Adrián Alcalá, experto mexicano en transparencia y corrupción : “La confianza en las instituciones se ha degradado en toda la región”

El comisionado del INAI Adrián Alcalá en un encuentro con las autoridades garantes de Filipinas. Foto: AP

A juicio del comisionado del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) de México, los modelos de gobernanza tradicionales "están agotados por la pérdida de la confianza basada en lamentables casos de corrupción, pero también porque ya no dan resultado, ya que no solucionan los problemas comunes de la gente".




La semana pasada, una comisión del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) de México participó en un encuentro en Valparaíso organizado por EUROsociAL, que contó con actores de todo el continente, y que llevó por nombre “Pactos Políticos y Sociales para una Nueva América Latina”.

Desde la institución por la transparencia en México, tanto la comisionada presidenta Blanca Lilia Ibarra, como el comisionado Adrián Alcalá, hablaron con La Tercera. Alcalá no solo ocupa uno de los primeros cargos en el INAI, sino que trabajó en el Sistema Nacional Anticorrupción del país norteamericano.

¿Cuáles fueron las temáticas abordadas en el encuentro de EUROsociAL?

Este encuentro viene a representar un punto de convergencia entre distintas voces de América Latina e Hispanoamérica, y bagajes también de actores que nos invita a reflexionar y a repensar los horizontes hacia los cuales queremos dirigir nuestros esfuerzos como sociedades ante un mundo cambiante.

Actualmente debemos reconocer que la confianza en el gobierno y las instituciones públicas se ha degradado totalmente. Debemos empezar por eso, por reconocer que la confianza en las instituciones e incluso en el gobierno se ha degradado en toda la región. Y aunado obviamente al aumento de las expectativas y exigencias que cada día hace la sociedad y la ciudadanía, los gobiernos en conjunto con la sociedad civil estamos obligados a renovar nuestras interacciones a fin de poder ayudar en la construcción de instituciones que sean más democráticas, más justas e inclusivas, equitativas, pero que además esto lo hagamos con perspectiva de derechos humanos.

Edificio del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), en Ciudad de México. Foto: AP

¿Cómo el trabajo de instituciones como INAI -y el Consejo para la Transparencia en Chile- son un aporte en un contexto de creciente desconfianza con los gobiernos e instituciones?

Los modelos de gobernanza tradicionales, en los que había una verticalidad desde la parte superior del gobierno, y la parte inferior, la ciudadanía, están agotados por la pérdida de la confianza basada en lamentables casos de corrupción, pero también porque esos modelos ya no dan resultado, ya que no solucionan los problemas comunes de la gente: el servicio de agua potable, el alumbrado, parques públicos, a lo mejor la recolección de basura.

Desde el INAI impulsamos estas nuevas dinámicas y políticas públicas para que a partir del acceso a la información y la transparencia, la sociedad conozca, se empodere, y pueda también tomar mejores decisiones de una manera colaborativa, estrecha y horizontal. Y esto, a través de los modelos de co-creación desde lo local, donde actualmente, de las 32 entidades federativas, están participando 30, y ya se han resuelto problemas que eran muy añejos en una comunidad, y que a partir de estos ejercicios han encontrado una solución. Eso permite, también, recuperar la confianza. Cuando la sociedad se sienta a dialogar en un marco de respeto, con ello también la gente tiene mejores beneficios para su vida diaria.

Entonces, es necesario acercarse a la comunidad, encontrar las problemáticas que más le aquejan a la gente: puede ser un problema de seguridad, puede ser de alumbrado público, o quizás de clínicas y hospitales. Por eso es importante escuchar a la sociedad, no solamente cuando se va a pedir el voto, sino en el momento de implementar el diseño de políticas públicas. Lo que estamos impulsando con el INAI es este tipo de ejercicios de gobierno abierto, y se han resuelto muchas problemáticas que estaban añejas.

Blanca Ibarra, comisionada presidenta del INAI, junto a Gloria de la Fuente, presidenta del Consejo para la Transparencia de Chile, y Adrián Alcalá, comisionado del INAI. Foto: AP

Usted trabajó en el Sistema Nacional Anticorrupción. ¿Cómo es que se encuentran sus trabajos en el INAI y en ese sistema?

El año 2014 se gestan algunos movimientos para la vida constitucional mexicana, y se crean dos sistemas: el Sistema Nacional de Transparencia, y el Sistema Nacional Anticorrupción. Si pensamos que la corrupción es un fenómeno aislado, que sucede en alguna autoridad en específico, si manteníamos esa mentalidad, no íbamos a poder avanzar. Hay que reconocer que se trata de un problema sistémico, y que también tanto unos como otros son corrompidos o son corruptores. Me refiero tanto a la institución privada que va y corrompe al servidor público, como el funcionario o la institución de gobierno, que piden sobornos. Hay que reconocer que México es uno de los países que se percibe como el más corrupto, no solamente de la región, sino del mundo entero. Entonces había que enfrentar este problema.

¿Cómo aporta el INAI al Sistema Nacional Anticorrupción? En el ámbito de las atribuciones, facultades y competencias, visibilizando la cosa pública, cómo se ejerce el recurso público, cómo se ejerce a través de contrataciones, licitaciones, cómo se ejerce a través de programas sociales, quiénes son los beneficiarios finales, para que en caso de que existan desvíos de recursos o se adviertan posibles casos de corrupción, primero se dicten políticas para la prevención, y en todo caso también se dicten y tomen las medidas correspondientes para sancionarla.

Por ejemplo, a través del acceso a la información, se dieron cuenta de que había un programa social que estaba bien orientado, porque era para los campesinos, pero que muchas de esas personas que estaban beneficiadas eran presuntos narcotraficantes o familias ligadas a presuntos narcotraficantes, en base a los apellidos y los nombres. En otro caso, por ejemplo, se dieron a conocer beneficios para maestros, donde se dieron cuenta de que 1.500 en nueve entidades federativas habían nacido el mismo día, el mismo mes y el mismo año. Entonces, si eso no es corrupción, al menos es demasiada casualidad…

Adrián Alcalá y Blanca Ibarra, del INAI, participan en el encuentro "Pactos políticos y sociales para una nueva América Latina", en Valparaíso. Foto: AP

En el contexto de la pandemia, ¿el INAI ha trabajado a fin de proteger los datos del Ministerio de Salud?

Respecto a la pandemia, en el caso mexicano, a partir de marzo de 2020, se instaló una mesa técnica por orden del pleno del INAI y con la Secretaría de Salud, para ver justamente el tratamiento de los datos personales. Es decir, cómo se tenían que tratar estos datos, porque estamos hablando de información sensible que se trata del estado de salud de millones de personas y, por lo mismo, fortalecimos también a través del aviso de privacidad y de medidas de seguridad en las bases de datos de las instituciones de salud. Entonces sí estuvimos trabajando en esa parte preventiva, pero también correctiva.

No se han presentado mayores casos encontrados de instituciones de salud, o violaciones a tratamientos en materia de datos personales a propósito de la pandemia. Estamos vigilando que exista un correcto tratamiento de datos, que las bases que resguardan las autoridades sanitarias estén debidamente fortalecidas y robustas para evitar posibles vulneraciones por parte del crimen organizado, o quienes puedan estar interesados en obtener estos datos personas tan sensibles.

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