Estudios sobre terremotos en Chile son cinco veces más que los de tsunamis, y el doble de los volcanes

Imagen del terremoto de Valdivia, en 1960.

Un análisis en base a 2.700 documentos en los últimos 60 años revela la gran diferencia de investigaciones entre estas amenazas geológicas. Un experto asegura que una explicación podría deberse por el financiamiento y la dificultad para acceder a los datos.




Como sabemos, Chile es un país sísmico. Pero también ha sufrido los embates de fuertes tsunamis, y el territorio cuenta con 2 mil volcanes, casi un centenar de ellos de cuidado.

Sin embargo, eso no necesariamente se traduce en mayores estudios sobre el tema. Es lo que revela un análisis del Instituto para la Resiliencia ante Desastres (Itrend), que señala que las investigaciones chilenas sobre terremotos duplican a los de volcanes y quintuplican a los de tsunamis.

El informe, basado en 2.700 documentos publicados en los últimos 60 años, consideró la producción científica nacional en desastres asociados a tres amenazas geológicas, correspondientes a terremotos, erupciones volcánicas y tsunamis, para identificar las áreas de conocimiento y los énfasis de estas, entre otros temas.

“Los datos extraídos demuestran una clara diferencia sobre la cantidad de publicaciones que existen para cada amenaza. Entre las razones, habría un mayor interés en investigar temas con sismos porque hay mayor población expuesta a esta amenaza”, señaló Catalina Undurraga, directora de Itrend.

En el caso de los terremotos, Undurraga indicó que un 50% de los estudios se centró en comprender el fenómeno y un 30% la capacidad de respuesta de la infraestructura a los movimientos sísmicos. Solo un 20% abarcó la vulnerabilidad social.

“Sobre los estudios de volcanes, un 70% se concentró en la amenaza, mientras que un 30% comprendió otros temas relacionados con la gestión del riesgo, como el monitoreo, la alerta temprana y la resiliencia social, por ejemplo”, indicó.

En las publicaciones de tsunamis, un 36% se enfocó en la amenaza, principalmente en el estudio de aquellos generados por terremotos, y el 64% restante en la gestión del riesgo de desastre, incluyendo el monitoreo, la resiliencia social y el impacto costero.

Undurraga agregó que la información fue obtenida de Scopus, una de las bases de datos académica más grandes, desarrollando un programa de descarga automática de información de publicaciones científicas.

“Buscamos palabras relacionadas con desastres causados por amenazas geológicas, filtrando por afiliaciones chilenas. De esta manera, se descargó información de documentos publicados entre 1961 y 2020”, precisó.

Desconectados

Cristian Farías Vega, geofísico y director del Departamento de Obras Civiles y Geología de la Universidad Católica de Temuco, opina que esta falta de amplitud estudios se genera porque en Chile, una buena parte de la investigación se ha hecho un poco de “nicho”: “Eso quiere decir que los sismólogos estudian terremotos, los vulcanólogos volcanes, oceanógrafos tsunamis, etc., generando una división en que no se conectan las distintas partes”.

“Así, al pensar en tsunamis, como no existen tantos oceanógrafos como sismólogos en Chile, la cantidad de estudios que se publican sobre ellos sólo tienen que ver con la resiliencia de la gente, o cómo una sociedad responde frente a un tsunami. En el caso de los terremotos la mayor parte de lo que se ve es un análisis de la física; hay una gran cantidad de sismólogos en Chile que han ido saliendo de distintas universidades y han tenido buenos financiamientos, pero no pasa lo mismo con los volcanes porque hay menos gente”, añade.

Farías señala que al hacer la revisión de dónde están concentrados estos profesionales, “se descubre que la gente con mas financiamiento trabaja con terremotos porque se vislumbran como un tema complicado, pero no hay plata para estudiar grandes erupciones. Además es mas fácil acceder a datos del Centro Sismólogico Nacional que obtener datos de las bases de monitoreo del Sernageomin”, asegura.

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