El agua más antigua de la Tierra: un oasis biológico de 2,6 mil millones de años
<P>En una mina canadiense y a 2,4 kilómetros de profundidad, científicos identificaron agua que emana de las rocas y que opera como una ventana a la época en que la vida apareció en el planeta. Se cree que posee organismos que sobreviven sin necesitar luz solar ni materia orgánica.</P>

CUANDO Barbara Sherwood Lollar era sólo una estudiante de microbiología, a mediados de los 80, representantes de una compañía minera acudieron a la Universidad de Waterloo, en Ontario (Canadá), porque durante la expansión de algunos túneles se toparon con agua que fluía del piso y las paredes y que corroía sus equipos. La empresa buscaba ayuda para determinar de dónde salía el líquido y por qué destruía sus instrumentos: "Empezamos a investigar y averiguamos que la comunidad minera más artesanal conocía el fenómeno hace años. Hay registros que lo mencionan y que fueron elaborados en 1880 por el Servicio Geológico Canadiense", dijo Sherwood a Los Angeles Times.
Tras años de exploraciones subterráneas y análisis, la actual profesora de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Toronto (Canadá) y expertos de las universidades inglesas de Lancaster y Manchester lograron descifrar el enigma del agua que emana de los túneles de la mina subterránea Kidd, en Timmins (Ontario). Sherwood cuenta a Tendencias que la mina es similar a otras, como las que operan en Chile, pero que tras descender 2,4 kilómetros de profundidad lograron dar con una especie de oasis biológico.
En un estudio publicado en Nature se revela que el líquido que fluye de las rocas a razón de dos litros por minuto tiene entre 1,1 y 2,6 mil millones de años, por lo que es el agua más antigua jamás encontrada en el mundo y podría entregar pistas acerca de los orígenes de la vida en el planeta. No sólo eso: se cree que el fluido -que emana de fracturas que se extienden en las rocas como si fueran venas humanas- contendría microorganismos capaces de sobrevivir sin estar expuestos al sol, lo que también revelaría indicios sobre cómo la vida podría existir bajo la superficie de Marte y en otros planetas.
Greg Holland, geoquímico de la Universidad de Lancaster (Inglaterra) y coautor del estudio, explica a Tendencias que el agua es una especie de cápsula del tiempo de la era precambriana, época en que la vida era dominada por organismos unicelulares: "Queremos ver si realmente existe vida en esta agua. Si está presente y ha permanecido aislada por varios miles de millones de años, existe la posibilidad de que haya evolucionado a cientos de metros bajo nuestros pies, de forma totalmente independiente de la vida en la superficie terrestre".
Origen oceánico
¿Cómo quedó atrapada esta agua en las rocas? Hace 2,6 mil millones de años el terreno de la mina integraba el lecho de un antiguo océano, por lo que se cree que gran parte del agua provendría de ese mar. "Cuando bajamos a la mina con estudiantes nos gusta decirles 'imaginen que caminan por el fondo del mar hace 2,6 mil millones de años", dijo Sherwood a National Geographic.
Este origen también explicaría por qué el agua es extremadamente salada (ver infografía). Para establecer su antigüedad, los expertos taladraron pequeños pozos y extrajeron cuidadosamente el agua atrapada en la roca, para evitar que se contaminara con el aire de la mina. Luego, se analizó la degradación de varios elementos presentes en el líquido. Por ejemplo, con el paso del tiempo el potasio se convierte en el gas argón, cuyos niveles en el agua ayudan a establecer cuánto tiempo ha subsistido el agua en las fracturas de la roca.
"El agua fluye cuando se taladran nuevos agujeros en la roca. Antes de perforarla, el líquido se mantiene almacenado en una red de fracturas aislada del exterior", cuenta Holland. Los geólogos han sabido por algún tiempo que el agua está presente en las cortezas continentales, en depósitos minerales y fracturas de las rocas. Pero hasta ahora no había claridad de cuán antigua podía llegar a ser esa agua, dijo el geoquímico Steven Shirey, de la Institución Carnegie de la Ciencia (EE.UU.), a National Geographic.
"La duda se refería a la antigüedad, si se trataba de agua que originalmente circulaba en la superficie y si esta agua preserva condiciones químicas antiguas y potenciales indicios de vida. Establecer que depósitos como la mina Kidd pueden subsistir por miles de millones de años es lo emocionante de este nuevo estudio", afirmó el experto.
En busca de vida
Actualmente, los científicos realizan análisis que demorarían un año para establecer si hay evidencia de microorganismos en el agua. Sherwood señala a Tendencias que si estos existen podrían ser similares a los encontrados por los mismos investigadores en el agua que fluye en minas de oro ubicadas a 2,8 kilómetros de profundidad en Witwatersrand, Sudáfrica.
Esa agua, de 25 millones de años de antigüedad, albergaba las comunidades más profundas halladas en la Tierra de microbios quimiolitotrofos, es decir, microorganismos que no requieren luz solar ni materia orgánica para sobrevivir. Su sustento lo obtienen de gases como el hidrógeno y el metano, los cuales se generan a partir de la interacción química entre el agua y las rocas.
Precisamente, estos gases existen en altas concentraciones en el agua de la mina Kidd y generarían un ambiente propicio para la supervivencia de microbios, tal como ocurre en las fuentes hidrotermales de las profundidades del océano. De hecho, cálculos de la U. de Michigan muestran que al menos el 90% del metano de la atmósfera terrestre se deriva de procesos biológicos, por lo que indicios de la presencia del gas en Marte -detectados por la sonda Mars Express- son vistos como un posible indicador de vida.
Además, hay que considerar que en el planeta rojo existen amplias regiones de terrenos similares tanto en antigüedad como en composición química a las rocas precambrianas de la Tierra. Incluso, dicen los científicos, constatar que el agua de la mina Kidd no tiene microorganismos también sería útil. ¿La razón? El agua operaría como una ventana a la llamada "sopa primordial", es decir, el ambiente en que se generaron las condiciones básicas que luego permitieron la aparición de las primeras formas de vida.
"Aun si no existe vida en el agua que encontramos, podemos estar seguros de que hemos encontrado una manera en la cual los planetas pueden crear y preservar durante miles de millones de años un ambiente propicio para la vida microbial. Esto funciona independientemente de cuán inhóspita pueda ser la superficie, lo que abre la posibilidad de que existan ambientes similares bajo la superficie marciana u otros planetas", recalca Holland.
El análisis efectuado en la mina Kidd y en Sudáfrica sugiere la existencia de lugares similares en el mundo. "Queremos visitar una variedad de sitios distintos y crear una línea de tiempo del agua. Nos gustaría evaluar su rango de antigüedad y entender el nivel de disponibilidad de agua antigua. También nos gustaría ver qué vive en estas cápsulas del tiempo.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE













