Durán contra el muro: Los sectores que se disputan el control de la catedral evangélica

Obispo Durán 1

Los trascendidos no son optimistas en el entorno del controvertido pastor. Citaciones a las que llegan pocos fieles e incluso amenazas de muerte en su contra son algunas de sus preocupaciones inmediatas. Pero tampoco las únicas. Actualmente hay dos grupos compitiendo por su sillón, que él, en todo caso, se niega a dejar.




Este domingo reciente el obispo Eduardo Durán citó a una reunión de oración a las 15:00 horas. La convocatoria no fue en la Catedral Evangélica de Jotabeche. Durán le pidió a los suyos acercarse a las oficinas de la Primera Iglesia Metodista Pentecostal, ubicada en Obispo Umaña 139. Y, según trascendió, no llegaron los 80 o 90 fieles de otras oportunidades, sino bastante menos.

El hecho es un reflejo de lo debilitado que está el obispo Durán. Los cuestionamientos internos en su contra, dicen, han provocado que la autoridad ya ni siquiera pueda realizar sus reuniones en Jotabeche.  Sus complicaciones en la catedral han ido incrementándose cada vez más. De hecho, sus cercanos comentan que el obispo ya no puede salir solo a la calle, y que ha recibido amenazas de muerte sobre todo en redes sociales.

La compleja situación de Durán no solo tiene que ver con la investigación que lleva la fiscalía de alta complejidad Oriente por presunto lavado de activos, sino también con su ventilada relación marital y en anuncio de separación de sus esposa.

Pero, además, ha emergido otra batalla en Jotabeche. Una que tiene que ver con quién se quedará con el poder de esta iglesia y controlará el circuito de 77 clases o templos. La Tercera PM habló con obispos, pastores y diáconos de dicha institución religiosa, quienes coinciden que los grupos de poder se alejaron del "pensamiento cristiano" para "protagonizar una mundana pelea propia del mundo de los hombres, cuyo interés es el dominio de los bienes de la catedral". Todos ellos pidieron hablar desde el anonimato, advirtiendo eventuales represalias en su contra.

El primer grupo que está apuntando a Durán es la Junta Oficial de Diáconos. Este órgano, uno de los más relevantes en el gobierno interno de la Iglesia, está compuesto por alrededor de 25 diáconos. Según las mismas fuentes, allí hay seis diáconos, los más duros, que han liderado todas las negociaciones para sellar la salida de Durán. Entre ellos está el pastor Tito Maturana y el diácono Pedro Chacón, quienes forman parte del grupo que se siente amenazado por la trama de corrupción que rodea a Durán, pues temen que podría salpicarlos. Por otro lado, en esa misma Junta, están aquellos que, conscientes de la crisis, estarían dispuestos a dejar sus cargos para forzar una renovación completa.

En toda esta trama, hay un segundo grupo que torea tanto al poder de Durán como el de la Junta Oficial de Diáconos. Se trata de un movimiento de evangélicos llamado "Resistencia Jotabeche". Sus integrantes, en su mayoría son jóvenes y están pidiendo la renuncia de todas las autoridades de Jotabeche ya que consideran que todos los pastores y diáconos son cómplices de los delitos que habría cometido Durán. Además, señalan que ellos estaban en conocimiento incluso de las parejas que tenía el obispo.

No se va

Sin embargo, toda esta disputa está derivando en una complicación legal y administrativa. De hecho, tanto aliados como detractores de Durán confirman que hay más de un abogado presente en las decisiones que está tomando la catedral, pues la llave para destituir a Durán está, finalmente, en los estatutos de la iglesia.

Entendidos en la estructura legal de Jotabeche explican que existen dos estatutos. Uno de ellos es el Estatuto de la Catedral Evangélica y otro es el Capítulo Especial de los Pastores. La postura de Durán es según ambos estatutos, nadie puede destituirlo, debido a que su cargo es vitalicio.

Desde el otro lado tienen otra interpretación. De hecho, la Junta Oficial de Diáconos señala que ya se inició el proceso de destitución. La estocada final pretenden realizarla este sábado 11 de mayo, fecha en la cual, sin la venia de Durán, citaron a una asamblea extraordinaria para remover del cargo al obispo y designar a un nuevo sucesor. La cita será en la Catedral Evangélica ubicada en Chillán Viejo.

El otro intento por derrocarlo ocurrió el 1 de mayo cuando el directorio de la iglesia le otorgó cuatro meses "para solucionar su problema con la Catedral Evangélica". Junto con eso se determinó que la dirección de la iglesia quedara en manos del pastor Daniel Balladares. Ante esta arremetida, la semana pasada Durán, a través de un comunicado, desmintió haber dejado los cargos de pastor de la Catedral Evangélica y Presidente de la Primera Iglesia Pentecostal. Junto con eso, reiteró su postura: "De acuerdo al estatuto de nuestra corporación, sus reglamentos y la documentación vigente, Eduardo Durán Castro es el pastor gobernante de la catedral. No hay espacio para más interpretaciones".

De concretarse cualquiera de las jugadas, el entorno de Durán no descarta ir a los tribunales para obstaculizar las medidas. Una movida  similar a la que ya utilizó en 2011 cuando la Iglesia Metodista Pentecostal -a la que pertenecía antes de formar su propia iglesia- lo quiso expulsar, pero Durán lo evitó con un recurso de protección, que finalmente ganó en la corte.

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