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Cómo revisar el celular constantemente puede afectar a tu atención y memoria, según especialistas

Estudios han concluido que las interrupciones frecuentes para ver el teléfono provocan más lapsus de atención y memoria. De acuerdo a algunas investigaciones, hacerlo unas 110 veces al día ya sugiere un uso problemático. Acá, expertos explican el fenómeno y entregan sus recomendaciones.

Cómo revisar el celular constantemente puede afectar a tu atención y memoria, según especialistas. Foto: archivo.

Para muchas personas, los teléfonos celulares son una herramienta esencial para coordinar las actividades y responsabilidades de la rutina. Ya sea para asuntos relacionados al trabajo, la vida familiar, mantener la comunicación con seres queridos o para ver contenidos informativos o relacionados al entretenimiento, por nombrar algunos ejemplos.

Sin embargo, revisarlo constantemente puede afectar a la atención y a la memoria cuando la conducta se vuelve excesiva y supera cierto umbral, según han alertado distintas investigaciones.

De acuerdo a estudios de la Universidad de Nottingham Trent en Reino Unido y la Universidad de Keimyung en Corea del Sur, hacerlo unas 110 veces al día ya sugiere un uso problemático.

Algunos usuarios pueden sentir una necesidad por revisar sus celulares, pese a que las notificaciones disponibles no sean urgentes o, incluso, todavía no hayan recibido nuevas.

Según una investigación de la Universidad de Gestión de Singapur, las interrupciones frecuentes para ver el celular provocan más lapsus de atención y memoria.

“Si bien los teléfonos inteligentes han aportado numerosos beneficios y comodidades a los usuarios, existe un debate continuo sobre sus posibles consecuencias negativas en la cognición cotidiana, como los fallos cognitivos diarios. Algunos estudios transversales han encontrado asociaciones positivas entre el uso de teléfonos inteligentes y los fallos cognitivos”, escribieron los autores.

Su estudio examinó una serie de asociaciones intrapersonales entre diversos indicadores objetivos del uso del teléfono inteligente y los fallos cognitivos diarios.

En su análisis, vieron que “la revisión del teléfono inteligente, pero no el tiempo total de pantalla, predijo una mayor incidencia de fallos cognitivos diarios a nivel intrapersonal”.

Según datos reunidos por el Washington Post, a partir de una encuesta realizada por YouGov en mayo de este año en Estados Unidos, la mayoría de las personas tiende a subestimar la frecuencia con la que revisan sus celulares.

En otras palabras, la cantidad de veces que afirman haber desbloqueado sus teléfonos suele ser menor que la real.

Actualmente, la mayoría de los smartphones permiten conocer detalles sobre el uso de los aparatos en la sección de configuración.

Cómo revisar el celular constantemente puede afectar a tu atención y memoria, según especialistas. Foto: archivo.

Cómo revisar el celular constantemente puede afectar a tu atención y memoria

El profesor investigador del Instituto de Bienestar Socioemocional (IBEM) de la Universidad del Desarrollo (UDD), el Dr. Francisco Ceric, explica a La Tercera que “el foco de la atención es crítico para los procesos de memoria: cuando la atención cambia drásticamente, se activan sistemas de alerta que, a su vez, gatillan procesos de aprendizaje rápido o de memorización de claves simples”.

“Esto puede ocurrir incluso con solo tener el celular sobre la mesa: aunque no se use, desregula los procesos normales de asignación de recursos cognitivos, porque una parte de la mente queda en estado de alerta constante”.

Ceric afirma que se ha evidenciado que la frecuencia con que se revisa el teléfono, más que las horas totales frente a la pantalla, “se asocia a más problemas cotidianos de memoria, como olvidar cosas, perder el hilo de lo que se está haciendo o distraerse con facilidad”.

“Es importante entender que esa sobrevigilancia o sobreatención al celular se basa en un sistema de recompensa que se activa cuando llega un mensaje, una noticia importante o un codiciado like”.

Este sistema de recompensa en el cerebro mantiene la alerta constante, gastando recursos cognitivos que podrían destinarse a otros procesos, y está implicado en la activación de circuitos neurales similares a los que participan en las adicciones. Por lo mismo, la conducta de vigilar constantemente el celular puede sentirse como una necesidad, aunque no haya nada urgente”.

En estas situaciones, dice Ceric, “el cerebro anticipa el posible refuerzo y genera el impulso de revisar por si acaso, lo que incluso puede llegar a manifestarse con síntomas parecidos a la abstinencia en un estado de adicción o dependencia”.

Por otro lado, revisar el celular constantemente también puede ser una respuesta ante el aburrimiento o situaciones de incomodidad social.

