Por Fernando FuentesInformes denuncian que la guerra de Israel en Gaza provocó una caída del 41% en los nacimientos del enclave palestino
Según dos informes, el conflicto ha causado un alto número de muertes maternas y neonatales, lo que ha generado acusaciones de violencia reproductiva.

Ya en julio pasado, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la agencia de la ONU para la salud sexual y reproductiva, había encendido las alarmas sobre los efectos de la guerra de Israel en Gaza: Los “resultados catastróficos de nacimientos” en el enclave palestino amenazan a toda una generación.
En el primer semestre de 2025, solo se registraron 17.000 nacimientos, según las autoridades sanitarias de Gaza, lo que representa una disminución del 41% en la tasa de natalidad del enclave en los últimos tres años, indicó entonces la agencia de la ONU.
“Toda madre e hijo merecen el derecho a un parto seguro y a un comienzo de vida saludable. Lo que estamos presenciando es una negación sistemática de estos derechos fundamentales, que lleva a toda una generación al borde del abismo”, declaró en esa oportunidad Laila Baker, directora regional para los Estados Árabes del UNFPA.

A casi seis meses de ese diagnóstico, dos nuevos informes confirman el impacto del conflicto en las mujeres embarazadas, los bebés y la atención materna en Gaza: La guerra ha provocado una caída del 41% en los nacimientos en el territorio y un alto número de muertes maternas, abortos espontáneos, mortalidad neonatal y nacimientos prematuros.
Los informes fueron elaborados por Médicos por los Derechos Humanos, en colaboración con la Clínica Global de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chicago, y por Médicos por los Derechos Humanos–Israel (PHRI).
Ambos documentan cómo la guerra ha provocado altas cifras de mortalidad materna y neonatal y nacimientos forzados en condiciones peligrosas y servicios de salud sistemáticamente desmantelados, consecuencias de “una intención deliberada de impedir los nacimientos entre los palestinos, cumpliendo los criterios legales de la Convención sobre el Genocidio”, dijeron los investigadores.
Basándose en los hallazgos anteriores de PHRI, los informes colocan los testimonios de las mujeres junto con datos de salud e informes de campo, documentando “2.600 abortos espontáneos, 220 muertes relacionadas con el embarazo, 1.460 nacimientos prematuros, más de 1.700 recién nacidos con bajo peso y más de 2.500 bebés que requirieron cuidados intensivos neonatales”, entre enero y junio de 2025, detalla el diario británico The Guardian.
Lama Bakri, psicóloga y directora de proyectos del PHRI, dijo: “Estas cifras representan un deterioro impactante respecto a la ‘normalidad’ de antes de la guerra y son el resultado directo del trauma de la guerra, el hambre, el desplazamiento y el colapso de la atención sanitaria materna”.
“Estas condiciones ponen en peligro tanto a las madres como a sus bebés no nacidos, recién nacidos y lactantes, y tendrán consecuencias durante generaciones, alterando permanentemente a las familias”, escribió Bakri.
ONU Mujeres estima que más de 6.000 madres fueron asesinadas en los primeros seis meses de la guerra, un promedio de dos cada hora.
Según la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), se estima que 150.000 mujeres embarazadas y lactantes han sido desplazadas forzosamente, mientras que datos del Ministerio de Salud palestino muestran que 391 mujeres han sufrido amputaciones de extremidades superiores o inferiores desde los ataques de Hamas del 7 de octubre de 2023, de un total de 4.500 casos.
En los primeros meses de 2025 se registraron 17.000 nacimientos, un descenso del 41% con respecto al mismo período de 2022.
“Más allá de las cifras, lo que emerge en este informe son las propias mujeres, sus voces, decisiones y realidades vividas, que se enfrentan a dilemas inalcanzables que las estadísticas por sí solas no pueden captar plenamente”, señala Bakri.
Ataque a clínica
Los investigadores examinaron la aparente estrategia de Israel para socavar la natalidad palestina, destacando un ataque selectivo perpetrado en diciembre de 2023 contra la clínica de fecundación un vitro (FIV) Al-Basma.
El ataque contra el mayor centro de fertilidad de Gaza destruyó cerca de 5.000 especímenes reproductivos y puso fin a un patrón de entre 70 y 100 procedimientos de FIV mensuales.
La Comisión Internacional Independiente de Investigación concluyó posteriormente que el ataque fue diseñado deliberadamente para atacar el potencial reproductivo de los palestinos.
“La violencia reproductiva constituye una violación del derecho internacional; cuando se lleva a cabo sistemáticamente y con la intención de destruir, se enmarca en la definición de genocidio de la Convención sobre el Genocidio”, afirman los informes.
“La destrucción de la atención materna en Gaza refleja la imposición deliberada de condiciones de vida calculadas para provocar la destrucción total o parcial del pueblo palestino”, añade.
El Ejército israelí no respondió a una solicitud de comentarios formulada por The Guardian antes de la publicación. Tras ella, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) declararon que “condenan las acusaciones formuladas. No reflejan la realidad sobre el terreno ni se basan en hechos”.
Su declaración añadió: “Las FDI nunca han atacado ni atacarán deliberadamente a las mujeres, a diferencia de la organización terrorista Hamas, que asesinó, violó y secuestró a mujeres durante el ataque del 7 de octubre”.
Segunda fase de plan
La difusión de los informes coincidió con el anuncio hecho este miércoles por Estados Unidos sobre el inicio de la segunda fase del plan de paz del presidente Donald Trump para la Franja de Gaza, que contempla la desmilitarización del enclave palestino y el establecimiento de un gobierno tecnócrata sin presencia de Hamas.
“Hoy, en nombre del presidente Trump, anunciamos el lanzamiento de la fase dos del plan de 20 Puntos del presidente para poner fin al conflicto de Gaza, pasando del alto el fuego a la desmilitarización, la gobernanza tecnocrática y la reconstrucción”, declaró en redes sociales Steve Witkoff, emisario especial del mandatario estadounidense.
Witkoff, negociador del plan, explicó que esta fase prevé la creación de un gobierno palestino tecnócrata de transición, denominado Comité Nacional para la Administración de Gaza, así como la desmilitarización y reconstrucción total del enclave, además del desarme de todo el personal no autorizado. “Estados Unidos espera que Hamas cumpla plenamente con sus obligaciones, incluido el retorno inmediato del último rehén fallecido. De no hacerlo, las consecuencias serán graves”, advirtió.
La primera fase del plan, iniciada en octubre, incluía la implementación de un alto el fuego, la liberación de todos los rehenes en manos de Hamas y la entrada de ayuda humanitaria en la Franja.
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