Clínicas denuncian impagos de isapre Nueva Masvida

La isapre no pagó a varias clínicas según los plazos legales. Por esto, enviaron una carta al regulador. El superintendente dice que hay cierto grado de “preocupación”.


Desde el primer semestre de 2018 que las isapres siguen atentos los estados financieros de Nueva Masvida.

Pero son los prestadores los que están más preocupados. El pasado 20 de diciembre la isapre no pagó a varias clínicas según los plazos legales, lo que llevó al directorio de Clínicas de Chile a enviar hoy una carta al superintendente de Salud, en que la asociación de prestadores privados que agrupa a 37 instituciones, pide que agilice el pago de las garantías a los acreedores de la ex isapre Masvida, entre ellos, las mismas clínicas y Nueva Masvida.

“Hasta hoy, no existe información confiable que dé tranquilidad acerca de las deudas y los recursos efectivamente disponibles para pagarla”, dijo en la misiva la entidad refiriéndose a las deudas que dejó la ex Masvida previo a ser intervenida.

Por otro lado, en referencia al retraso de Nueva Masvida para pagar a las clínicas, el gremio afirma que “existe preocupación en el directorio de Clínicas de Chile por la demora en los pagos de isapre Nueva Masvida a los prestadores, pues no se están cumpliendo los plazos acordados”.

Hernán Pérez, gerente general de Nueva Masvida, dice que actualmente tienen sus cuentas al día, y que se retrasaron como máximo unos 10 días en pagar. “Esta es la isapre que tiene el plazo más corto de pago a los prestadores”, argumenta.

A esto se suma que la aseguradora de salud no está traspasando a otras isapres los excedentes de aquellos afiliados que se han cambiado, algo que según Nueva Masvida ocurriría porque la Superintendencia de Salud tiene congelados, desde la intervención de 2017, unos $18.000 millones en excedentes, por lo que sólo a los afiliados que se mantienen en Nueva Masvida les son pagados, pero con su propia caja.

Los excedentes en cuestión están dentro de las garantías que están en manos del regulador tras las intervención, sin embargo, el superintendente Ignacio García-Huidobro asegura que no pueden liquidarlas, porque la aseguradora puso en tribunales una orden de no innovar, por lo que “estamos atados de manos”, explica.

“La Superintendencia no tiene nada congelado”, agrega el regulador sobre los excedentes, y detalla que desde el 1 de octubre de 2018, cuando asumió el cargo, inició el proceso y se le pagaron las licencias a Nueva Masvida, “lo que la administración anterior no realizó, y que estaba pendiente hace un año y medio”, comenta. La isapre, por su parte, argumenta que acudieron a la justicia para que efectivamente le otorguen los $18.000 millones en excedentes de sus afiliados.

Con todo, el superintendente puntualiza que todas las isapres son fiscalizadas constantemente por la Superintendencia, donde hace un seguimiento a los indicadores legales. Sin embargo, reconoce preocupación: “Hasta el momento, esta isapre los cumple. Respecto de otros indicadores que no son los legales, pero sí de alerta temprana, existe preocupación, porque se comporta por debajo de lo que es habitual en el resto de las isapres”, apunta.

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