Guillermo Pfening, co-protagonista de Foodie Love: “Es una serie que te dan ganas de comer, enamorarte y follar”

HBO estrena hoy su nueva comedia romántica que sigue a dos desconocidos que se reúnen a través de una app para amantes de la comida. Protagonizada por la española Laia Costa y el argentino Guillermo Pfening, la ficción nos sumerge en los placeres de la buena mesa, viaja por España, Francia, Roma y Japón, y relata los encuentros y desencuentros de una dupla de paladar exigente. En conversación con Culto, Guillermo Pfening nos habla del amor posmoderno y su experiencia como actor de esta historia.



Foodie Love, escrita y dirigida por la española Isabel Coixet, relata a través de sus ocho episodios -de 30 minutos cada uno-, la historia de “Ella” y “Él”, dos personas que se conocieron a través de una aplicación que une a los amantes de la comida.

Ambos tienen sus respectivos traumas y aprensiones al momento de abrirse a una nueva relación, pero entre plato y plato, viajes, risas y experiencias de vida, conectan más allá de una extensa cena o un viaje para consentir al paladar.

Protagonizada por la actriz española Laia Costa y el cineasta y actor argentino Guillermo Pfening, Foodie Love es una comedia romántica que combina comida, amor y sexo.

Desde Argentina, Guillermo conversó con Culto sobre su experiencia trabajando con Isabel y Laia en este relato predominantemente sensorial. Detalló por qué esta producción es una historia imperdible, y se abrió respecto a un complejo momento que atravesó previo al rodaje.

“Los primeros días de ensayo mi papá estaba falleciendo acá en Argentina de una enfermedad muy larga. Decidimos, porque él también me dijo que tomara el trabajo, que iría a Barcelona a tomar la oferta. Finalmente, fallece tres días antes de comenzar el rodaje. Entonces fue todo un proceso de ensayo en el que yo no me pude conectar mucho con el material, y fue tras morir mi padre, que como que algo se había liberado más allá de la angustia, y ahí comencé a conectar con el personaje”, confesó Pfening.

-¿Cómo te llegó la propuesta para trabajar en Foodie Love?

-Trabajé en la cinta Nadie nos mira de Julia Solomonoff, en Nueva York. Isabel fue co-productora por parte de España. Ella me invitó al estreno en Madrid y allí no nos pudimos conocer en persona, pero me recomendó que buscara un agente en España. Al final ella me presentó a su representante, y a partir de ahí, Isabel me cuenta que estaba escribiendo una serie. En algún momento me manda los capítulos -diciembre 2018- y ya en abril de 2019 estaba filmando. Fue un trabajo tras otro. Después me llamaron para hacer El Practicante (Netflix) con Mario Casas, también a través de Isabel Coixet.

-¿Cómo fue trabajar con este formato?

-Al hacer el primer capítulo improvisamos poco, pero después improvisamos bastante. Al principio estábamos muy ceñidos al guión y sabíamos cuáles eran los momentos en los que había que ponerse a pensar o hacer algo relacionado a los comentarios que aparecen en los globos de diálogo. De todas formas, ese monólogo interior o vocecita, sí es algo que se repite a lo largo de toda la serie, como pajaritos que te hablan toda la serie. Hay como diferentes formatos que la directora usa para esas vocecitas internas. Para mí fue, desde un montón de cosas, muy excitante hacer Foodie Love. Como actor, como intérprete, me abrió un canal muy grande para poder interpretar desde diferentes lugares, sin ataduras. Creo que cuando la gente nos vea, va poder ver todo ese viaje de cómo los personajes se van conociendo y desconociendo. Más que una historia de encuentros, es una historia de desencuentros. Todo el tiempo están encontrándose, pero nunca se encuentran. Habla un poco del amor posmoderno. Y a través de los capítulos, también vas viendo cómo engordamos de verdad, cómo vamos comiendo. Ya que filmamos en orden cronológico, nos va creciendo la panza.

-¿Hay algo de Guillermo en este personaje o está muy ceñido al guión?

-Creo que en la actuación siempre hay algo de uno. Pero en este caso, un poco menos, porque soy bastante diferente a mi personaje. Soy más extrovertido. Este es un personaje más racional en su manera de pensar yo soy bastante irracional. Es bastante prolijo, yo soy más bien desprolijo. Hay algo que uno siempre va aportando más allá de lo físico, pero no es uno de los personajes con los que me siento más identificado.

