Por Fernando FuentesErika Guevara, de Amnistía Internacional: “La violencia por parte de colonos en Cisjordania tiene una aceleración a partir de octubre del 2023”
La Directora Senior Global de Investigación, Incidencia y Política de la ONG se refiere al informe presentado este miércoles que denuncia el desplazamiento forzado de comunidades beduinas dedicadas al pastoreo en el territorio palestino de Cisjordania.

La organización Amnistía Internacional acusó este miércoles a Israel de llevar a cabo una campaña de “limpieza étnica” de las comunidades beduinas dedicadas al pastoreo en el territorio palestino de Cisjordania, con el objetivo de acelerar la anexión de estas tierras al Estado de Israel e intensificar la ocupación.
En el informe titulado Borrado de todo lo palestino: Limpieza étnica de comunidades beduinas y dedicadas al pastoreo perpetrada por Israel en Cisjordania, la ONG denuncia que el desplazamiento forzado de palestinos de Cisjordania ha sido el resultado de una política estatal coordinada, y no sólo de las acciones de colonos violentos. Si bien gran parte del desplazamiento es impulsado por colonos que construyen puestos de avanzada en tierras palestinas, el reporte afirma que el proceso no podría ocurrir sin el apoyo del gobierno.
Tomando datos de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Amnistía Internacional señala que al menos 117 comunidades palestinas predominantemente beduinas y dedicadas al pastoreo han sufrido desplazamiento total o parcial entre enero de 2023 y abril de 2026. Al finalizar abril de 2026, al menos 5.910 personas habían sido víctimas de desplazamiento forzado, según datos de la ONU.

En conversación con La Tercera, Erika Guevara, Directora Senior Global de Investigación, Incidencia y Política de Amnistía Internacional, entrega más detalles del informe presentado durante la jornada en Berlín. La abogada mexicana-estadounidense especializada en derechos humanos y exdirectora para las Américas de la ONG apunta contra la comunidad internacional, “porque no ha tomado acciones contundentes a pesar de múltiples resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas”.
El informe afirma que se han “intensificado enormemente el ritmo y la magnitud de las medidas anexionistas del actual gobierno de Israel”. ¿Cuánto impulsó esta tendencia el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023?
Nosotros hicimos esta investigación en la llamada Área C de la Cisjordania ocupada y pudimos documentar la situación de diversas comunidades beduinas que se dedican al pastoreo, 27 comunidades, que han sufrido ataques violentos por parte de colonos, que se vieron afectadas por el desplazamiento a partir de la entrada del nuevo gobierno del primer ministro (Benjamin) Netanyahu, en diciembre de 2022. Es decir, que este incremento acelerado lo vimos a partir de enero de 2023, meses antes a los ataques de Hamas de octubre de 2023. Lo cierto es que, a partir de octubre de 2023 y bajo la justificación de la necesidad de incrementar medidas de seguridad, se otorgaron mayores licencias para el porte de armas en manos de colonos. Así que el incremento de la violencia por parte de colonos, esta violencia que ha sido patrocinada por el propio Estado, efectivamente tiene una aceleración a partir de octubre del 2023.
¿A qué factores adjudican que este “traslado forzoso” esté dirigido contra las comunidades palestinas beduinas y dedicadas al pastoreo? ¿Por qué estas acciones se concentran en el Área C de Cisjordania?
Primero es importante mencionar que, a partir de los Acuerdos de Oslo el territorio palestino ocupado por Israel fue dividido en diferentes áreas -A, B y C-, y nosotros nos enfocamos en el Área C porque es un área geográfica dentro de Cisjordania ocupada que se encuentra bajo el control total israelí, tanto civil como militar, pero también tiene una importancia específica. Primero, porque ocupa el 60% del territorio de la Cisjordania ocupada. Pero, además, es un territorio que tiene vastos recursos naturales, como agua, tierra agrícola, tierra de pastoreo, es fundamental para la continuidad del territorio de un futuro Estado palestino, por lo tanto tiene una importancia geopolítica estratégica para Israel y porque además permite el control sobre infraestructura y rutas estratégicas.
