Carmen Castillo, exministra de Salud: “Una crisis tenemos que manejarla todos, no es el momento de arriesgar al país”

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La médica, partidaria de ampliar la cuarentena, se refiere a las controversias comunicacionales que ha enfrentado el gobierno y afirma que debe haber mayor participación de expertos, “para no llegar tarde”.


La médica Carmen Castillo, única exministra de Salud que integra la mesa social Covid-19, analiza los problemas, especialmente comunicacionales y de información, que se han criticado a la gestión del gobierno en el manejo de la pandemia. Quien fuera secretaria de Estado durante la administración de Michelle Bachelet (enero de 2015 a marzo de 2018) sostiene que hay margen para mejorar, aunque subraya que “no es el momento para aprovecharse de la situación”.

¿Cómo se forjó su participación en la mesa social de Covid-19?

Los exministros de Salud y expresidentes del Colegio Médico tuvimos una reunión previa con el Presidente Piñera y el ministro Mañalich, donde planteamos nuestras inquietudes sanitarias, desde el punto de vista médico, y de cómo se estaba manejando todo. Después de eso me llamaron para participar en la mesa social.

¿Qué le parece la instancia?

Era una sentida necesidad, porque los alcaldes habían manifestado su descontento por no tener mucha información, al igual que el área médica. Esta mesa era necesaria para aclarar dudas y sacar adelante precisiones más consensuadas, aprovechando que cada uno es líder en sus comunidades y puede transmitir la información que se entrega en estas reuniones.

Académicos y expertos parecen mantener sus reparos en torno a la información que se entrega...

Es necesario transparentar la información, todavía falta claridad para temas de interés científico y otras instancias. Por ejemplo, las universidades, que la necesitan para aportar e investigar, porque la voluntad es de poder contar con más información para avanzar en soluciones y no para ir contra una postura política de gobierno. Esta es una necesidad sanitaria. Una crisis tenemos que manejarla todos, no es el momento de arriesgar al país ni mucho menos aprovecharse de la situación.

¿Y a través de la mesa se puede?

Esta mesa permite que uno hable con mucha franqueza respecto de temas que luego llegan a acuerdos. Pero en este momento el paso tiene que ser rápido, los avances deben ser más ejecutivos y la información tiene que estar más disponible, clara y precisa. La prensa, los medios y las redes sociales hablan de cifras disímiles, y eso no es bueno para nadie, porque produce desconcierto y malestar en las personas. ¿A quién le hago caso y a qué le hago caso?

¿Por qué cree que no se están entregando los datos?

Sucede muchas veces cuando la información adolece de rigor científico. Uno tiene que tener muchos apoyos, que en este caso están disponibles para poder aportar. Hay que decidir qué información es adecuada y cuál necesita mayor revisión, porque hay incluso discordancia en la misma información que entrega el gobierno. Eso no le hace bien a nadie.

¿Ve reticencia a abrir la puerta a los expertos? ¿A recibir ayuda?

En las últimas sesiones hubo más apertura y existió la posibilidad de conocer en qué estaban trabajando los distintos ministerios, para saber por dónde estamos avanzando y anticipándonos para no llegar tarde.

¿Cómo evalúa el rol del Minsal frente a esta epidemia?

Es complejo cuando uno no está en el momento y no conoce qué ha hecho que se tomen decisiones en esas instancias. Los consejos que se están dando son las experiencias inmediatas de los últimos tres o cuatro meses de los países que ya han enfrentado esta crisis, y Chile, con su estructura sanitaria, tiene elementos para evitar daño a la población. En ese contexto es importante apoyarse en la gente que tiene la experiencia, y creo que recién hay más apertura a compartir información. Pero el reconocer y cambiar una acción también es algo que requiere valentía. Cuando uno dice ‘esto no fue bueno, prefiero ajustarme a este escenario’, porque va cambiando y hay que evitar llegar a una situación que no se pueda resolver.

¿Es partidaria de esta cuarentena o prefiere una regional o una cuarentena total de país?

Observar cómo reaccionan las comunas que están en cuarentena ahora es vital. Pero mirando todo el escenario, con la información que dispongo, sí, considero que la cuarentena total es una necesidad.

El anuncio de la cuarentena tuvo críticas, porque la información se entregó segregadamente y causó preocupación: por ejemplo, hubo de inmediato filas en supermercados, porque la gente pensó que cerrarían. ¿Haría cambios?

La comunicación es lo más importante: cómo se comunica se relaciona en cómo reacciona la población, y uno tiene que dar tranquilidad, entregar la información precisa. Y en estas situaciones las críticas deben ser lo más constructivas posibles para superar rápidamente los errores comunicacionales, como lo que pasó con el uso de esta clave única (para los permisos temporales). Ojalá que no tengamos otras situaciones. Uno tiene que aportar para que no se repitan, porque lamentablemente hacen ver como que hay mal manejo comunicacional.

¿Cómo ve a Mañalich al mando de esta emergencia?

Es una carga muy pesada y hay que estar en una situación así para entender la complejidad y la cantidad de información que debe manejar para comunicar lo que día a día está ocurriendo. Por eso han aparecido ahora los subsecretarios, que dan otras informaciones adicionales y eso le permite tener un espacio al ministro Mañalich. Es muy exigente en este momento el rol del ministro y él, ojalá, pueda avanzar con el aporte de todos los que estamos ahí y lo que las distintas entidades quieren entregar. Solucionar todo esto me parece que es una tarea de todos, no solo del ministerio.

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