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La primera en cinco años: ¿Qué hay detrás de la visita del director de la CIA a Moscú?

El encuentro de cuatro horas que tuvo John Ratcliffe con funcionarios de inteligencia rusos ha suscitado muchas especulaciones, con la OTAN, Ucrania e incluso Irán como temas posibles de la discusión.

El director de la CIA, John Ratcliffe.

Sin anunciárselo a nadie, el director de la CIA, John Ratcliffe, fue a Moscú a encontrarse con sus contrapartes de la inteligencia rusa. De la conversación, en particular, no se ha hecho público nada, pero en el momento en que esta visita llega, cinco años después de la última similar, pareciera que había muchas cosas en juego.

Según los reportes de medios norteamericanos, Ratcliffe llegó a la capital rusa el martes por la mañana. Ni Washington ni Moscú han confirmado la naturaleza de la visita ni con quién tenía previsto reunirse, pero funcionarios rusos indicaron que el contenido de las conversaciones ya se había comunicado al presidente Vladimir Putin.

Las reuniones presenciales entre altos funcionarios estadounidenses y rusos son poco frecuentes, y la última, en 2021, tuvo lugar apenas tres meses antes de la invasión de Ucrania. Los datos de seguimiento de vuelos confirmaron que un gran avión militar estadounidense viajó a Rusia desde Estados Unidos vía Letonia el martes, aterrizando en el aeropuerto de Vnukovo de Moscú. Abandonó la capital rusa ese mismo día, según medios estatales rusos.

El director de la CIA, John Ratcliffe.

La noticia del viaje surgió después de que, el martes por la mañana, se avistara un avión de transporte Boeing C-17A Globemaster III de la Fuerza Aérea de EE.UU. llegando a un aeropuerto de Moscú y, posteriormente, se viera una caravana diplomática estadounidense circulando por la ciudad.

La CIA no hizo comentarios sobre el viaje, pero el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declaró el miércoles a la prensa que Ratcliffe mantuvo conversaciones con funcionarios de inteligencia rusos durante su visita, aunque no se reunió con el presidente Putin. “Ha habido contactos a través de los servicios de seguridad”, explicó.

Peskov informó a los periodistas que el líder del Kremlin fue puesto al tanto de las conversaciones, pero señaló que era prematuro predecir si la reunión entre los funcionarios de inteligencia podría ayudar a sacar las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Rusia de lo que calificó como una “crisis profunda”, tras más de cuatro años y medio de guerra de Rusia contra Ucrania.

El gobierno de Donald Trump tampoco ha explicado públicamente el propósito concreto del viaje. El inquilino de la Casa Blanca calificó la visita de Ratcliffe como algo “bastante rutinario” o “semirutinario”, aunque posteriormente dejó abierta la posibilidad de que tenga consecuencias.

“Ahora puede que salga algo de esto. Estamos trabajando arduamente para poner fin a esa guerra”, sostuvo Trump en una entrevista con el programa radiofónico de Glenn Beck, en referencia a la invasión de Rusia en Ucrania.

Cuatro horas en Moscú

Una de las cosas que se sabe sobre la visita es que, antes del viaje, Estados Unidos comunicó a Ucrania que una delegación de alto nivel se desplazaría a Moscú. Esto, para pedirle a Kiev que suspendiera los ataques hasta que Ratcliffe hubiera partido, según declaró un alto funcionario ucraniano a la cadena CBS.

Incendio en una fábrica de drones en Taganrog, Rusia.

Axios y CBS News, los medios que tuvieron la primicia, no especificaron los nombres de los funcionarios rusos con los que se reunió John Ratcliffe, ni la agenda de las conversaciones. Es probable que estas reuniones fueran breves: según el Washington Post, el director de la CIA permaneció en Rusia apenas cuatro horas antes de partir.

El analista ruso especializado en servicios de seguridad Andrei Soldatov señaló a la agencia estadounidense de noticias Associated Press que este tipo de viajes “no se producen todos los años”. Según su análisis, los canales entre las agencias de inteligencia de ambos países han permanecido abiertos durante décadas precisamente porque pueden ser necesarios para abordar asuntos urgentes de seguridad nacional.

El antecedente más importante se produjo en noviembre de 2021, cuando el entonces director de la CIA, William Burns, viajó a Moscú y se reunió con Putin

La vista del predecesor de Ratcliffe tuvo lugar cerca de tres meses antes de que el Kremlin ordenara lo que describió como una “operación militar especial” en Ucrania. Burns advirtió entonces al presidente ruso sobre las consecuencias que podría traerle una posible invasión de Ucrania, pero sus advertencias fueron ignoradas.

El último gran contacto entre Moscú y Washington fue la cumbre que tuvieron los presidentes Trump y Putin en agosto de 2025, en Alaska. Aunque se esperaba que hubiera un anuncio que terminara con la guerra, la mediación de Estados Unidos no ha conseguido avances desde entonces.

