Alza en homicidios, bandas internacionales y más armas de fuego: los factores que explican el mayor temor a ser víctimas de delitos

La encuesta de Paz Ciudadana reveló que un 28% tiene un "alto temor" a ser víctima de un hecho delictual, el índice más elevado en los últimos 22 años. En paralelo, las personas que dicen haber sufrido un robo disminuyen a un 32%. Entre las razones que explican dicha diferencia, según los expertos, está el incremento en los crímenes, un alza en el poder de fuego de delincuentes y la irrupción de peligrosas agrupaciones extranjeras en territorio nacional. "Es falso afirmar que los migrantes delinquen más que los chilenos, pero hay una sensación instalada de que es así”, sostuvo Daniel Johnson.


No hay una única razón y se debe a múltiples factores. Esa es la conclusión que diversos expertos tienen respecto al mayor porcentaje de percepción de temor ante la delincuencia que reveló el último Índice de medición de la Fundación Paz Ciudadana sobre la situación delictual del país, el mayor registro en los últimos 22 años. Esto, pese a que quienes han sido víctimas, por ejemplo de un robo, ha bajado en el mismo análisis. ¿Por qué ocurre este fenómeno en el país? Varios expertos dan luces de lo que está detrás de este sondeo.

La encuesta, realizada junto a Cadem y supervisada por Datavoz, reveló además que en el 32% de los hogares chilenos algún miembro fue víctima de robo o intento en los últimos seis meses, es decir, 1 de cada 3 familias. Sin embargo, en paralelo, el nivel de “temor alto” subió 7,6 puntos porcentuales respecto al año pasado, alcanzando un 28% a nivel nacional.

Para el director ejecutivo de Paz Ciudadana, Daniel Johnson, tres son los factores que inciden en que las personas sienten mayor temor a los delitos, pese a la disminución en general de estos mismos. La primera de ellas, explica, se debe a las “nuevas formas de tipologías delictuales y el aumento de los delitos más violentos”, como el caso de los homicidios.

Junto con eso, apunta a “la fácil difusión de los delitos a través del acceso a tecnologías. Hoy todos tenemos una cámara en nuestras manos y podemos retratar estos hechos cuando somos testigos de delitos, por lo tanto, se pueden masificar de una forma mucho más rápida”. Por último, afirma que existe un “temor al otro o a lo desconocido”, concretamente a la migración: “Es falso afirmar que los migrantes delinquen más que los chilenos, pero hay una sensación instalada de que es así”.

Más crímenes

Lo revelado por Paz Ciudadana es un debate abierto y estudiado en diversas áreas. Para la experta en seguridad e investigadora de Athenalab, Pilar Lizana, lo que nosotros estamos viendo con fuerza es que los delitos son cada vez más violentos, y los delitos de mayor connotación social, como los homicidios, están aumentando, están siendo cada vez más visibles”. Además de eso, vincula este temor a la “presencia de armas de fuego en estos delitos”.

Esto es apoyado por las cifras de criminalidad actualmente el país. Según el Centro de Estudios y Análisis del Delito, que depende de la Subsecretaría de Prevención, durante el primer trimestre se registraron 259 homicidios, mientras que el 2021 ocurrieron 177 hechos de ese tipo.

Para la socióloga Alejandra Luneke, académica de la Universidad Alberto Hurtado e investigadora del Instituto Milenio (VioDemos), “que suban los homicidios y haya una agenda de trabajo, que también ha aumentado la asociación ilícita en torno a las autopistas, que se hable de la presencia del cartel de Sinaloa, del Tren de Aragua en la zona norte, claramente la percepción de las personas en su vida cotidiana va a ser de mayor temor”.

Raimundo Frei, académico de la Facultad de Sociología de la Universidad Diego Portales, asegura que también existe una vinculación en las “experiencias personales o familiares con un robo, pasando por la circulación de imágenes e historias de homicidios que se transmiten en distintos medios, llegando hasta a la mala evaluación que se hace de la justicia y las fuerzas policiales”.

