Palabras que sacan palabras: Letras G,H y I

Galerías XS
El interés por el arte y el diseño se ha ido masificando crecientemente. Un primer paso fueron las ferias de diseño organizadas por emprendedores, campus universitarios y medios de comunicación: todos querían una tajada del nuevo público dispuesto a aprender e invertir en arte decorativo y funcional. En 2014 pareciera haber surgido además la necesidad de cambiar los pósters de revistas por serigrafías, acuarelas, grabados o collages, y en los barrios Italia y Lastarria surgieron pequeñas galerías de arte entre cafés, tiendas de vinilos y talleres de bicicletas. Atendidas por sus propios dueños, las “galerías XS” no intimidan ni son minimalistas; dos lugares comunes de sus pares de Alonso de Córdova. Cualquiera puede entrar y preguntar lo que quiso expresar el artista, pedir consejos y hasta obtener un descuento -sobre precios que son hasta 10 veces más bajos que los de las galerías tradicionales.
Lo mismo ocurrió en los galpones del barrio Franklin. Entre anticuarios, mueblistas y cargadores de celulares obsoletos surgieron pequeñas galerías con obras enmarcadas desde veinte mil pesos y el mismo valor agregado de la interacción con los autores y la posibilidad de hacerse de algo que puede ganar valor en el tiempo. Hasta un ícono como el muralista Alejandro Mono González se instaló en la esquina de Placer con Víctor Manuel. Los precursores de “La picá de los grabados” reconocen que su clientela creció sostenidamente durante el 2014. ¿Y la desaceleración? En el Persa no importa; con serigrafías desde los dos mil pesos, comprar arte es más barato que tomarse una piscola. Los que saben, incluso hablan de otra nueva modalidad: galerías de arte en los livings de los artistas. Si no le suenan, busque en Google “Sala 01”.
Andrea Pérez, periodista Finde.
Gary
Minuto 107. Gary Medel ensaya una jugada acrobática y queda sentado en el área chilena. No aguanta más el dolor y sale de la cancha en camilla. En ese momento, la selección empata a un gol con Brasil por los octavos de final de la Copa del Mundo en el estadio Mineirao. Más tarde, cuando el tiro de Mauricio Pinilla lo devolvió el travesaño, Gonzalo Jara mandó su lanzamiento penal al palo y quedó sentenciada la amarga eliminación de la Roja, el país se enteró de que el futbolista del Inter de Milan jugó ese partido con un desgarro miofascial de 8 mm, que estaba oculto detrás de un tape neuromuscular de colores azul y rojo que le adornaron el muslo izquierdo.
Los especialistas dijeron que no cualquier jugador podía entrar a una cancha con una lesión de esa magnitud. Pero Medel no es cualquier jugador. En él reconocen mayor carácter y actitud que en un futbolista normal del medio. “Fue mi decisión, lo hice por la camiseta. Habría jugado en una pierna”, dijo después del partido.
Esa tarde, en el Mineirao, Medel fue protagonista de una de las gestas más heroicas que se recuerden en una cancha de fútbol. Pero él no está de acuerdo con eso. “¿Héroe? Los héroes son los que se levantan después de perder su casa en un incendio o después de un terremoto. Para mí esos son héroes”, dijo en el programa Yo, El que no conocías, de Chilevisión.
Gary Alexis Medel Soto había forjado su carácter en la población La Palmilla, de Conchalí. Cuando chico podía agarrarse a combos con otros diez niños sin temor a lo que pudiera pasarle, porque la clave para sobrevivir en La Palmilla era aparentar que el temor no existía, escribió Luis Miranda Valderrama en el libro Los mejores de América. A los 15 años, defendiendo a su club Sabino Aguad en un clásico de la población, le pusieron una pistola en la cabeza. “Dispara”, dijo él. En esa oportunidad tampoco tuvo miedo. Y si no lo tuvo ahí, menos en una cancha de fútbol. Pero su exceso de temperamento le significó tantas tarjetas rojas que cuando estaba en el Sevilla, el club le puso un sicólogo para aprender a controlarse.
Ese desenfado también le jugó una mala pasada lingüística en el Mundial. Luego de perder contra Holanda, le preguntaron a Medel qué le parecía Brasil como rival en la siguiente fase. “Da igual con quién nos toque. Ellos saben cómo jugamos y tienen que tener miedo, igual que nosotros tenemos que tener miedo. Hace bien tener miedo, porque eso nos hace tener la ‘chispeza’ de hacer bien las cosas y tener cuidado”, fue su respuesta. Hasta ese momento, “chispeza” no estaba en el vocabulario de los chilenos. Ese mismo día fue un hit en las redes sociales, dejando atrás su popular “qué sucede”, que había utilizado para explicar su participación en una pelea en 2009.
En el programa de Chilevisión le preguntaron por el nuevo vocablo.
