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El caso de un padre hallado culpable por un tiroteo cometido por su hijo que dejó cuatro muertos en EE.UU.

Un juez estadounidense condenó el martes a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional a Colt Gray que mató a dos estudiantes y dos profesores en un ataque en la escuela secundaria Apalachee en Georgia, en 2024. Su padre fue encontrado culpable de asesinato y homicidio involuntario.

Colt Gray, el joven condenado a cadena perpetua.

En un caso que ha puesto a prueba los límites de la responsabilidad por un asesinato, tanto un adolescente como su padre fueron declarados culpables por un tiroteo ocurrido en Georgia, en 2024.

Un juez estadounidense condenó el martes a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional a Colt Gray que mató a dos estudiantes y dos profesores en un ataque en la escuela secundaria Apalachee, en Georgia.

El joven de 16 años, se declaró culpable el viernes de 55 cargos, incluido el de asesinato, por el tiroteo del 4 de septiembre de 2024 en la escuela ubicada a unos 73 kilómetros al noreste de Atlanta. El adolescente, que tenía 14 años en ese momento, fue procesado como adulto.

Al comienzo de la audiencia, el juez Nicholas Primm del Tribunal Superior del Condado de Barrow dijo que su discreción era limitada: según la ley, Gray recibiría una sentencia de cadena perpetua, pero correspondía al juez determinar si el joven alguna vez cumpliría los requisitos para la libertad condicional.

Colt Gray.

El martes, escribió The New York Times, el juez Primm declaró que había sopesado la edad e inmadurez de Gray, así como su aceptación de la culpabilidad, frente a la depravación del ataque. Sus crímenes, cometidos en busca de la infamia, según el juez, lo colocaban en un “páramo moral irredimible”.

“Usted comprendió el horror de lo que iba a hacer”, dijo Primm. “Escribió: ‘Quiero hacer historia. Quiero que la gente recuerde el dolor que causé’. Y lo logró: es poco probable que el dolor que infligió a esta comunidad desaparezca durante mi vida”, añadió.

El tiroteo -el más letal en una escuela en la historia de Georgia- atrajo la atención nacional porque los fiscales lograron responsabilizar penalmente al padre, Colin Gray, por el ataque. Los fiscales señalaron que le permitió a su hijo un acceso prácticamente ilimitado al arma utilizada en el ataque —un rifle tipo AR-15 que le habían regalado en Navidad— y que no prestó atención a las señales del deterioro de la salud mental de su hijo.

La audiencia para dictar sentencia al padre está programada para comenzar el jueves. Colin Gray fue declarado culpable el martes de asesinato y homicidio involuntario.

El jurado deliberó durante menos de dos horas antes de declararlo culpable de los 27 cargos: dos cargos de asesinato en segundo grado, dos cargos de homicidio involuntario, 18 cargos de crueldad infantil y cinco cargos de conducta temeraria.

Según la cadena CNN, en la mesa de la defensa, Colin Gray no mostró ninguna reacción visible al veredicto. Fue sacado de la sala esposado. Se enfrenta a una pena de entre 10 y 30 años de prisión por cada cargo de asesinato y de entre 1 y 10 años por cada cargo de homicidio involuntario.

Colin Gray.

“Ese hombre y su hijo son responsables del inmenso sufrimiento que ocurrió el 4 de septiembre”, dijo la fiscal Patricia Brooks en sus alegatos finales. “Tienen las manos manchadas de sangre”.

CNN señaló que el juicio formó parte de una iniciativa más amplia para exigir responsabilidades a más personas por un tiroteo escolar, incluidos los padres del atacante y los agentes de policía que intervinieron. Este caso guardaba gran similitud con los juicios de James y Jennifer Crumbley, cuyo hijo, que entonces tenía 15 años, asesinó a cuatro estudiantes en 2021 en su instituto de Oxford, Michigan. Ambos fueron declarados culpables de homicidio involuntario y condenados a penas de entre 10 y 15 años de prisión.

Sin embargo, la defensa de Colin Gray argumentó que él desconocía los planes violentos de su hijo y que había tomado medidas para que recibiera ayuda para sus problemas de salud mental.

La acusación alegaba que sus acciones constituían “negligencia criminal” al “ignorar conscientemente un riesgo sustancial e injustificable”.

Tras el veredicto, el fiscal de distrito del condado de Barrow, Brad Smith, señaló que los casos de Crumbley sentaron un precedente y expresó su esperanza de que este veredicto “impulse aún más la justicia”. Asimismo, rechazó las preocupaciones de que Colin Gray estuviera siendo castigado por las acciones de su hijo.

“Este juicio versaba sobre las acciones, las decisiones y la responsabilidad de este acusado”, dijo Smith.

Durante el juicio del padre y en la reciente declaración durante la sentencia, los fiscales presentaron una serie de testigos y pruebas que describían el tiroteo del 4 de septiembre de 2024 como la culminación de años de creciente conflicto familiar y una creciente obsesión con la violencia por parte del joven Gray.

Familiares señalaron en el juicio que mucho antes del tiroteo, Colt Gray sufría arrebatos violentos y episodios de ansiedad abrumadora. Les contó que oía voces que lo incitaban a actuar de forma agresiva.

Aislamiento durante la infancia

Expertos en salud mental afirmaron, según CNN, que se había visto afectado por el aislamiento y la negligencia persistentes durante su infancia. Sin embargo, también indicaron que estaba fingiendo y que los síntomas que describía parecían exagerados o muy improbables, como oír voces solo en días específicos de la semana. Declararon que creían que no padecía esquizofrenia ni trastorno bipolar.

En un registro de su domicilio inmediatamente después del tiroteo, los investigadores encontraron en la pared de su dormitorio un collage con fotografías del autor del ataque en una escuela secundaria de Parkland, Florida, en 2018, que tenía 19 años, y recortes de prensa relacionados con ese tiroteo, en el que murieron 17 personas.

También había dejado planos detallados. En la audiencia de sentencia, los fiscales mostraron dibujos de figuras de palitos que Gray había hecho en un cuaderno, que aparentemente imitaban bocetos del autor del tiroteo de Parkland.

El año pasado, los legisladores de Georgia aprobaron una ley de seguridad escolar en respuesta al tiroteo. Esta ley ordena a los funcionarios estatales crear un sistema de alerta que incluya los nombres de los estudiantes que, según las investigaciones, hayan amenazado con violencia o cometido actos violentos en las escuelas.

También exige que las fuerzas del orden notifiquen a las escuelas cuando tengan conocimiento de que un menor ha amenazado con la muerte o lesiones a alguien en el centro educativo, la implementación de botones de alerta de pánico en los teléfonos móviles de las escuelas, la agilización de la transferencia de expedientes cuando los estudiantes cambian de escuela y la designación de coordinadores de salud mental en cada uno de los 180 distritos escolares del estado.

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