Percepción del entorno

¿Por qué existe discrepancia entre las personas que han sido víctimas y el temor a serlo? La académica Luneke explica que los delitos pueden bajar, “pero el temor sigue al alza y se mantiene, esto se llama la inercia del temor, porque, no es necesario haber sido víctima para tener una alta percepción de inseguridad, como ya lo explicaba, hay variables de carácter individual”.

La encuesta, además, reveló que las personas han realizados cambios en su comportamiento con tal de evitar ser víctimas de un delito. De hecho, el 71% señaló que ha dejado de salir a ciertas horas y un 75% ha dejado de ir a ciertos lugares, para prevenir ser víctima de un hecho delictivo.

Luneke asegura que existen variables a nivel comunitario, que “tienen que ver con la vida social del barrio y con las características medioambientales, cuando yo vivo en un ambiente deteriorado físicamente, con mal inmobiliario público o mucha basura, tiendo a experimentar más percepción de inseguridad”. Además de eso, dijo, “existe también lo que se llaman los desórdenes sociales, y que se refiere a lo que yo veo en la calle, como por ejemplo el temor de consumo de alcohol en la vía pública, consumo de drogas o la presencia de bandas en las esquinas”.

Junto con eso, agrega la investigadora de VioDemos, existe un factor ligado a los “rumores o ‘habla del crimen’, mientras más se habla del crimen en mi familia, en mi barrio o a nivel social, más temor voy a tener”. Agregando que “en Chile son muy extendidas las prácticas de vigilancia, de protección vecinal que se dan a través de los WhatsApp donde la mayoría de las veces se sospecha de un otro del cual no se conoce. Esa percepción que se construyen respecto del otro desconocido está alimentando ese temor”.

El sociólogo de la UDP complementa aquello y sostiene que no todo “se limita a la discusión pública, como si la experiencia concreta de las personas de sentirse atemorizadas en los paraderos o en la noche fuese una invención. Experiencia que está sin duda marcada por la desigual distribución de seguridad en la ciudad. Véase, por ejemplo, el mapa de donde se producen más encerronas en Santiago”.

¿Cómo revertirlo?

El director Ejecutivo de Paz Ciudadana afirma que, para revertir el miedo de la población, se debe “mejorar y fortalecer la educación ciudadana para el uso de la información a la que se accede a través de medios de comunicación y redes sociales. Que primen los datos”. Además de eso, se debe “fortalecer la cohesión social, recomponiendo el tejido comunitario y generando oportunidades de trabajo comunitario”.

Lizana por su parte, afirma que esta situación se puede revertir, “un poco por la reconstrucción de las confianzas de los ciudadanos con las instituciones, y ahí siempre es más compleja, no es tan rápida como uno quisiera, pero también va muy de la mano de los resultados que vayan teniendo las acciones del Estado”.

Una de las cosas que sostiene la investigadora que puede favorecer aquello es el fortalecimiento de las instituciones. De hecho, la misma encuesta de la fundación muestra un aumento por la valoración de las policías, por ejemplo, Carabineros pasa de una nota 3,6 el año pasado a un 4,5 este 2022. Aquella evaluación, incluso, generó que el general director de la policía uniformada agradeciera el apoyo de la ciudadanía, quien le dio un 50% de confianza a la institución.

El sociólogo de la UDP, agrega que hay que “preocuparse por el valor de lo público, por recuperar calles, plazas limpias y cuidadas, y que las instituciones públicas dejen de parecer fortalezas resguardadas, y se reconstruya la relación con la ciudadanía”.

Johnson, por su parte, concluye que se debe “enfocar el sistema de seguridad en prevenir tempranamente los delitos que están causando más daño a la ciudadanía. Invertir río arriba para obtener resultados río abajo”.

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