Cartas al Director

”Ultraderecha”

SEÑOR DIRECTOR:

He leído con atención la columna de Carolina Tohá, la respuesta de Hernán Larraín y el debate que se ha generado a su alrededor. Para despejar esta discusión, resulta útil recurrir a la conceptualización del politólogo Cas Mudde, quien en su libro “La Ultraderecha Hoy” utiliza este término como un concepto paraguas.

Mudde traza una línea divisoria clave entre la extremaderecha y la derecha radical. Bajo esta clasificación, la administración del Presidente Kast se asemeja bastante más a la segunda, específicamente en su variante populista. A diferencia de la extremaderecha, estos actores aceptan la esencia de la democracia electoral, pero miran con recelo y rechazan los contrapesos de la democracia liberal. Sin ir más lejos, basta recordar las duras críticas hacia el comportamiento de la Contraloría que emanaron desde el Partido Republicano y parte del Ejecutivo a raíz del caso de la exministra Steinert.

A esto se suman los otros pilares de la derecha radical que describe Mudde: el autoritarismo (la creencia en un orden social estricto), el nativismo, y un populismo que divide a la sociedad entre el “pueblo puro” y una “élite corrupta”.

Es cierto que Kast no es Bukele ni Milei, pero en las Ciencias Sociales ningún caso es puro; los fenómenos políticos operan en un continuum. Llevamos 150 días de gobierno y aún quedan más de tres años. En ese sentido, entiendo que el espíritu de la columna de Tohá apunta, con justa pertinencia, a la necesidad de preguntarnos hacia dónde decantarán estas tensiones institucionales.

Ignacio Imas Arenas

Más sobre:Derecha radicalAutoritarismoPopulismo

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE