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Las condiciones de Trump a Irán tras la “apertura” de Ormuz y la nueva amenaza que enfrenta Israel

Mientras Arabia Saudita habría jugado un rol clave en el alto el fuego de 10 días en Líbano, expertos advierten que Pakistán o Turquía podrían ocupar el lugar de Irán como principal enemigo de Israel en la región.

Un buque petrolero rodeado por embarcaciones rápidas de la Guardia Revolucionaria Iraní en el estrecho de Ormuz.

Un día después de que Donald Trump anunciara un alto el fuego entre Israel y Hezbolá de 10 días, este viernes el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, informó que las autoridades de la República Islámica decidieron reabrir “completamente” el estrecho de Ormuz a la navegación comercial mientras dure la tregua pactada con Estados Unidos.

“En línea con el alto el fuego en Líbano, se declara totalmente abierto el paso de todos los buques mercantes por el estrecho de Ormuz durante el resto del período de alto el fuego”, afirmó Araqchi en un mensaje en redes sociales en el que indicó que los buques seguirán la ruta “coordinada y ya anunciada” con la Organización Portuaria y Marítima iraní.

En su primera respuesta al anuncio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró la reapertura del paso, “listo para el tránsito total”, según reza su mensaje en sus redes sociales, en el levantamiento provisional de un bloqueo que ha permanecido en vigor aproximadamente un mes entero.

Irán, cabe recordar, vinculaba el levantamiento de sus restricciones a la navegación en el estrecho a la declaración de un alto el fuego en Líbano para que Israel cesara sus ataques en el marco de la ofensiva que había desatado sobre las milicias chiitas de Hezbolá.

Al respecto, Trump anunció que mantendrá su bloqueo sin ningún tipo de reservas sobre el perímetro del estrecho de Ormuz hasta que terminen sus negociaciones con Irán. El mandatario republicano matizó que el bloqueo estadounidense “continuará con plena vigencia y efecto” hasta que la “transacción con Irán”, como ha descrito las negociaciones, “concluya al 100%”.

Unas conversaciones que el mandatario norteamericano, a diferencia de Teherán, ha querido separar del conflicto en Líbano, antes de asegurar que en ningún caso desbloqueará activos iraníes congelados en el extranjero, como también piden los negociadores de la República Islámica.

Trump afirmó que “ningún dinero va a cambiar de manos en alguna forma o sentido”, poco después de que fuentes estadounidenses informaran al portal Axios que Washington y Teherán estaban negociando la “descongelación” de unos 15.000 millones de euros en activos iraníes bloqueados por las sanciones norteamericanas contra Irán.

“Este acuerdo tampoco está sujeto a la cuestión de Líbano pero Estados Unidos trabajará por separado con Líbano” a la hora de consolidar el alto el fuego en vigor desde hace unas horas entre Israel y las milicias de Hezbolá; una situación que, aseguró Trump, “tratará de la manera apropiada”.

En todo caso, el presidente estadounidense aseguró este viernes que prohibió a Israel que reanude sus bombardeos sobre Líbano en medio del delicado acuerdo alto el fuego en vigor. “Israel ya no va a bombardear Líbano. Estados Unidos se lo prohíbe. Basta significa basta”, manifestó Trump en su plataforma Truth Social.

Turquía y Pakistán

Según el portal Middle East Eye (MEE), que cita a varios funcionarios estadounidenses, occidentales y árabes, Arabia Saudita presionó a Estados Unidos para que priorizara un alto el fuego en Líbano con el fin de mantener las conversaciones con Irán, mientras el reino centraba sus esfuerzos de mediación en la reapertura del estrecho de Ormuz.

El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, insistió a Trump en la importancia de un alto el fuego en Líbano durante una llamada telefónica privada el miércoles, según informaron a MEE los funcionarios árabes y occidentales.

“Mohammed bin Salman quiere que se reabra el estrecho de Ormuz y le dijo a Trump que un alto el fuego en el Líbano es fundamental para lograr ese objetivo y poner fin a la guerra”, declaró a MEE un funcionario occidental familiarizado con la conversación entre ambos líderes.

El príncipe Faisal bin Farhan, ministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita, podría reunirse la próxima semana con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, según informaron al medio fuentes estadounidenses y árabes. Añadieron que también podría asistir el ministro de Defensa, Khalid bin Salman, hermano y asesor cercano del príncipe heredero.

Pese a los avances en las negociaciones, un analista israelí sugirió que Pakistán o Turquía ocuparán el lugar de Irán como principal enemigo de Israel en la región. En un artículo de opinión publicado en el diario israelí Maariv, Boaz Golani escribió sobre la “situación inestable” en Medio Oriente, mientras continúan las conversaciones para poner fin a la guerra contra Irán.

Teherán “se verá obligado a abandonar su papel de gran enemigo de Israel”, apuntó Golani, y se necesita un nuevo país que asuma ese rol. “Bajo el mandato de Alí Jamenei, Irán ha realizado grandes esfuerzos durante tres décadas para cumplir fielmente con este papel”, reza el artículo, afirmando que la última guerra contra Irán -junto con su colapso económico- ha “aniquilado” las capacidades militares de la República Islámica.

El artículo de Maariv propone a Turquía o a Pakistán para ocupar el puesto de Irán. “Parece que la competencia se ha decidido entre Turquía y Pakistán”, comentó Golani.

Middle East Eye recordó que las tensiones entre Israel y Turquía se han intensificado durante la última semana, mientras los líderes intercambiaban duras acusaciones en medio de una creciente brecha geopolítica centrada en la ofensiva contra Gaza y la disputa por la influencia en Siria.

En una publicación en X, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acusó al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, de “masacrar a sus propios ciudadanos kurdos” y de “dar cabida al régimen terrorista de Irán y sus aliados”.

Mientras tanto, Pakistán, que se ha posicionado en el centro de la mediación de conflictos globales durante la guerra contra Irán, ha contado desde hace tiempo con varios funcionarios que critican abiertamente a Israel. En una publicación de X, posteriormente eliminada, la semana pasada, el ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Asif, calificó a Israel de “malvado” y “una maldición para la humanidad”.

En su columna, Golani escribe que “Israel debe prepararse para un escenario en el que uno de estos dos países lo confronte inmediatamente después de que cesen los combates contra Irán”. “La elección entre ellos no está en nuestras manos, y ambas opciones son prácticamente igual de malas. La principal baza que tenemos para lidiar con ellos es nuestra relación con Estados Unidos, la cual debemos proteger con todas nuestras fuerzas”, advirtió.

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