-¿De dónde salió “chipeza”?
-De Gary Medel, po, respondió.
José Miguel Jaque, periodista Tendencias.
Girls
El 2014 fue el año que consolidó a Girls, la serie de HBO basada en la vida de un grupo de amigas veinteañeras en Nueva York, y que ha causado furor desde su estreno en 2012. Luego de ganar el Globo de Oro a la mejor serie de 2013, Girls pasó a ser el Sex and the City de la nueva generación.
En la serie, cuatro amigas intentan hacer algo con sus vidas yendo de error en error. Hannah, el personaje principal, basado en la vida de Lena Dunham, su creadora y actriz principal de 28 años, acaba de salir de Oberlin, una universidad exclusiva y liberal en Ohio, y de mudarse a Greenpoint, el barrio de moda en Brooklyn, para intentar convertirse en escritora. Sus padres deciden dejar de darle plata y gran parte de la serie se trata de cómo ella y sus amigos intentan pagar la vida que llevan. Una de las gracias de la serie, y de Dunham, es que, a diferencia de Sarah Jessica Parker, Hannah muestra sin pudor sus imperfecciones físicas y sicológicas. En la temporada de este año, por ejemplo, su pasado obsesivo convulsivo aparece con fuerza en episodios donde a veces dan ganas de correr la vista. Como cuando se rompe un tímpano limpiándose obsesivamente los oídos con un cotonito.
El éxito de Girls también convirtió a Lena Dunham en diva y gurú en Nueva York. Basta decir que en septiembre apareció vestida de diosa romana en la portada del número anual de cultura de la revista del New York Times. “Ella tal vez es para los millennials lo que J.D. Salinger era para el mundo pos Segunda Guerra Mundial o lo que Woody Allen fue para los baby boomers”, es uno de varios piropos que le dedicó el reportaje.
Dunham hoy motiva largas conversaciones y debates- si está demasiado inflada, si su éxito está basado en sus privilegios, si es demasiado egocéntrica- pero lo cierto es que su talento es pocas veces discutido. Ya renovó contrato con HBO para una cuarta temporada de Girls que se estrena en enero y en la que Hannah se va de Brooklyn a Idaho, según ella su primera decisión correcta en la vida.
Catalina Jaramillo, periodista.
Hielo
El 25 de septiembre de 1954, el abogado y poeta chileno Jenaro Gajardo Vera se hizo famoso al inscribir la Luna a su nombre ante un notario en Talca. Sesenta años después, la historia sirvió de inspiración a Greenpeace, que en marzo pasado dio un golpe mediático en la misma línea y fundó la República Glaciar, una nación creada gracias a un vacío legal que existe en Chile: ninguna ley ni la Constitución menciona a los glaciares y no están considerados como parte de la soberanía nacional.
República Glaciar tiene hoy más de 160 mil “habitantes” inscritos. “Tenemos más del doble de ciudadanos que Groenlandia”, dice Matías Asun, director de Greenpeace en Chile. Su objetivo es proteger estas reservas naturales de agua.
Según estimaciones de la Dirección General de Aguas, Chile tiene 21.114 glaciares y casi el 80% de la superficie glaciar de toda Sudamérica. Son considerados reservas estratégicas de agua dulce del planeta en un contexto de crisis y de sequía, y el Panel Intergubernamental de Cambio Climático ha entregado varias advertencias sobre su retroceso por el calentamiento global.
El investigador de Unesco, Koen Verbist, quien trabajó en uno de los escasos estudios sobre la contribución de los glaciares a los cursos hídricos en Chile, explica que los glaciares pueden aportar un 25% a los cursos de agua en un año seco, contribución que puede ser mayor en las zonas Norte y Central. Es decir, nuestro acceso al agua depende en parte de los glaciares. ¿Se está entendiendo eso en Chile?
Parece que que no. En su discurso del 21 de mayo en el Congreso, la Presidenta Michelle Bachelet anunció un proyecto de ley para proteger los glaciares y su entorno. Es su segundo intento: en su gobierno anterior, ni el apoyo del poderoso gremio de los agricultores sirvió para hacer contrapeso a la presión de las mineras. No hubo ley aquella vez.
Un día antes del anuncio presidencial, la “bancada glaciar” hizo su estreno en el Congreso y se adelantó al ingresar un proyecto de ley que rescataba lo medular de iniciativas anteriores, principalmente del senador Antonio Horvath, pero que tiene una mirada territorial más amplia y es más restrictivo. Por ejemplo, define los distintos tipos de glaciares, ambiente glaciar, ambiente periglaciar y permafrost para evitar futuros focos de conflicto ahí. “El permafrost y los glaciares de roca son difíciles de reconocer. Definirlos es clave para su no intervención porque es ahí donde hoy se concentra la actividad minera”, explica Javiera Espinoza, geógrafa de Fundación Terram.
