El magnetismo chileno que conquista a Estados Unidos

Entre operación y operación, el doctor Alberto Rodríguez y su padre trabajaban en el garaje fabricando una aparato que cambiara la forma de hacer cirugías. Hoy, Levita Magnetics está en varios hospitales y clínicas de Chile y EEUU. Incluso ya planifican salir a Bolsa.


¿En qué se parece un cirujano chileno y los fundadores de HP? En que ambos partieron con su startup en un garaje. William Hewlett y David Packard fueron los pioneros de Silicon Valley; mientras que Alberto Rodríguez es el pionero de una nueva tecnología que está cambiando la forma en que se hacen las operaciones. Su startup se llama Levita Magnetics.

Todo empezó hace 13 años, cuando este cirujano que trabajaba en el Hospital Padre Hurtado (comuna de San Ramón) buscaba una fórmula para que las intervenciones fueran menos invasivas. Le contó la idea a su papá, que es ingeniero mecánico, y ambos se pusieron a trabajar en el garaje de este último. Crearon un prototipo y registraron la primera patente el 2009.

Alberto salió un día a tomarse unas cervezas con el empresario Alex Seelenberger (Aurus Capital) y le contó su proyecto. “Me entusiasmó a que me dedicara 100% al prototipo, ofreció apoyo y fundamos Levita Magnetics”, cuenta el actual CEO de esta empresa.

Por el 2011, Seelenberger invirtió US$250.000 y paralelamente se ganaron un empaquetamiento de Corfo por US$400.000. “¡Pero cuidado! Aunque tengas recursos, si no sabes ocuparlos es una plata perdida”, comenta Alberto. Eso lo entendió un poco antes, cuando recibió otro apoyo de Corfo (Go To Market) donde lo llevaron al Stanford Research Institute en Silicon Valley para entrenarlo en su startup. “Aprendí cómo son las rondas de financiamiento, cómo pasar de un prototipo a un producto que se prueba en un paciente, cómo es el proceso de obtener aprobaciones regulatorias, cómo financiar los ensayos clínicos, etc.”, dice.

Luego de ese viaje sintió que era el momento de hacer el cambio. “Una de las críticas que recibí en el entrenamiento fue que el proyecto era muy bueno, pero que la probabilidad de que mi papá y yo lo hiciéramos desde Chile era cero”. Alberto vendió su casa y su auto y el 2013 cambió el garaje por una oficina en San Mateo, Silicon Valley. “No me gustan las medias tintas”, afirma.

Como un acuario

Levita Magnetics es una empresa de tecnologías médicas que desarrolla la “cirugía magnética”, una nueva forma de realizar operaciones quirúrgicas usando campos magnéticos, lo que reduce las incisiones en el cuerpo diminuyendo el dolor, el tiempo de recuperación y las cicatrices. Además, es más preciso. Utiliza el mismo principio de los imanes que limpian los acuarios, con uno dentro de la pecera y otro afuera. Pero aquí la pecera es una persona.

Parece sencillo, pero lograr la aprobación de la FDA (Food and Drug Administration) de EEUU les llevó tres años (2013 al 2016). El último paso del proceso -el ensayo clínico- fue muy simbólico.

“Lo hicimos en Chile siguiendo los protocolos como si estuviéramos en Stanford, pero en el Hospital El Salvador. Finalmente la FDA aceptó los datos e incluso creó una categoría especial sobre instrumentos magnéticos quirúrgicos gracias a nosotros.

Además, somos la primera empresa de Hispanoamérica y Brasil en desarrollar un dispositivo aprobado por la FDA”, dice algo apurado el CEO de esta startup. Viene saliendo de una cirugía realizada en el Hospital Padre Hurtado y en 30 minutos tiene que entrar a otra. Ambas con instrumentos magnéticos.

La aprobación de la FDA les permitió comenzar a vender su producto en EEUU, que tiene cerca del 40% del mercado de los equipos médicos. Ya están en la Clínica Mayo, Cleveland Clinic, Duke University, UT Southwestern Medical Center (Texas) y están a punto de partir en el Mount Sinai de NY, entre otros lugares. Ya han hecho cerca de 700 cirugías. 500 en EEUU y 200 en Chile y para este año quieren hacer 500 más.

La inversión total es de US$20 millones. Entre los que han apostado por Levita, -aparte de Aurus con US$4millones, hay varios rostros chilenos como Juan Andrés Camus, Nicolás Luksic, Eduardo Ergas, Paola Barrera, Carlos Eugenio Lavín, Maximiliano Ibáñez y Cristóbal Silva. Cerca del 60% del financiamiento total proviene de bolsillos locales.

Según Rodríguez, lo más importante es conseguir la adopción. “Muchos creen que los cirujanos son muy innovadores, pero es todo lo contrario. Lo más importante para nosotros es convencerlos, pero el que compra es el hospital y quienes pagan, son las compañías de seguro de los pacientes. Por eso que las ventas en el área quirúrgica son muy complicadas”, dice Rodríguez, que asegura haber recibido solicitudes de casi todos los países, pero por el momento, su foco sigue siendo EEUU y Chile.

Ya están listos para nueva ronda de inversión donde esperan lograr entre US$15 millones y US$20 millones a fines de 2019, e incluso, “vamos a empezar a preparar a la empresa para una posible salida a Bolsa”, dice seguro. Tal cual.

Cuando Levita Magnetics logró su primera patente (2009), Alberto la convirtió en una placa de metal y se la regaló a su papá. La recibió con mucha emoción y hoy, está colgada en una pared del garaje donde comenzó todo.

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