Horacio Salinas, músico de Inti-Illimani Histórico: “No hay muchas opciones de una reunión de Inti-Illimani”

"No hay relación con los otros integrantes. Fue un divorcio bastante rudo que vivimos hace 14 años. Ha habido mucha intolerancia de ellos. Las razones de esta separación son muy profundas y por el bien de la música sería bastante ridículo y populista que nos juntáramos".


Me sorprende cuando me paran en la calle. Cada vez que salgo a caminar me saludan tres personas que me reconocen. Una vez una mujer se me acercó para decirme que en el parto había pedido al médico que lo primero que escuchara su hija fuera una melodía que yo había compuesto. Me emocionó mucho. Es una satisfacción muy profunda respecto del trabajo que uno hace.

El asesinato de Víctor Jara fue de las cosas mas brutales de la dictadura.
Era muy amigo suyo. Sentía que era una relación muy espontánea, muy cariñosa. Nos teníamos mucha estima. Su asesinato muestra un lado terrible. No me imagino en qué estaría si no lo hubiesen matado.

Nunca he creído que se puedan hacer grandes cosas gracias a las drogas. Al contrario, pienso que puede arruinar muy buenas cosas. Nunca fue un espacio de curiosidad la cuestión de las drogas. Supongo que por el tipo de música que hacíamos y por el tipo de personas que éramos.

A nosotros nos decían que habíamos ganado la Beca Pinochet.
Es un chiste muy frívolo. Mucha gente pensaba que nosotros vivíamos en la pobreza absoluta y no era así. En Italia logramos ser muy famosos. Más de uno decía: “De qué se quejan estos tipos”. El exilio era un castigo horrible, de todas maneras. El momento más dulce de mi vida fue cuando volví a pisar tierra chilena después de 16 años.

Hacíamos folclore de un país imaginario. Un periodista norteamericano nos vio tocar en su país y nos definió así. Que era una especie de búsqueda de un país. Siempre lo he sentido así.

No hay muchas opciones de una reunión de Inti-Illimani. No hay relación con los otros integrantes. Fue un divorcio bastante rudo que vivimos hace 14 años. Ha habido mucha intolerancia de ellos. Las razones de esta separación son muy profundas y por el bien de la música sería bastante ridículo y populista que nos juntáramos.

A Patricio Manns hay que darle el Premio Nacional de Literatura. Después de haber escrito Arriba en la Cordillera y Valdivia en la Niebla se lo merece de todas maneras.

Conozco todos los pájaros de Chile. Desde chico que soy un amante de las aves. Me sé todos sus nombres y especies. Ninguno me es indiferente. Siempre que escucho un silbido me doy vuelta para mirarlos.
He estado viviendo una especie de arriendo emotivo en Santiago. Llegué a vivir acá cuando era muy joven, pero siempre me he considerado como un sureño. Tengo una casa en el campo, cerca de Caburgua, y quiero irme a vivir allá. Algún día voy a volver al sur.

Violeta Parra es lo más original que tenemos y también lo más desconocido. Ese es el encanto que tiene su música a través del tiempo. Descubrí en sus canciones algo que me sedujo. Eran canciones que escapaban de lo que entendíamos como música folclórica. Violeta entró a nuestras vidas de esa manera huracanada y me dejó pensando mucho.

Creo que los dichos de la diputada Camila Flores deshonran a este país. Ese nivel de comentarios viscerales e ignorantes me impactan mucho. Desluce lo que debería ser la política en Chile. Creo que mundialmente estamos subiendo una cuesta marcada por cierto revanchismo de lo que es el ignorante con poder.

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