Llega en tres versiones: Land Rover libera al nuevo Defender en Chile

El afamado todoterreno británico, cuyo legado se extiende por siete décadas, estará en Chile con dos motorizaciones bencineras que rinden 300 y 400 caballos.




No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague, dicen. Luego de que el Land Rover Defender volviera a la vida en septiembre de 2019 (ver nota) después de tres años fuera del mercado, el todoterreno quizá más insigne de la firma británica por fin dice presente en el país. El Defender protagonista de la nueva película No Time to Die de James Bond, arriba en tres versiones, dos motorizaciones (ambas bencineras), pero en una única carrocería de bastidor largo para cinco o siete ocupantes. ¿Precios? Desde los US$ 87.900.

El flamante Land Rover Defender está montado sobre la nueva estructura monocasco de aluminio D7x, lo que según Land Rover le concede una rigidez nunca antes vista y que fue ultra probada en los 1.2 millones de km que el 4x4 sorteó en fase de pruebas, en terrenos tan agrestes como el desierto de Colorado -a 50ºC- o el Ártico, donde se enfrentó a temperaturas de -40ºC. En dimensiones, la única versión de chasis que llega a Chile (que se llama 110. La corta se denomina 90) mide 5.018 mm entre los parachoques, 2.105 mm de ancho y 1.967 mm de alto. Tiene 291 mm de despeje al suelo, cuenta con ángulos de ataque, ventral y de salida de 38º, 28º y 40º, y vadea un máximo de 900 mm.

Si bien el Defender está en Chile en tres versiones de equipamiento, hay dos motorizaciones disponibles: 2.0 litros turbo de cuatro cilindros (en la versión S, de entrada) y 3.0 biturbo de seis cilindros en línea, en las variantes Defender SE y First Edition). Mientras el primer propulsor desarrolla 300 Hp y 400 Nm de par entre 1.500 y 4.000 rpm, el motor más pujante -que cuenta con mecanismo de hibridación suave de 48V- alcanza 400 caballos y 550 Nm entre las 2.000 y 5.000 vueltas por minuto. Ambas mecánicas se gestionan por una caja automática de ocho relaciones. La suspensión es neumática y la tracción, 4x4 full time.

Sin descuidar el confort

Aunque las capacidades off-road son lo primero que destaca en el nuevo Defender, por dentro el todoterreno inglés -en la práctica fabricado en Nitra, Eslovaquia- hace gala de su enfoque premium. Dispone desde la versión base de techo panorámico, sistema keyless, climatizador bizona, espejo retrovisor con cámara, cámara de 360º, panel de instrumentos digital, asientos eléctricos, pantalla central de 10″ con GPS y conexión a Android Auto y Apple CarPlay y sistema de audio de seis altavoces (10 + subwoofer en las dos variantes más altas). Por fuera el pack de serie se nutre de faros automáticos con sensor de lluvia (LED en el S, Premium LED en el SE y Matrix LED en el First Edition), neblineros traseros y delanteros, espejos abatibles eléctricamente y calefaccionados, enganche de carro, rieles de techo negros y llantas de aleación (19″ en el S, 20″ en el SE y 22″ en el First Edition). El techo de contraste negro es una exclusividad nuevamente de los dos Defender mejor equipados.

En cuanto a seguridad, el Land Rover Defender se precia desde la base de frenos ABS, asistente de arranque en pendientes y de descenso, control de estabilidad, salida con tracción baja, control de tracción, control antivolcamiento, control de frenado en curva, asistencia de frenado de emergencia. La asistencia de punto ciego, en tanto, es equipada únicamente por las versiones SE y First Edition.

La tabla de precios es la siguiente: US$ 87.900 para el Land Rover Defender S, US$ 107.900 para la alternativa SE, mientras que la edición tope First Edition tiene un valor de US$ 114.900.

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