Una diputada y un investigador: Las encontradas visiones sobre el uso de armas de fuego en Brasil

(REUTERS) Una mujer enciende velas mientras rinde homenaje a las víctimas del tiroteo en la escuela Raul Brasil en Suzano, estado de Sao Paulo, el miércoles.

Poco antes de la matanza del miércoles en una escuela de Sao Paulo, el Presidente Jair Bolsonaro había adelantado que espera mandar pronto un proyecto de ley al Congreso para flexibilizar el porte de armas de fuego.

Como “una monstruosidad y cobardía sin tamaño”.  Así calificó el Presidente brasileño Jair Bolsonaro en Twitter el tiroteo registrado el miércoles en la escuela pública Professor Raul Brasil de Suzano, en el área metropolitana de Sao Paulo, y que dejó 10 muertos, incluidos los dos atacantes, que eran exalumnos del establecimiento.

Pero el propio Bolsonaro, poco antes de la matanza, en una reunión con periodistas en el Palacio del Planalto, había adelantado que espera mandar pronto un proyecto de ley al Congreso para flexibilizar el porte de armas de fuego. En enero pasado, el mandatario ya había sancionado un decreto por el que se facilitaron las reglas para comprar armas.

Así, tras los sucesos de Suzano, el debate sobre la flexibilización del porte de armas no ha hecho más que encenderse. “Esta masacre se coloca al lado de otras en Sao Paulo y en Brasil como consecuencia de una sociedad con dificultad extrema de resolver conflictos de forma no violenta. La presencia de armas de fuego en abundancia en la sociedad brasileña aliada a esa dificultad transforma desencuentros de la vida común en muertes”, comenta a La Tercera Ivan Marques, director ejecutivo del Instituto Sou da Paz, una organización no gubernamental que hace más de 15 años trabaja para reducir la violencia en Brasil. “Más de 45 mil personas murieron con ayuda de un arma de fuego en 2017, no es de sorprender que haya casos como el de la escuela de Suzano”, grafica.

Según Marques, el debate sobre armas viene creciendo desde 2014 cuando el Congreso comenzó su “cruzada” por la revocación del Estatuto del Desarme. “Aunque la mayoría de la población brasileña es contraria a la liberación de armas (61%, según la encuesta Datafolha de octubre de 2018), este tema ha puesto a políticos oportunistas en el foco”, explica. En ese sentido, el experto destaca que las encuestas de opinión han mostrado que “el brasileño exige una seguridad pública mejor, pero rechaza las medidas tomadas por el Presidente Bolsonaro sobre armas de fuego”.

“Las muertes en la escuela de Suzano son también consecuencia del impulso de este debate que coloca a las armas de fuego como solución a los problemas de violencia y criminalidad, lo que sabemos que no es así. Por el contrario, las armas en profusión acaban siendo un catalizador de violencia, como desafortunadamente vimos que sucedió en la escuela Raul Brasil”, resume Marques.

Janaína Paschoal, abogada coautora del pedido de impeachment contra la Presidenta Dilma Rousseff y actual diputada estadual por Sao Paulo, difiere del diagnóstico de Marques. “Yo, en particular, no veo ninguna relación (entre el tiroteo en la escuela) con la propuesta de facilitar la posesión de armas”, explica la legisladora oficialista a La Tercera. “Si hubiera seguridad armada en todas las escuelas, ante una situación de esta naturaleza, los agresores serían contenidos más rápidamente”, concluyó.

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