En la “bancada glaciar” están, por ejemplo, Maya Fernández (PS), Leonardo Soto (PS), Camila Vallejo (PC), Patricio Vallespín (DC), Cristina Girardi (PPD), Andrea Molina (UDI), Giorgio Jackson (RD) y Vlado Mirosevic (PL), entre otros. “Somos una generación transversal que aspira a dejar un legado para las futuras generaciones”, dice Daniel Melo (PS), su cabeza más visible y que preside la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados.
En los meses siguientes al anuncio, por esa comisión pasaron representantes de ministerios, servicios, agupaciones ecologistas, mineras (Codelco, entre ellas) y la Sociedad Nacional de Minería, que dejó claro que no está de acuerdo con una prohibición a las actividades en los glaciares y afirma que, en vez de una ley, la instancia para determinar el impacto de su actividad sobre ellos es el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. Según Koen Verbist, el mundo científico debería dar un mensaje más fuerte. “En algunas zonas el impacto de la minería ya es bastante negativo y la ciencia no ha sido clara en dar ese mensaje. ¿Si esto se debe a que los científicos se han privatizado? Puede ser”.
El diputado Melo explica que el Gobierno se comprometió a presentar indicaciones al proyecto, pero el plazo ya venció. El silencio aumenta los rumores de que el Ejecutivo presentaría su propio proyecto, que no hay acuerdo entre Medio Ambiente y el MOP, o que los reparos empresariales a la agenda reformista del Gobierno provocaron un cambio de planes. “Vamos a esperar al Gobierno hasta la primera de enero para poner el proyecto en votación”, advierte Melo.
José Miguel Jaque, periodista Tendencias.
Iglesia
El largo deterioro de la imagen de la Iglesia Católica se vio este año reflejado en cifras. La Encuesta Nacional Bicentenario de la UC y Adimark/GfK confirmó que los chilenos que profesan esa religión alcanzan el 59 por ciento de la población. El 2006 eran el 70 por ciento y hace medio siglo sobre el 80 (ver Ateos). Es la fría proyección de una crisis global que, en el caso chileno, tiene rasgos propios. El distanciamiento entre la ciudadanía y la Iglesia, que comenzó a agudizarse hace una década, sumó nuevas grietas este año. El patrón de la herida sigue siendo el mismo: una jerarquía local en una posición percibida como conservadora e intransigente, en contraposición al notable despliegue comunicacional del papa Francisco tendiente a refrescar la imagen de la institución, pese a los inexistentes cambios doctrinales.
Durante todo el año los chilenos hemos visto cómo cada una de las declaraciones del pontífice en torno a los abusos de la institución que encabeza contrastan con las señales de la jerarquía interna chilena. El punto de inflexión de este escenario ocurrió de una manera inesperada: en octubre se conoció que la nunciatura -embajada- vaticana habría solicitado información sobre tres reconocidos sacerdotes chilenos -José Aldunate, Mariano Puga y Felipe Berríos- al Arzobispado. Los tres curas tienen en común sus opiniones progresistas respecto de la vida privada de las personas, la sexualidad y un enfoque marcadamente social sobre lo que debería ser la preocupación de su institución: la pobreza, la desigualdad y la lucha contra la discriminación.
La situación era extrañísima. ¿Por qué un representante de un Estado extranjero pide información sobre tres connotados ciudadanos chilenos nada menos que al Arzobispo de Santiago? ¿Por qué un nuncio necesita indagar a tres sacerdotes que no han hecho sino alabar constantemente las declaraciones del papa Francisco, es decir, del superior gubernamental del nuncio?
Sea como fuere, la impresión que dejó la situación fue la de una institución trizada con un líder local -el sacerdote Ricardo Ezzati- duramente cuestionado por distintos sectores, en particular por las víctimas de los abusos del sacerdote Fernando Karadima. La Iglesia terminó el año encajando en su complejo panorama la condena por abusos de John O’Reilly -conocido popularmente como el padre O’Reilly- líder de los Legionarios de Cristo en Chile. Se trataba del desplome del sacerdote que defendió hasta el límite del despeñadero la inocencia de su superior Marcial Maciel, fundador de los Legionarios, una especie de criminal sexual en serie.
O’Reilly fue encontrado culpable de abusar de una menor de edad, alumna del colegio Cumbres y condenado a libertad vigilada. La reacción de la comunidad escolar fue un frío apoyo a las víctimas y una suerte de defensa velada del sacerdote acusado. La liviandad de la condena provocó indignación en ciertos sectores que juzgaron que el castigo no se correspondía con la gravedad del delito.
La Iglesia Católica terminaba el año arrastrando una crisis que, al menos a nivel nacional, parece habérsele escapado de las manos.
Óscar Contardo, periodista y escritor.