Cabe decir que a pesar de tener un vasto territorio, está habitada por una minoría de la población palestina que se calcula de aproximadamente el 3% y que se trata en su mayoría de comunidades rurales, beduinas y de pastoreo. Entonces, por un lado, es un área sumamente estratégica y, por otro lado, pues es de fácil expansión porque esta población está sometida no sólo al sistema de apartheid, sino además a este desplazamiento forzoso, a esta transferencia forzosa que constituyen crímenes de lesa humanidad, de crímenes de guerra.
Amnistía Internacional ha pedido a la comunidad internacional que actúe con urgencia para proteger las comunidades del valle del Jordán y las colinas el sur de Hebrón. ¿Qué respuesta han encontrado?
Primero decir que la comunidad internacional de alguna manera ha alimentado la impunidad en la que Israel comete estos graves crímenes, porque no ha tomado acciones contundentes a pesar de múltiples resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas, a pesar de que existe una resolución de Naciones Unidas de 2024 tras la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia que determina que efectivamente la ocupación de Israel es una ocupación ilegal. Que se tienen que tomar todas la medidas para poner fin a esta ocupación ilegal, que incluye la adopción de sanciones específicas a autoridades al más alto nivel que han generado condiciones para que estos crímenes continúen.
Y, a pesar de todo esto, la comunidad internacional continúa pasiva. Quienes han tomado esfuerzos, son esfuerzos insuficientes, generalmente en sanciones individuales, a colonos individuales, como si esto se tratara de una cuestión aislada de algunas personas, de algunos extremistas, incluidos ministros extremistas, cuando en realidad sabemos que es una política de Estado, una política tendiente a la limpieza étnica, una política que busca controlar el territorio palestino. Por ende, nuestro llamado a la comunidad internacional es a que se tomen medidas enérgicas para que se ponga fin a esta limpieza étnica y a los crímenes bajo el derecho internacional que comete Israel y que efectivamente si se adoptan sanciones, se adopten sanciones en contra de funcionarios al más alto nivel, incluido el primer ministro Netanyahu.
¿Qué ha pasado con las 117 comunidades palestinas predominantemente beduinas y dedicadas al pastoreo que, según la OCHA, han sufrido desplazamiento total o parcial? ¿Dónde se han instalado?
Efectivamente son 117 comunidades palestinas en toda la Cisjordania ocupada que ha sufrido este desplazamiento total o parcial debido a la violencia de colonos israelíes, que ha sido respaldada por el Estado con total impunidad. Se calcula que son casi 6.000 personas palestinas desplazadas de estas comunidades y se encuentran desplazadas en diferentes áreas, algunas se han quedado contenidas, confinadas dentro de la propia Área C, pero no necesariamente en sus comunidades ancestrales. Se encuentran en una situación de hacinamiento, de precariedad, porque además se les ha demolido todas sus viviendas, toda su infraestructura civil de la que dependían, no pueden realizar sus actividades de pastoreo. Estas son comunidades beduinas que ancestralmente se ocupan del pastoreo como un medio de supervivencia. En este momento se encuentran desplazadas en diferentes lados, ni siquiera contenidas en un lugar específico, cuentan con ayuda de algunas organizaciones humanitarias, pero esta ayuda lamentablemente es insuficiente por el control que tiene el Estado de Israel sobre la distribución de ayuda humanitaria y el control que tiene sobre las organizaciones que otorgan esta ayuda humanitaria.
Usted hablaba sobre el aumento en la concesión de licencias de armas para los colonos. ¿Esto se ha visto reflejado en un alza de muertes de palestinos en Cisjordania?