En esos casos, enfatiza el especialista de la UDD, “el problema es que esta vía rápida de regulación emocional compite con otras capacidades importantes, como tolerar la espera, sostener el foco atencional o disponer de tiempo para pensar”.

La investigadora de la Universidad de California en Irvine, Gloria Mark, comentó al Post en base a uno de sus estudios que, en el trabajo, durante una reunión de 30 minutos, 1 de cada 4 personas admitió revisar su teléfono al menos una vez.

Según la experta, puede llevar más de 25 minutos recuperar la concentración después de cada interrupción en el entorno laboral.

Cómo revisar el celular constantemente puede afectar a tu atención y memoria, según especialistas. Foto: archivo.

Cómo identificar si mirar el celular constantemente se está volviendo problemático

Al ser consultado sobre qué señales se deben tener en consideración, Ceric dice que, más que fijarse en un número exacto de revisiones del celular, “es importante observar los patrones y sus consecuencias”.

“Se vuelve problemático cuando hay pérdida de control (lo revisas casi en automático, dices que no lo harás y aún así lo desbloqueas), cuando interfiere con el trabajo, el estudio o las tareas básicas, y cuando empiezas a cometer más errores u olvidar cosas”.

El también Director del Doctorado en Ciencias del Desarrollo y Psicopatología de la Facultad de Psicología de la UDD afirma que es clave considerar que “hablamos de una conducta problemática cuando la persona interrumpe o modifica sus rutinas de vida cotidiana por la necesidad de revisar el celular, es decir, cuando la vida empieza a girar en torno al teléfono”.

Aquello podría verse reflejado a través de acciones como, por ejemplo, detener una tarea urgente para revisar si hay nuevas notificaciones en las redes sociales.

“Obviamente también se debe mencionar el uso en contextos claramente inapropiados o riesgosos, como manejando, cruzando la calle, en reuniones importantes o cuando se está con pacientes, alumnos o hijos”.

Ceric detalla que entre las señales que sugieren una conducta problemática se encuentran “sentir inquietud, ansiedad o mal humor si no se puede revisar el celular (por ejemplo, cuando se descarga o se queda olvidado en otro lugar)”.

También cuando se revisa compulsivamente ante cualquier sensación desagradable, como una mínima espera en una fila, un silencio incómodo o una preocupación”.

“Estas señales se parecen a la abstinencia que se presenta en adicciones. Cuando la persona se da cuenta de que su celular está lejos, al inicio siente como si faltara algo, con la sensación impulsiva de tenerlo de nuevo, pero al encontrarlo y revisarlo, experimenta alivio y calma, lo que indica que había un cierto grado de dependencia”.

Cómo revisar el celular constantemente puede afectar a tu atención y memoria, según especialistas. Foto: archivo.

Cómo dejar de revisar el celular constantemente

De acuerdo al profesor investigador del IBEM, “un punto central es no demonizar la tecnología, pero sí cuidar cómo nos relacionamos con ella”.

“Una buena estrategia es aumentar la conciencia del hábito: observar durante algunos días cuántas veces se desbloquea el celular, en qué momentos y, muy importante, por qué se hace. Esto ayuda a identificar gatillantes del uso más compulsivo, como el aburrimiento, el estrés o el momento de irse a dormir”.

“Luego, se pueden reforzar cambios ambientales que faciliten la regulación de la atención o el descanso”.

A modo de ejemplo, dice Ceric, se pueden tomar medidas como desactivar las notificaciones no esenciales y sacar de la pantalla de inicio las apps que te impulsen a querer revisar el celular constantemente.

Junto con ello, se puede dejar el teléfono en modo silencio o guardarlo en otra pieza durante las noches, ya que “incluso tenerlo cerca consume o desregula recursos de atención”.

“También sirve reemplazar los chequeos constantes por ventanas de tiempo de uso, como bloques de trabajo o estudio sin celular, alternados con momentos acotados para revisar redes o correo, apoyándose en modos como No molestar. Al mismo tiempo, es clave entrenar la atención y tolerar la impulsividad, como por ejemplo, esperar un par de minutos antes de revisar o practicar actividades con foco atencional en una sola tarea (comer, caminar, hacer fila sin pantalla)”.

Bajo esta línea, Ceric sentencia: “El celular no debería ser el único regulador del aburrimiento o de la ansiedad. Es importante buscar alternativas como caminar, escribir, leer en papel, conversar o realizar actividad física”.

“Si pese a estos cambios el uso del celular desregula los hábitos diarios, las relaciones sociales o genera mucha ansiedad y no se logra modificar por cuenta propia, es recomendable pedir ayuda profesional”.

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