Iguala
Iguala entró en la historia la noche del 26 de septiembre de 2014. Ese día policías municipales detuvieron a 43 estudiantes normalistas de la Escuela Rural Ayotzinapa -cuna de históricos revolucionarios mexicanos- en un camino que une a la ciudad con la cercana localidad de Cocula, en el estado de Guerrero. Y desde entonces, los 43 jóvenes nunca más aparecieron. Cuando la madeja comenzó a desenredarse dejó en evidencia la oscura red de conexiones entre el poder político local, las bandas del narcotráfico y la corrupción policial. Iguala corrió el velo y dejó al rey desnudo.
Iguala podía haber permanecido en el anonimato internacional. Sin embargo, hoy es sinónimo de muchos de los males que atraviesan a la sociedad mexicana. Los 43 desaparecidos cambiaron la agenda modernizadora del presidente Enrique Peña Nieto, golpearon su popularidad y lo obligaron a impulsar una serie de cambios que no tenía previstos cuando asumió hace dos años, como la reestructuración de todo el sistema policial mexicano. Todo pasó, además, en el estado con los mayores índices de homicidios de México, donde la pobreza supera el 70% y se cultiva casi el 98% de las amapolas del país, lo que lo convierte en el epicentro del tráfico de heroína a EEUU.
El 26 de septiembre la esposa del alcalde habría ordenado al jefe de policía local evitar que los estudiantes marcharan al zócalo de la ciudad, porque tenía previsto un acto para lanzar su carrera política. Hoy está en la cárcel, a la espera de ser juzgada.
Con sus poco más de 100 mil habitantes, Iguala parece haber hecho más para impulsar un cambio en México que lo que hicieron hace sólo unos años las dramáticas historias de violencia en Tijuana y Ciudad Juárez. Queda por ver, sin embargo, hasta donde llegarán las reformas impulsadas por Peña Nieto.
Juan Paulo Iglesias, editor jefe de La Tercera.
Inmigración
En los últimos veinte años Chile se ha consolidado como un polo de atracción para personas que buscan mejorar las oportunidades en su vida. En nuestro país residen permanentemente 441.529 extranjeros, y hay 132 mil inmigrantes que tienen algún permiso temporal para quedarse, una comunidad de más de 570 mil personas. Una “nueva migración” cuyo origen y composición es 37,8% peruana, 15% argentina, 7,7% y 5,1% ecuatoriana y colombiana, respectivamente.
El 2014 fue un año de importantes avances: en primer lugar se creó el Consejo Nacional de Política Migratoria, formado por nueve ministros que analizarán el tema desde un punto de vista multidisciplinario, incluyendo aspectos como la salud, educación, justicia y desarrollo social. Además se cambió el criterio de hijo de extranjero transeúnte. Ahora sólo tienen esa categoría los hijos de turistas y tripulantes, por tanto todo niño que nace en Chile es chileno. Por último, hasta marzo de este año, las familias que residían en nuestro país eran multadas por cada uno de sus integrantes si no se encontraban con sus permisos al día. Eso cambió y hoy los menores de edad no reciben multas si están en condiciones irregulares.
Los inmigrantes representan el 2,5% del total de la población de Chile. Y, por primera vez, estamos haciéndonos cargo del tema, reenfocándolo y abordándolo en su real dimensión. Esta nos permitirá definir la matriz sociocultural de los próximos años. Por ejemplo, hoy estamos frente a las primeras generaciones de hijos de la “nueva migración” nacidos en Chile. También tenemos colegios que acogen un porcentaje significativo de alumnos inmigrantes, lo que está trayendo cambios culturales en las escuelas.
Todas las encuestas de caracterización muestran que los inmigrantes son un aporte al desarrollo económico, cultural y social de nuestra patria, ya que tienen una capacidad de emprendimiento superior, importantes niveles de educación -muchas veces más altos que los de la población nativa- y niveles de productividad por sobre el promedio. Tenemos nuevos motivos migratorios, la gente ya no sólo se traslada por trabajo, también lo hace por razones sentimentales, por la búsqueda de una mejor calidad de vida o por razones políticas. Y ya no sólo recibimos personas solas que vienen a trabajar para enviar dinero a sus países de origen, se han instalado familias completas para comenzar una nueva vida. También se ha modificado el origen de los migrantes, no vienen exclusivamente de países fronterizos, y cada vez recibimos más colombianos, dominicanos, haitianos, venezolanos y españoles.
Pero quizás lo más importante que sucedió durante el 2014 es que se le dio una mayor visibilidad al tema migratorio: este fue el año de los inmigrantes porque es el año en que hablamos de ellos, en que develamos sus necesidades, sus aspiraciones y sus deseos de insertarse y transformarse en un aporte para el Chile que viene.
Rodrigo Sandoval Ducoing, Jefe de Extranjería y Migración.
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