John Ratcliffe testifica ante el Comité de Inteligencia del Senado en el Capitolio en Washington, el 5 de mayo de 2020. Andrew Harnik

Otro precedente se produjo en noviembre de 2022, cuando Burns se reunió en Turquía con Sergey Naryshkin, jefe del Servicio de Inteligencia Exterior ruso. En aquella ocasión, según funcionarios estadounidenses, el director de la CIA advirtió a Moscú de las consecuencias de utilizar armas nucleares en Ucrania.

El diario The Independent recordó que a principios de este mes, el ministro de Asuntos Exteriores, Sergey Lavrov, declaró que había enviado al Departamento de Estado norteamericano una serie de preguntas “sobre la cuestión de los datos de inteligencia y el hecho de que Estados Unidos está mucho más profundamente involucrado en la organización y ejecución de ataques en lo profundo del territorio ruso”.

“Crisis profunda” en las relaciones

La reunión también podría centrarse en este asunto, ya que Rusia busca garantías sobre el alcance de la implicación estadounidense en Ucrania. Sobre todo, considerando que Peskov hizo mención explícita a una “crisis profunda” en las relaciones entre ambos países.

En la BBC, en tanto, John Foreman, quien se desempeñó como agregado militar británico en Moscú entre 2019 y 2022, declaró que la visita podría centrarse en la “gestión de la escalada”, dadas las especulaciones de que la reciente actividad de drones en Alemania podría estar vinculada a Rusia.

“Por lo general, los estadounidenses no envían a un funcionario de tan alto rango a Moscú sin previo aviso y con tan poca antelación, a menos que esté ocurriendo algo importante”, aseguró el experto, aunque también señaló que el viaje podría estar relacionado con la liberación de detenidos estadounidenses que se encuentran actualmente bajo custodia en Rusia.

Esto, recordando que Ratcliffe participó en las negociaciones para la liberación de la ciudadana ruso-estadounidense Ksenia Karelina, quien estuvo encarcelada en Rusia durante más de un año tras ser acusada de brindar apoyo a Ucrania.

Según The Independent, podría tratarse de un mensaje para proteger a la OTAN. “Los funcionarios estadounidenses quieren transmitir el mensaje de que es mejor no poner a prueba directamente a Estados Unidos y a la OTAN”, explica Mykola Bielieskov, un analista radicado en Ucrania, en referencia a los informes de inteligencia. “El director de la CIA visita la capital de un Estado hostil con un objetivo importante”, destacó.

Irán también podría haber estado en el centro de la discusión. El viaje podría convertirse en una advertencia a Rusia para evitar cualquier injerencia en la guerra que, hoy por hoy, Teherán y Washington protagonizan, declaró Angela Stent, investigadora principal del American Enterprise Institute, la cadena Deutsche Welle.

“Sabemos por diversas fuentes que los rusos han estado suministrando a los iraníes información de inteligencia sobre objetivos estadounidenses en Medio Oriente y que, presumiblemente, han facilitado algunos de los ataques iraníes”, afirmó.

“También sabemos que la administración Trump está imponiendo nuevas sanciones a Irán y a los países que comercian con él. Rusia es un socio comercial importante que le suministra tanto armas como información de inteligencia”, detalló.

Trump y Putin durante su encuentro en Alaska, en agosto de 2025.

France 24 pone de relieve que la visita de Ratcliffe contiene, al mismo tiempo, dos mensajes aparentemente contradictorios. Por un lado, demuestra que incluso en medio de la guerra de Ucrania existen canales directos entre los aparatos de seguridad de Estados Unidos y Rusia. Por otro, el Kremlin insiste en que las relaciones bilaterales siguen atravesando una “profunda crisis”.

Lo que sí está confirmado es que Washington y Moscú han decidido mantener abierto, en uno de los momentos más delicados de su relación desde el final de la Guerra Fría, un canal de inteligencia de alto nivel. La importancia de ese contacto dependerá de si consigue traducirse en algo más que comunicación: una reducción de riesgos, avances sobre Ucrania o, eventualmente, una nueva etapa en las relaciones entre las dos potencias, apunta el medio francés.

Con todo, la agencia Bloomberg informó este miércoles que Rusia se está preparando para intensificar los ataques contra Ucrania tras concluir que las negociaciones para un acuerdo de paz han llegado a un punto muerto, según tres personas cercanas al Kremlin.

Por ahora, Rusia está sopesando una intensificación de los potentes ataques con misiles balísticos convencionales contra Kiev, incluido el centro de la capital, y objetivos de infraestructura en otras ciudades ucranianas, dijeron las personas, que pidieron no ser identificadas porque el asunto es delicado.

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