealba y Francisco Riveros. Mientras, en paralelo, Álvaro Bellolio, exdirector de Migraciones, trabaja junto a Roberto Macchiavello, Carolina Calvo, Martín Baudet, Luz Ebensperger (hasta que asuma como embajadora en Uruguay), Romer Rubio y Solana Terrazas.

Valenzuela, a su vez, coordina el trabajo de la Secom, que está a cargo del periodista Felipe “Yeti” Costabal, quien cuenta con Bárbara Vial, Belén Pau y Nicolás Valenzuela. A ellos se suma Prensa Presidencia, encabezada por la periodista María Paz Fadel; Contenidos, donde están Juan Ignacio Palma, Jorge Ramírez y José Miguel Aldunate, más programación y avanzada, a cargo de Benjamín Jadue.

Cerca del Presidente trabaja también el abogado Rodrigo Pérez, una suerte de asesor legal personal de Kast, amigo suyo de toda la vida.

En La Moneda se afirma que falta completar los equipos de trabajo y que hay un proceso de ajuste operativo de acuerdo a la compleja realidad que plantea la administración del Estado.

El Presidente José Antonio Kast se fotografía junto a su gabinete ministerial. LUIS QUINTEROS/ATON CHILE
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