Por Bastián DíazAlmacenes subterráneos de misiles en Irán, el blanco prioritario de Estados Unidos e Israel
Después de décadas desarrollando búnkeres para proteger su arsenal, Teherán enfrenta el hecho de que sus enemigos saben dónde están, y cómo destruirlos. La estrategia, de momento, parece ser un fracaso.

Como topos sacando la cabeza a la superficie de tanto en tanto, los misiles de Irán están saliendo en centenas desde el sábado pasado, cuando empezó el ataque estadounidense-israelí contra su territorio. Sin embargo, por encima de los búnkeres subterráneos donde están guardados, aviones de guerra y drones armados sobrevuelan sus plataformas, atacando inmediatamente a los lanzadores de misiles en el momento en que emergen para disparar.
Para peor, según indica el Wall Street Journal, oleadas de bombarderos pesados han estado lanzando municiones sobre estos lugares, sepultando las armas iraníes y dejándolas inutilizadas. Al menos así lo muestran distintas imágenes satelitales, que retratan los restos humeantes de varios lanzadores destruidos, en las entradas a las “ciudades de misiles”.
Según este medio, Irán ya ha lanzado cerca de 500 misiles contra Israel, bases estadounidenses y otros objetivos en la región, aunque la mayoría han sido interceptados antes de que hagan daño. Desde el sábado, la cantidad de misiles lanzados ha ido disminuyendo, en lo que los estadounidenses leen como un debilitamiento de la capacidad iraní de contraatacar. En la opinión de oficiales de la coalición atacante, “le quedan días” al régimen para que sus misiles se agoten.

Controlando por encima de las ciudades subterráneas de misiles, el ejército estadounidense e israelí asegura que ha ido destruyendo gran parte de la capacidad ofensiva iraní. “Estamos buscando los últimos lanzadores de misiles balísticos que quedan en Irán para eliminar lo que yo caracterizaría como su capacidad de misiles balísticos remanentes”, declaró a WSJ el almirante Brad Cooper , el principal comandante estadounidense en Oriente Medio, en una videoconferencia el martes: “Estamos viendo que la capacidad de Irán para atacarnos a nosotros y a nuestros socios está disminuyendo”.
Por parte del Comando Central de Estados Unidos, que lleva a cabo la campaña aérea, el miércoles señalaron que los lanzamientos de misiles de Irán han bajado un 86% en cuatro días. Esto, según analistas, porque gran parte del arsenal de misiles iraní permanece en bases subterráneas, cuyas ubicaciones son conocidas por la coalición atacante.
De todos modos, los medios iraníes han hecho públicas fotos de su “ciudad de misiles”, bajo tierra y en un complejo fortificado, considerado uno de los recintos más grandes de la República Islámica.
Los túneles de estas ciudades subterráneas están repletos con miles de misiles guiados de precisión, según los medios estatales. Se cree que el Kheibar Shekan (con un rango de 1500 kms), Haj Qassem (1400 kms), Ghadr H (2000 kms), Sejjil (2500 kms) y Emad (1600kms) están alojados allí.
Por su parte, los drones Shahed cuestan apenas decenas de miles de dólares en producirse, y tardan poco en fabricarse, siendo esta una de las principales ventajas de Irán. Israel admitió hoy que Irán, aún perdiendo capacidad de respuesta, tiene bastante para lanzar misiles contra sus enemigos.

Así, algunos expertos apuntan a que el precio del armamento iraní tiene la ventaja de ser barato, y como tal, rápido de producirse, comparado con las armas norteamericanas, y más importante, contra los equipos de defensa de los países del Golfo. Ahora existe el temor de que el armamento sofisticado que prefieren Estados Unidos y sus aliados sea demasiado caro y difícil de adquirir para una campaña militar más prolongada. Los misiles Patriot de fabricación estadounidense pueden costar entre 4 y 5 millones de dólares, y los precios de exportación son aún mayores. Las baterías de misiles THAAD (Terminal High Altitude Area Defense), por su parte, pueden costar alrededor de 13 millones de dólares cada una.
Un análisis realizado por Kirsty Grieco, experta en seguridad del Centro Stimson de Washington D. C., reveló que Emiratos Árabes Unidos había derribado el 92% de los misiles y drones que Irán les había lanzado. Grieco estima que Irán gastó entre 11 y 27 millones de dólares en los 541 drones que lanzó contra Emiratos Árabes Unidos, con interceptores que costaban un promedio de 500 mil a 1,5 millones de dólares por dron, para derribar 506 de ellos.
Los costos de defensa antidrones de los Emiratos Árabes Unidos oscilaron entre 253 y 759 millones de dólares, lo que sugiere que gastaron hasta 30 veces más en defenderse de los drones iraníes que lo que su adversario gastó en atacarlos. Y existe el temor de que los estados del Golfo se queden pronto sin defensas antiaéreas.
Una fuente declaró al Daily Mail: “Al ritmo actual, los suministros podrían agotarse en cuatro días. Los interceptores se están utilizando a una velocidad sin precedentes. Los estados del Golfo que se enfrentan a un bombardeo de drones iraníes podrían tener solo suficientes misiles de defensa antidrones para durar cuatro días”.
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