Por Carlos AlonsoCarolina Fuensalida e invariabilidad tributaria en el TC: “Los argumentos que me ha tocado ver son errados”
La exasesora de políticas tributarias de los gobiernos de Sebastián Piñera afirma que la megarreforma aprobada en el Congreso esta semana es "la primera gran batalla que se gana", y considera que el cambio más relevante es la rebaja del impuesto a las grandes empresas, junto con la reintegración del sistema tributario.

Fue parte de los dos gobiernos de Sebastián Piñera. En distintas posiciones, pero siempre por el mismo tema: el tributario. Hoy, desde el sector privado, la abogada UC experta en la materia y socia fundadora de Fuensalida & Del Valle, Carolina Fuensalida, analiza los principales cambios en materia impositiva que trae consigo la megarreforma que acaba de aprobar el gobierno en el Congreso.
Su estudio jurídico, en el que ya lleva 13 años, hace pocas semanas comenzó una alianza internacional con oficinas boutiques –igual que ellos- en México, Argentina y Brasil.
Fuensalida es una férrea defensora de la invariabilidad tributaria que está en el proyecto del Ejecutivo y, por lo mismo, está convencida de que el Tribunal Constitucional (TC) sancionará en contra el requerimiento que presentaron los parlamentarios de oposición al respecto.
¿Cómo analiza los principales cambios tributarios de la megarreforma que salió del Congreso esta semana?
-Esta es una gran reforma, desde todo punto de vista. Primero, desde el trabajo que se hizo, que fue difícil, de instalación de conceptos y que en tan poco tiempo se haya logrado aprobar la rebaja del impuesto de primera categoría, la reintegración del sistema tributario, la posibilidad de ir a un régimen de invariabilidad tributaria que atraiga inversión, que genere empleo y, sobre todo, el haber instalado en el centro de la discusión la necesidad de que Chile vuelva a crecer, y ser enfáticos y majaderos en ese concepto, me parece que es extraordinario.
Es un gran legado de este gobierno, la primera gran batalla que se gana y se gana en un tiempo récord. Por lo tanto, estoy muy esperanzada de que si bien esta no es la única medida, va a ser parte de un conjunto de medidas que va a permitir repuntar.

A su juicio, ¿cuál es la medida tributaria más relevante de las aprobadas?
-La más importante es la rebaja del impuesto de primera categoría. Sin duda. Pero sumada la reintegración, dejan al sistema actuando de manera bien armónica. Con eso, al bajar el impuesto de primera categoría y reintegrarse el sistema tributario en un 100% hacia el año 2029, se logra también bajar los tramos marginales más altos que existían en los impuestos personales en Chile. Especialmente, respecto de esta sobretasa o este diferencial que se pagaba producto del sistema semiintegrado que se había aprobado el 2014. Entonces, para mí, la actuación conjunta de ambos elementos son realmente el corazón de la reforma.
¿Considera que estos cambios necesariamente van a atraer más inversión?
-Hacen que Chile sea mucho más competitivo. Una sola medida, aún cuando sea muy importante, no va a generar por sí sola un alza explosiva de las tasas de crecimiento. Pero si a estas medidas le vamos sumando una reforma del mercado de capitales, una reforma laboral, la simplificación en materia de permisos, que también es una gran noticia, esta sumatoria de elementos va a ayudar significativamente para atraer inversiones. No ocurrirá de inmediato, porque se requiere un ecosistema de estabilidad, de certezas jurídicas, que es lo que hay que empezar a construir en todo nuestro sistema jurídico, no solo tributario, para generar esa confianza que necesita un inversionista nacional o extranjero: credibilidad y estabilidad en las reglas del juego.
El hecho de que esta reforma se haya aprobado por estrecho margen en alguna de sus principales materias, ¿puede generar incertidumbre ante el riesgo de que un eventual futuro gobierno de signo contrario la echara para atrás?
-Desde antes de 2010 vimos que los temas tributarios pasaron a ser parte de los programas de gobierno, por definición, y pasaron a ser algo muy central. Los conceptos tributarios pasaron a jugar un rol muy importante. Hablar de impuestos al patrimonio, de cómo tributan los herederos de una familia que tiene altos recursos pasaron a ser temas bien políticos a la hora de hacer política pública, y son utilizados en un sector y en el otro. Pensar que el elemento tributario no esté en las próximas discusiones creo que es difícil.

