Inestabilidad en Perú: amenaza a compañías chilenas presentes en ese país

Las empresas de retail chilenas son las más expuestas a ese mercado, que representa en torno a un cuarto y un tercio de sus Ebitda. Otras firmas, como Entel y Tecno Fast, se muestran más resilientes.




Estallido social y retiros de fondos de pensiones son algunas similitudes que ha tenido Perú con Chile en el último tiempo, con la diferencia que en el vecino país las tensiones entre los poderes Ejecutivo y Legislativo -con casos de corrupción mediante- han escalado al punto de tener cinco presidentes en el último lustro, tres de ellos en la última semana.

Las manifestaciones callejeras en Lima en estos últimos días, acompañadas por el golpe que ha significado el coronavirus para la salud y la economía del país, han encendido las alarmas respecto al impacto que podrían sufrir empresas chilenas presentes en Perú.

“La situación en nuestro país vecino es bastante preocupante, porque no solo existe incertidumbre sobre el resultado de las elecciones presidenciales en abril del próximo año, sino también sobre qué medidas aprobará o promulgará este Congreso que ha dado señales fuertes de apoyar medidas populistas. Todo este embrollo político, y un posible estallido social, quita el foco de lo importante que es transitar la senda de la recuperación económica post-pandemia”, comenta Carolina Ratto, head of equity research de Credicorp Capital Chile.

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La especialista estima que el sector más impactado desde el punto de vista regulatorio “son los bancos, ya que hay propuestas en el Congreso que tienen un impacto directo en la rentabilidad de los mismos. En segunda instancia, el sector retail discrecional, ya que a mayor incertidumbre y más lenta la recuperación económica, más se demora la creación de empleo. Dicho esto, puede que algunas de las medidas que se tomen (como otro retiro de fondos previsionales), impacten positivamente las ventas de consumo, pero sería de manera momentánea”.

Sébastien Fresard, analista de renta variable de MBI, matiza que “el impacto en retail no sería tan fuerte, debido a que la mayor generación de Ebitda en Perú viene por el lado de los supermercados y mejoramiento del hogar, que son sectores más inelásticos y que, por lo tanto, deberíamos esperar una mayor resiliencia ante episodios como los que se viven hoy en día”.

El gerente de renta variable de Vantrust Capital, Cristián Araya, analiza que “en cuanto a los efectos del tema político en las empresas chilenas, es importante constatar que Perú hace ya cinco años que promueve inestabilidad y una rotación alta de presidentes, y durante ese lapso las inversiones de las compañías chilenas allá no han sufrido grandes alteraciones, por lo que no veo que la coyuntura sea muy diferente. La informalidad en los negocios de Perú, logra dar alguna resiliencia, no obstante, también promueve inestabilidad en los plazos trazados para recuperar la inversión”.

Las empresas más expuestas

En términos de ganancias antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones (Ebitda), los analistas consultados para este artículo coinciden en que Ripley, Parque Arauco y Falabella son las retailers más expuestos en Perú, país que genera en torno a un 35%, 28% y 25% de sus Ebitda totales. El gerente de renta variable de Vantrust Capital añade que aproximadamente un 10% de las ventas totales de Cencosud -que este año cerró la operación de Paris en Perú- corresponden al mercado peruano.

Ninguna de las empresas de retail y centros comerciales antes mencionados quiso aportar a este artículo su análisis y perspectivas respecto al impacto de su negocio en Perú.

Entre otras empresas que son parte del principal índice de acciones chileno, el IPSA, que están presentes en Perú -con su correspondiente porcentaje del Ebitda asociado a las operaciones de ese país -son Enel Américas (cerca de 14%), Colbún (cerca del 10%), Copec (cerca del 1%) y Entel (entre 16%).

Con respecto a las empresas eléctricas, Fresard destaca que “el principal riesgo podría venir por el lado de una mayor incertidumbre política, y con ello una mayor incertidumbre con respecto a la regulación de este mercado en particular”. En tanto para Entel, el analista sostiene que “luego de ver efectos acotados en la demanda durante la pandemia, podríamos ver un impacto en su desempeño a partir de cambios regulatorios”.

Firmas que prevén crecimientos

En la firma de telecomunicaciones Entel, que está en Perú desde 2014 y cuenta con 122 tiendas, destacan que en los primeros nueve meses del su base de clientes en Perú siguió creciendo (5%), pese a que la actividad comercial estuvo totalmente detenida hasta mediados de mayo y a las medidas regulatorias adoptadas en el contexto de la pandemia prohibieran la suspensión de servicios a los clientes hasta mediados de junio. De hecho, el segmento de clientes de suscripción aumentó 15% al cierre de septiembre.

De acuerdo a lo informado en los últimos estados de resultados de empresa de telecomunicaciones, la operación en Perú representaba en torno a 30% de los ingresos por ventas consolidados de la empresa, que a septiembre ascendieron a $ 1.549.839 millones.

Carolina Ratto, de Credicorp, sostiene que de las empresas abiertas en bolsa chilenas presentes en Perú, “la más resiliente (sacando estímulos de corto plazo que pudiera aprobar el Congreso y fomentar mayor consumo) debiera ser Entel. Durante la pandemia el gobierno permitió el no pago de servicios hasta junio, lo que tuvo un impacto en resultados, pero la recuperación ha sido sólida. A mediano plazo, las oportunidades de mejora de márgenes en Perú, en donde ya alcanzaron más de 20% de participación de mercado, debieran seguir apuntalando la acción”.

Pero no todo son compañías abiertas en bolsa. Grupos chilenos como las automotoras Indumotora y Gildemeister, firmas financieras como LarrainVial, Consorcio y Grupo Security, además de industriales como Cintac y Enaex, y previsional como Habitat, tienen importantes operaciones en Lima. Una firma que estaría viendo buenas perspectivas en su negocio es la de soluciones modulares Tecno Fast.

Óscar Ramírez, gerente de finanzas de Tecno Fast, asegura que con los desórdenes sociales “hasta el momento, no tenemos mayores efectos, ya que nuestras faenas se mantienen activas y nuestro negocio de rentas ha seguido funcionando”. El ejecutivo añade que “este año, nuestra flota arrendada en Perú ha crecido un 21%, apoyando justamente la contingencia sanitaria”.

Tecno Fast está en Perú desde 1998, y las operaciones en ese país representan en torno a un 15% de sus ventas consolidadas y un 11% del Ebitda.

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