Los hermosos detalles del exclusivo Bugatti W16 Mistral inspirado en “El Principito”
La división de personalización de la marca consiguió una pieza única que mezcla arte, narrativa y la potencia de 1.600 CV.

Convertir un automóvil en una obra de arte es una tarea reservada para muy pocos fabricantes. Cuando la inspiración proviene de la literatura y cada detalle busca contar una historia, el resultado trasciende el concepto de vehículo para convertirse en una expresión única de diseño y artesanía.
La base de esta creación es un Bugatti W16 Mistral, el exclusivo roadster que marca la despedida definitiva del icónico motor W16 de 8,0 litros con cuatro turbocompresores.

Limitado a solo 99 unidades, desarrolla 1.600 CV, transmite toda su potencia a las cuatro ruedas mediante una transmisión de doble embrague de siete velocidades y es capaz de superar los 400 km/h.
Sobre esa plataforma, el programa Sur Mesure desarrolló una configuración completamente personalizada denominada “El Retorno del Principito”. El proyecto tomó como inspiración la obra literaria escrita por su propietario, una continuación de la historia creada por Antoine de Saint-Exupéry.

Exteriormente destaca una pintura exclusiva desarrollada especialmente para este ejemplar. La carrocería combina tonos cobre y bronce con un intenso efecto metálico que evoca la luz de la luna reflejada sobre la Tierra.
La icónica parrilla en forma de herradura incorpora detalles específicos en oro, mientras que las pinzas de freno y los emblemas EB de las ruedas adoptan un acabado en cobre para reforzar la armonía visual.

La temática lunar se extiende hacia la zona posterior, donde un elaborado trabajo artesanal permitió integrar estrellas plateadas directamente en la pintura. El alerón trasero activo esconde además una ilustración inspirada en una de las escenas más reconocidas de “El Principito”: el encuentro entre el joven príncipe y el zorro.

El habitáculo continúa la narrativa mediante una combinación de cuero Terre d’Or y Driftwood. Los paneles de las puertas exhiben bordados que representan la luna rodeada de estrellas, mientras que los reposacabezas y la consola central replican estos motivos mediante complejos trabajos de costura y detalles en fibra de carbono.

Uno de los elementos más llamativos es la palanca de cambios, que incorpora una rosa elaborada en plata. Para lograr el máximo realismo, los artesanos escanearon una flor natural en tres dimensiones antes de reproducirla con precisión, convirtiéndola en un guiño directo al personaje más emblemático de la obra de Saint-Exupéry.

Más que una simple personalización, este W16 Mistral demuestra hasta dónde puede llegar la combinación de ingeniería, diseño y narrativa cuando un automóvil se convierte en el reflejo de la imaginación de su propietario.
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