Columna de Ciencia: Por fin un crucero de investigación en geología marina en Chile

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Entre el 24 de septiembre y el 18 de octubre, el barco científico de la Armada recorre las costas del sur del país centrado, por primera vez, en el estudio geológico.




Chile, con más de 4000 kilómetros de costa, es el laboratorio natural perfecto para estudios de tipo biológico, geológico y oceanográfico. Paradójicamente, a pesar de la riqueza de temas por explorar que ofrece el Océano Pacífico, continúa siendo un misterio lo que es posible encontrar en sus profundidades.

¿Las razones? Principalmente logísticas: realizar estudios submarinos o recolectar muestras del fondo marino a cientos o miles de metros de profundidad y varios kilómetros de la costa requiere de una gran capacidad de infraestructura, muy escasa todavía para nuestra realidad. Incluso algunos científicos han señalado que es más fácil viajar a la Luna que al océano profundo. Si a esto sumamos presupuestos muy acotados para el desarrollo científico, fundamental para el crecimiento del país, tenemos como resultado que disciplinas como la geología marina son aún temas "emergentes" y poco desarrollados en nuestras Ciencias de la Tierra.

Afortunadamente, al parecer, esta situación está cambiando. A principios de este año, oceanógrafos del proyecto Núcleo Milenio de Oceanografía, embarcados el buque de la Armada AGS-61 "Cabo de Hornos", descendieron por primera vez a la Fosa de Atacama, la zona más profunda y desconocida del océano frente a Chile y Perú, con más de 8.000 metros de profundidad. Esta expedición inédita tuvo entre sus objetivos conocer los organismos que habitan en la fosa y determinar la edad de las aguas que circulan en estas profundidades.

Más recientemente, el pasado 24 de septiembre zarpó nuevamente el "Cabo de Hornos", pero ahora rumbo al sur a develar los misterios de los fiordos y el océano profundo entre Chiloé y el Golfo de Penas, con nueve investigadores de nuestro Departamento de Geología de la FCFM. Este buque, es una de las plataformas científico-marinas más modernas a nivel mundial y, si bien ha actuado como crucero científico en años anteriores, los estudios asociados a estas travesías se han enfocado principalmente en estudios oceanográficos y de biología marina. Este año, gracias a esta importante alianza entre científicos y la Armada, por primera vez la expedición se centrará en temas de geología y geofísica marina.

Gracias a las muestras de sedimento y roca que se tomarán, podremos por fin saber si han ocurrido sismos tan o más importantes que el de Valdivia en 1960, con qué frecuencia, cuáles serían las implicancias para el peligro sísmico asociado a actividad de la Zona de Falla Liquiñe Ofqui cerca de Valdivia, Chaitén y Coihaique, por ejemplo. Como también, tendremos información sobre la existencia de recursos minerales como oro detrítico, titanio y platino y/o depósitos de hidrocarburos en nuestro fondo marino.

Esperamos que este sea el comienzo de un esfuerzo conjunto de las casas de estudio, con privados y la Armada para seguir investigando las potencialidades y obteniendo la información que nos ofrece los miles de kilómetros de costa chilena. Para eso es necesario sumar fuerzas y colaborar con otros en beneficio de todos, porque nuevos descubrimientos que amplíen nuestro conocimiento del fondo marino y los sismos ocurridos en nuestro país nos permitirá aportar al desarrollo científico a nivel global, y mejorar la evaluación del peligro sísmico en nuestro territorio a fin de perfeccionar las medidas de mitigación de sus efectos.

La evidencia está ahí, esperándonos.

Valentina Flores es doctora en Ciencias mención Geología de la Universidad de Chile y la Universidad de París XII. Es académica del Departamento de Geología de la U. de Chile y una de las investigadoras que trabajará con los datos recolectados por el buque científico Cabo de Hornos.

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