Uno de los temas que sigue abierto, ya que deberá ser analizado por el Tribunal Constitucional, es el de la invariabilidad tributaria. ¿Cuán necesario lo ve para impulsar la inversión?
-Estoy convencidísima de que la invariabilidad tributaria es extremadamente deseable para este país. Busca reencantar a los inversionistas nacionales que quizás buscaron otras oportunidades fuera de Chile en inversión, especialmente en proyectos que hoy día son tan necesarios para el país, en infraestructura, en minería.
Pero para algunos especialistas el país no necesita un régimen de invariabilidad tributaria…
-Hemos tenido dos procesos de reforma constitucional, intentos permanentes de modificar nuestro sistema tributario, según sea el gobierno de turno o el color del gobierno de turno. Por ello, no cabe más que concluir que un régimen de estabilidad, con las características que este régimen se propone, resultan ser muy relevantes para generar esa certeza y esa seguridad jurídica que un inversionista que va a hacer una inversión relevante y de largo plazo necesita para tomar la decisión de apostar por Chile. Un inversionista cuando busca invertir, especialmente en proyectos de largo plazo y con capitales intensivos, necesita saber, prever y ser capaz de determinar con cierto grado de certeza, cuál va a ser el resultado de su inversión.
¿Ve riesgos de que se pueda caer ese artículo en el Tribunal Constitucional?
-Estoy muy esperanzada de que en el Tribunal Constitucional se gane. De lo que he visto del requerimiento, veo que hay mucho más un concepto político que un concepto que reconozca cómo ha sido nuestra historia, que no data de 1970, donde pareciera haber una suerte de trauma del decreto 600, pero un trauma político. Pero esto viene desde mucho antes que eso. No hay una renuncia de soberanía, no hay una renuncia de potestad, de afectación, sino que, por el contrario, no es más que un régimen especial donde se mantiene la capacidad de afectación, donde la única diferencia es que se va a lograr cierta estabilidad durante el tiempo y hay múltiples ejemplos en nuestra legislación que demuestran que ese tipo de regímenes ha existido tanto en el pasado, pero también en el presente.

¿Cree entonces que no hay argumentos jurídicos ni técnicos para que la invariabilidad sea impugnada por el TC?
-Los argumentos que me ha tocado ver son errados. Se plantea que constituye un atentado a la democracia, porque se limita la potestad de poder gravar (tributariamente), pero eso no es así. No se limita la potestad de afectación, simplemente lo que se hace es establecer una afectación que durante un lapso va a tener ciertas reglas claras y que no se va a poder modificar. No es más que un régimen temporal de afectación, con reglas del juego estables, donde incluso hay que pagar una prima por acceder a este régimen. Se establecen reglas del juego extremadamente claras, pero siempre con una tributación específica, definida, y por lo tanto me cuesta pensar que se pueda entender que se está discriminando a favor de un determinado sector.
Con respecto a los cambios transitorios como los que se refieren al impuesto a las donaciones y la repatriación de capitales, ¿están generando interés por parte de los privados, han aumentando las consultas?
-De todas maneras. El mecanismo que se establece a las donaciones es muy novedoso. El impuesto de herencias es una gran preocupación hoy día, especialmente en las familias que no tienen recursos líquidos. Ha sido un gran tema el que un padre de familia, teniendo una pequeña empresa, sin tener la liquidez suficiente, al fallecer provoca que los hijos tienen que ir a vender la empresa para pagar un impuesto de herencia, por falta de liquidez. Es muy difícil conseguir un financiamiento bancario para poder financiar un impuesto de herencia. Hay una preocupación enorme, no solo de los altísimos patrimonios, sino que de profesionales que tienen pymes, emprendimientos. Permitirá un traspaso generacional o intergeneracional muy pacífico, muy deseable y sobre todo para quienes creemos que podemos dejarle solucionado un gran problema que le puede tocar el día de mañana a nuestros hijos.
¿El plazo de un año le parece suficiente?
-Se debería ir evaluando cómo va funcionando el proceso. El contribuyente tendrá como contraparte al Servicio de Impuestos Internos (SII) y de acuerdo a lo que se entiende, se va a requerir contar con muchas valorizaciones de activos más sofisticados y, por lo tanto, la marcha blanca puede tomar tiempo. Para el SII también es una gran novedad ser la contraparte directa de una donación que normalmente en Chile requiere insinuación judicial, por lo que la contraparte directa es un tribunal, y ahora pasa a ser el SII.
¿Eso significa que pudiera ser necesario extender el plazo?
-El SII tiene que emitir circulares para regular su aplicación. Eso es muy importante para saber si el servicio entiende exactamente de manera simétrica lo que el legislador ha establecido en la ley, y esos son procesos que a veces requieren un engranaje. Entonces, un año puede que sea corto, pero es un proceso que será muy exitoso.
¿Qué deben contener esas circulares?
-Las circulares del SII tienen que detallar claramente cómo va a ser el proceso, dónde se presenta, cómo se presenta, qué nivel de información debo entregar, qué tipos de valoraciones son permisibles. Hay mucho detalle que tiene que ser claro.
Otra norma transitoria que tiene como objetivo la recaudación es la nueva ventana para la repatriación de capitales...
-Esta medida tiene dos partes. Una es la repatriación de capitales que es amnistía, que es básicamente poder declarar los capitales que se encuentran con un incumplimiento tributario en el extranjero. En ese caso se aplica una tasa de un 10%. Ese proceso ya se conoce, porque lo hemos tenido en dos ocasiones anteriores. Adicionalmente hay una distinción con lo que se denomina retorno de capitales. Es decir, se permitió retornar esos recursos a Chile con una tasa rebajada de 7%, en la medida que las mantenga en el país por cinco años en el mercado de capitales o en el mercado inmobiliario. Eso es supernovedoso y atractivo, generando mucho interés. Es un proceso que va a requerir hartas aclaraciones de parte del SII porque es nuevo y, por lo tanto, no sabemos cómo viene la regulación.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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