Por Gonzalo ValdiviaMatt Smith: “Mi principal interés con Daemon Targaryen ha consistido en que sea la peor versión de sí mismo”
Parte clave de House of the Dragon desde sus orígenes, el actor inglés no tiene interés en sentenciar si su personaje es un villano o un antihéroe. “Eso es algo que otros tendrán que descifrar”, apunta en esta entrevista con Culto, donde aborda la estrecha relación con su papel y analiza los principales hitos de la tercera temporada, que termina este domingo 9 en HBO y HBO Max.

Daemon Targaryen (Matt Smith) es uno de los personajes que ha vivido más cambios a lo largo de House of the dragon. Apodado el “Príncipe Rebelde”, comenzó como un heredero dispuesto a todo con tal de sentarse en el Trono de Hierro; incluso si esas aspiraciones causaban la irritación de su hermano, el rey Viserys (Paddy Considine), y su sobrina, la princesa Rhaenyra (interpretada de joven por Milly Alcock y de adulta por Emma D’Arcy), nombrada por el monarca como su heredera pese a que nunca una mujer había ocupado ese rol.
El tiempo avanzó y una seguidilla de hechos volvieron plausible que un matrimonio entre Daemon y Rhaenyra fortalecería el reclamo de ella. Con esa unión él no se volvió exactamente un tipo íntegro y benévolo, pero sí facilitó que el personaje adquiriera nuevas capas y generara sentimientos contradictorios entre los espectadores (¿recuerdan la expresión que adoptó cuando se enteró del fatídico desenlace de Simon Strong al inicio de la tercera temporada?).

El actor inglés entiende la fascinación del público por endosarle una etiqueta a su personaje. Pero es vehemente al señalar que nada de eso está en su cabeza mientras filma cada nueva temporada de la serie (que finaliza su tercer ciclo este domingo 9 a las 21:00 horas en HBO y HBO Max).
“Lo que debería hacer el público es mirar, juzgar y etiquetar. ¿Es un villano? ¿No es un villano? ¿Es un héroe? ¿Es un antihéroe? Ya sabes, todas estas cosas que se dicen sobre un personaje”, indica a Culto a través de videollamada.
“Mi verdadero interés principal con él ha consistido en hacer que este personaje sea la peor versión de sí mismo y empujarlo lo más lejos posible hacia el precipicio, al borde del acantilado, hasta las cosas de las que crees que es imposible que un personaje se recupere. Y allí es donde encontramos la esencia. Si eso lo convierte en un villano, en un antihéroe... No lo sé. Eso es algo que otros tendrán que descifrar. Pero creo que allí es donde resulta más interesante”, plantea.

Uno de los momentos más comentados de la tercera temporada sucedió al final del segundo capítulo. Tras penetrar en Desembarco del Rey sin enfrentar mayor oposición, los Negros sacan a Otto Hightower (Rhys Ifans) de su prisión y lo matan ante los ojos de parte de los ciudadanos, a modo de marcar de manera violeta el término del antiguo régimen. Consciente de la carga simbólica de ese episodio para el reinado de su pareja, Daemon insta a Rhaenyra a que se encargue ella misma de la decapitación.
“Creo que él susurra: todo el mundo está mirando. Si no lo haces tú misma, si no tomas la responsabilidad, si no le demuestras al mundo que rodarán cabezas... Es una especie de declaración de poder”, apunta.
Luego Smith advierte una segunda lectura, menos visible. “Supongo que, a un nivel subliminal y personal, como personaje, hay una especie de erotismo profundo en compartir la decapitación de Otto y ver a la persona que amas hacerlo. Aunque en cierto modo a él le encantaría (hacerlo). Es complicado”.
En la actual temporada Daemon también ha cometido acciones que han minado la confianza de la reina. Un ejemplo: le aseguró que había matado al jinete del dragón salvaje conocido como Sheepstealer –responsable del asesinato de Jace, el hijo mayor de la monarca–, ocultando que la verdadera identidad de ese jinete era Rhaena (Phoebe Campbell), la hija menor de él, quien ha encontrado refugio en el Valle de Arryn.

En otros pasajes el príncipe consorte se ha visto derechamente desbordado. Producto de un plan orquestado por Ormund Hightower (James Norton), los Capas Doradas sufrieron un ataque tras otro y perdieron a muchos de sus hombres a manos de desconocidos minuciosamente organizados. Agobiados, todos los integrantes de la Guardia renuncian y dejan a la ciudad desprotegida, y a su principal líder completamente desmoralizado.
Pese a la mezcla de aciertos y errores, de gestos estimables y acciones aberrantes, Smith continúa manteniendo su fidelidad hacia la causa defendida por Daemon.
“Esto nos lleva a una idea más general sobre ser actor; tu trabajo consiste en ponerte del lado del personaje que interpretas”, declara. “Creo que si le preguntaras a cada actor de cada bando, se identificarían con la facción a la que pertenecen sus personajes. Y de forma muy marcada”.
Viaje a otro mundo
El conflicto al centro de House of the dragon se ha recrudecido y complejizado, pero hay cosas que no cambian. Más de cuatro años después del inicio del rodaje del primer ciclo, Matt Smith aún no se amiga con el uso de la blonda peluca que le colocan durante cada jornada para encarnar a su personaje, un proceso que describe como “bastante agotador”.

“Con Daemon hay muchos desafíos físicos. Es un desafío volver a ponerme la peluca a diario. Eso requiere paciencia. Tengo a Stacey (Louise Johnson, supervisora de peluquería y maquillaje), una de las maquilladoras más increíbles, que la ha dejado realmente hermosa, la verdad”, destaca.
Tanto ella como Amanda Knight, la diseñadora de ese departamento, “han hecho que ir y sentarme en su silla todos los días sea una experiencia muy agradable. Y eso es un talento, porque yo estaba totalmente en contra (de la idea)”, expresa.
Molestias aparte, en general Smith disfruta a concho de los proyectos alejados del mundo real. Esa afinidad no sólo está ligada a su labor como actor –fue Doctor Who durante tres temporadas, entre 2010 y 2013–, sino que como miembro del público. Dice que ha dedicado el último par de años a ver “películas de terror de todo tipo” y que le “encantó” Proyecto fin del mundo, el luminoso filme de ciencia ficción protagonizado por Ryan Gosling que hace unos meses triunfó en la taquilla mundial.

“Cuando este tipo de cosas se hacen bien, creo que es una buena manera de transportar al público fuera de su vida cotidiana a un lugar interesante durante un par de horas”, opina.
A falta de constatar cuál será el futuro de su rol en lo que resta de la historia de House of the dragon (ya está definido que habrá una última y cuarta temporada), en 2027 se le podrá ver en la pantalla grande con Star Wars: Starfighter, la superproducción encabezada por el propio Gosling y dirigida por Shawn Levy (Deadpool & Wolverine). Con una pizca de humor negro, se limita a compartir una sola frase en torno a esa cinta: “Está ambientada en el espacio”.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
3.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE


