-¿Te inspiraste en alguien o creaste a tu personaje netamente a partir del guión?

-No, no me inspiré en nadie. Fuimos armando el personaje con ciertas pautas que me pasó Isabel, pensando en qué cosas no haría. Pensar “mira, este personaje no haría esto”, y así ir delimitando. No me gusta cerrarme a las opciones, pero sí marcar ciertos límites al principio. El guión lo tenía todo, era muy sensitivo al leerlo. Hablaba de un montón de cosas, especificaba no solo lo que tenías que decir, hablaba también del color de cómo tenías que decir todo. Por ejemplo, “Como cuando uno prueba helado cuando chico”, o “La primera vez que uno hace el amor”. Son sensaciones. Fue muy agradable filmar con Isabel, nos dio mucha libertad. Los directores suelen estar seguros de todo lo que tienen que filmar, y ella en ese sentido, muchas veces sabía y otras veces le costaba un poco imaginarse, pero nosotros pusimos el cuerpo y lo armamos. Ella fue muy sincera, y siempre muy conectada con su material.

-¿Cómo fue la dinámica de complicidad que generaste con Laia?

-Nos habíamos cruzado en Nueva York en un casting para Nadie nos mira, que al final ella no siguió allí. Y no la había vuelto a ver, la seguía mucho por sus películas, me gustó mucho por su película Victoria, que ella ganó todos los premios en Europa. Me dieron muchas ganas de trabajar con ella y bueno se dio la oportunidad. Nos juntamos en Barcelona a trabajar con Isabel, leíamos el guión y salíamos a comer a diferentes lugares a los que Isabel nos llevaba. (...) En los ensayos… yo no estaba ahí de alguna manera, cosa que a Isabel también le preocupó. Yo tampoco sabía lo que era, pensaba que podía lo de mi papá, pero yo no quería que sonara como una excusa. Al final conectamos, jugando un montón. De la misma manera fue con Laia. Ella es una actriz muy sensitiva y, no sé si intelectual, pero canaliza mucho las escenas. Yo soy más corporal, más de tirarme de arriesgar. Laia es bien de analizar todo. Ella tenía todo analizado diálogo por diálogo, yo era más de sensaciones o de movimientos. Y así nos íbamos engranando. Terminamos compartiendo un rodaje hermoso. Piensa también que, si bien el primer capítulo es en Barcelona, después viajamos a Francia, Roma y Japón. Todo eso hizo que Foodie Love sea una gran experiencia de compañerismo y de convivencia, pero en especial con Laia.

-Tu personaje menciona que su plato favorito es el ramen ¿Cuál es tu plato favorito como Guillermo?

-Sí, el ramen es uno de los favoritos del personaje. Yo no había comido ramen hasta ese momento, o había comido una vez, pero no me acordaba, como que lo re-descubrí en Barcelona. Isabel tiene los mejores datos donde comer de todo allá. Y mi plato favorito en Argentina -y en la vida- son las milanesas con papas fritas o con ensalada, cualquier milanesa: napolitana, suiza, suprema... bueno todos esos platos, pero siempre que tenga milanesa. Igual me gusta de todo. Los pescados, mariscos... cada vez que voy a Chile me empacho de mariscos.

-¿Cómo recomendarías la serie?

-Les diría que es una serie que te dan ganas de comer, de enamorarte y de follar o hacer el amor. Es muy hot la serie. Se pone caliente la cosa. Es muy bella, es muy artística. Tiene una música increíble. Es muy visual, es muy linda de ver. Creo que Isabel es una gran generadora de clímax. Y creo que con Laia hicimos una buena dupla, que nos entendimos. Es una serie muy querible y llevadera. Pero básicamente, es bella.

-¿Podemos esperar una segunda temporada? ¿Te gustaría seguir trabajando esta historia?

-Sí, claro que sí. Es lo que deseamos. Nosotros, Laia, Isabel... pero bueno... depende más de HBO y si todo el mundo la pide. Sería muy injusto que no hubiera una segunda temporada porque se hizo su público, tiene su marca. Incluso hay gente me escribe que la está esperando.

Foodie Love debuta este viernes 6 de noviembre a las 19.30 horas con dos episodios de estreno en HBO y HBO GO.

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