Sí, efectivamente, a enero del 2026 se habían otorgado ya licencias para aportar armas a más de 240 mil ciudadanos israelíes que operan en los territorios ocupados, particularmente de la Cisjordania ocupada. En ese sentido, se ha visto también no solo el aumento en la violencia de los colonos contra estas comunidades, particularmente en el Área C, sino también al aumento de los homicidios y lesiones. Se calcula que entre enero de 2023 y el 30 de abril de 2026 en Cisjordania, incluido Jerusalén Oriental, se han asesinado a 1.231 personas, entre ellas niños y niñas en manos de fuerzas israelíes, pero también de colonos violentos que operan bajo la complicidad del Estado y que utilizan estas armas a las que ya se les ha dado permiso.
En el informe, Amnistía Internacional denuncia que, pese a que en dos sentencias del Tribunal Supremo de Israel, de julio de 2024 y febrero de 2025, se ordena a las autoridades israelíes facilitar el regreso de la población de la pequeña localidad de Jirbet Zanuta y protegerla de la violencia de los colonos, “Zanuta ya no existe; está prácticamente destruida y totalmente despoblada”. ¿No hay vía judicial entonces para hacer frente a las incursiones de los colonos?
El caso de Zanuta es un caso bien emblemático de lo que está ocurriendo en el área de la Cisjordania ocupada, una población palestina beduina de alrededor de unas 250 personas que lleva generaciones viviendo en este territorio, en esta comunidad. Una comunidad que se dedica al pastoreo como subsistencia y que desde el 2021, tras el establecimiento a un kilómetro de un puesto ilegal de avanzada por parte de un grupo de colonos, se encuentra en una situación de desplazamiento. Como usted menciona, el Tribunal Supremo de Israel emite dos órdenes en donde se instruye a las autoridades a facilitar el regreso de la población y protegerla de la violencia. Sin embargo, a través de todo el análisis satelital de las imágenes que vimos del antes y el después, podemos confirmar con esta evidencia que la comunidad ha desaparecido, todo se ha destruido, la destrucción de infraestructura clave de las viviendas.

Por lo tanto, pues a las personas no solo no se les ha facilitado su retorno seguro, sino que además no tendrían a dónde regresar y con eso se explica cómo la simulación muchas veces de estas órdenes judiciales y digo simulación ya que en realidad no tienen un efecto práctico, porque las comunidades no pueden regresar, las comunidades no están protegidas, los colonos se encuentran totalmente vigilantes de ese territorio y, por ende, hay una clara violación de las propias órdenes judiciales. Pero ya sabemos lamentablemente que se trata de un patrón común en donde a pesar de que haya órdenes de los tribunales, incluido el Tribunal Supremo de Israel, pues nunca se cumplen porque es parte de este sistema de apartheid en donde se divide la justicia y la justicia se parcializa solo para proteger a los ciudadanos israelíes, incluidos los colonos violentos, y no así a la población palestina.
Por último, ¿qué vínculos ve entre la ofensiva en Gaza y la actual situación en Cisjordania?
Es importante mencionar que continúa la comisión de un genocidio en Gaza, a pesar del llamado al alto el fuego, pues seguimos documentando no solo el asesinato de personas palestinas, sino la continua destrucción y el control del territorio, un territorio en donde las personas ya no tienen condiciones de vida y, por ende, están enfrentadas a un continuo genocidio.
Lo que ocurre en Cisjordania tiene una conexión, precisamente porque el aumento de la violencia, el aumento de todas estas medidas para formalizar la anexión de los territorios palestinos ocupados se han acelerado a partir de octubre de 2023 bajo la excusa de que se trata de una medida de defensa y de seguridad, cuando lo que sabemos es que más bien el aceleramiento de una política estatal de anexión, una política de control del territorio palestino, de una política de apartheid que controla, oprime y suprime todos los derechos de la población palestina en los territorios ocupados y dentro del propio Israel. Hemos visto el aumento de las detenciones arbitrarias en la Cisjordania ocupada como otro elemento criminal que lleva a cabo el Estado de Israel para el control de la población. Y, bueno, sí, tiene un vínculo lo que ocurre en la Franja de Gaza ocupada con lo que sucede en el territorio de Cisjordania ocupada, precisamente porque son parte de un plan de control absoluto de la población.
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