Habla la primera chilena reconocida por el MIT: “Chile es el último lugar donde reconocen tus méritos”

Barbarita Lara denuncia falta de apoyo a los emprendedores nacionales, incluso con proyectos como el suyo, un sistema que permite la comunicación a través de un smartphone durante catástrofes sin depender de internet ni redes celulares.


La revista Technology Review del MIT anunció hoy a los 35 innovadores menores de 35 años más importantes del mundo, instancia donde por primera vez se incluyó a un compatriota: se trata de Barbarita Lara, quien desarrolló SIE, un avanzado sistema enfocado en la comunicación a través de un smartphone sin depender de redes celulares o internet, habitualmente colapsados tras situaciones de emergencia o catástrofes como el terremoto del Maule en 2010.

Lira, quien ya había sido reconocida por el mismo invento a nivel latinoamericano, no esconde su alegría. En entrevista con La Tercera, cuenta que más allá del reconocimiento de la revista de tecnología más antigua del mundo, la importancia tiene que ver con la red de contactos que podrá lograr en el difícil mundo del emprendimiento: “ganar exposición es lo que importa en el mundo de la innovación. Tener la posibilidad de acceder a inversionistas que apoyen tus proyectos es esencial, así como lograr conocer a científicos de diversas áreas y aparecer en una publicación que fija los precedentes de las tecnologías del futuro, leída por visionarios, innovadores y empresas. Además podré exponer en el MIT, un sueño que tuve desde siempre”, comenta.

En cuanto al proyecto en sí, Lira señala que ya cuentan con un producto funcional y que se realizaron las pruebas respectivas de investigación y mejoras de protocolos de comunicación: “Incluso si el smartphone no tiene radio FM -como el caso de los iPhone-, estamos en proceso de comunicar un smartphone con otro, utilizando una red wi-fi o Bluetooth o por cercanía, además existe una recomendación a nivel mundial para que los fabricantes activen las redes internas de los teléfonos”, indica.

Por otro lado, la ingeniera cuenta que han existido conversaciones para reutilizar la infraestructura actual de cualquier sistema que tenga radios funcionando, como los radioaficionados, y que la idea es generar una gran red que pueda ser activada en caso de emergencia. Sin embargo, reconoce que a pesar del reconocimiento del MIT y lo innovador de la idea, han existido varias trabas o falta de apoyo, tanto de instituciones estatales como algunos privados, y que las conversaciones no han avanzado lo que ella espera.

El problema

“Hemos conversado con la ONEMI y el Ministerio del Interior. Ambos mostraron interés pero justo llegó el cambio de gobierno y fue difícil mantener la comunicación, aunque les mencioné que seguíamos trabajando en el proyecto”, afirma Lara, algo desesperanzada. “Aunque técnicamente no tenemos comunicación directa con las empresas, estamos a la espera. De hecho existió el interés de una operadora y tuvimos algunas conversaciones, pero no resultó como esperábamos”, añade.

Ciertamente, la falta de apoyo en este tipo de proyectos resulta algo complicado, incluso si se trata de un proyecto que por las características de nuestro país resulta urgente. Barbarita Lara asegura que “a diferencia de otros emprendimientos, la idea no es sólo vender y que tenga usuarios. El punto es es generar un cambio y un valor -social en este caso-, sin dejar de lado que el proyecto también tiene otras aplicaciones tanto militares como en publicidad, por ejemplo”.

“El enfoque no es sólo en la industria, es a nivel de Estado, Gobierno y país. Necesitamos que la gente interesada en las personas entregue financiamiento, pero lamentablemente a las incubadoras no les llama la atención el bien social, ya que o es necesariamente lo mas atractivo”, lamenta Lara, admitiendo que ese enfoque quizá sea el que más le genera problemas para conseguir los fondos necesarios y seguir adelante. “La idea no es que sea algo privado. No quiero perder el control para llevar la solución a las personas”, señala.

Por otro lado, la ingeniera cuenta que como último recurso espera obtener el Premio Newton, en el que la Unión Europea entrega fondos para este tipo de proyectos. Sin embargo, Chile, al ser un país en vías de desarrollo, no puede obtener directamente estos recursos, por lo que de ganar el concurso, tendrán que trasladarse a Monterrey, lo que además le ayudaría a internacionalizar aún más su idea de lograr una red red interconectada mundial en caso de catastrofes mas globales.

Aún así, antes espera generar más proyectos desde el lugar de residencia de su empresa, Emercom, ubicada en la V región. “Desde acá se hacen muy pocas cosas y estoy dispuesta a cambiar eso, y a luchar para que nos tomen en cuenta”, sentencia.

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