El día en que se cumplió el peor temor

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No eran las funas ni las protestas. Una filtración de alguna de las pruebas era lo que más preocupaba a las autoridades. Alumnos, apoderados y dirigentes masticaron una jornada inédita de suspensión total.


Víctor Chanfreau: Vocero Aces y líder de las funas

Cumplió 18 años hace cinco días, fue uno de los que increparon a Beatriz Sánchez en noviembre, en Plaza Italia, y le tocaba dar la PSU en el Colegio República de Siria, el mismo que finalmente "funó". Además, es nieto de un detenido desaparecido en 1974. Víctor Chanfreau, vocero de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces), ha alcanzado notoriedad en las últimas semanas como uno de los líderes de las protestas contra la PSU y también por su discurso "fuera de la institucionalidad", como él mismo lo define.

"Hasta que no veamos soluciones concretas no vamos a dejar de movilizarnos en contra de esta prueba segregadora universitaria", comenta Chanfreau, quien acaba de egresar del Liceo Manuel de Salas. Y agrega que la jornada de ayer y del lunes fue un "éxito".

Respecto de los estudiantes que pueden compartir algunas de las demandas, pero que querían rendir la prueba, tiene una opinión clara: "Nosotros vimos, los dos días, que no había enfrentamientos entre estudiantes que querían darla y los que no. Eso lo quisieron vender las autoridades. Lo que vimos era que había empatía, solidaridad, porque entendemos que la lucha colectiva va primero. Entendemos el miedo o frustración que puede existir, pero este es un cambio para todos, no para los ricos".

Además, hace dos años que usa su apellido materno en primer lugar. Según cuenta, para homenajear a su abuelo Alfonso Chanfreau, detenido desaparecido en 1974. Sobre si quiere estudiar en la universidad, dice que "aún no lo defino".

Protestas "internas": Platillos, mesas al revés y correos

Segundo día de rendición de la PSU. Con el pronóstico de que se activarían nuevas manifestaciones y 86 colegios ya suspendidos el día anterior. El Liceo Leonardo Murialdo, de Recoleta, abrió ayer sus puertas con la reticencia palpable en el ambiente. El lunes había sido tranquilo. Esta vez, todo fue diferente para el centenar de alumnos que allí preparaban sus lápices y gomas. Eran las 9.00, hora de comienzo de la prueba de Matemáticas, cuando cerca de 20 jóvenes decidieron tomar las mesas y darlas vuelta a modo de protesta. El ejercicio se repitió en otras salas. Luego, con los facsímiles formaron un pequeño fuego en el patio. "Cuando les pidieron retirarse, se fueron pacíficamente", contó Juan Jofré, apoderado del establecimiento. A las 9.30 de la mañana ya no había estudiantes ni apoderados. Se había decidido suspender la primera prueba.

No fueron protestas "externas". Se generaban adentro, por quienes daban la PSU. Una escena que fue replicándose.

Otro caso fue el del Liceo Alto Cordillera, de La Florida. Allí un grupo de jóvenes, pasadas las 8.30, ingresó al establecimiento con platillos y otros que ya estaban dentro sacaron silbatos dentro de cada sala.

Una sorpresa diferente fue la que vivieron en el Liceo Juan Mackenna O'Reilly, de Puente alto. Allí todos los estudiantes se enteraron en el desayuno que su sede había sido suspendida como local de rendición. Los estudiantes fueron notificados durante la noche con un correo electrónico. Muchos de ellos igual asistieron, para comprobar dicha situación.

SS.CC. de Manquehue. "Sospechaba que algo pasaría"

"Para la prueba de Lenguaje y Matemáticas iba tranquilo, pero para la de Historia yo sabía que se había filtrado por algunos grupos de WhatsApp; iba con la sospecha de que algo iba a pasar". El sueño de Matías es entrar a Derecho en la Universidad Católica. Todo eso quedó colgando de un hilo cuando al llegar a su sala de rendición, en el Colegio Sagrados Corazones de Manquehue, Vitacura, se enteró de que la PSU de Historia se había suspendido.

Ahora, un poco resignado, esperará que le avisen qué pasará. "Una lata haber estudiado todo el año, que la corrieran de diciembre a enero y ahora esto". Sobre la prueba, dijo que "cualquier prueba estandarizada que pongamos frente a un grupo de alumnos va a ser mala si es que nuestro sistema tiene una base desigual".

Liceo 7 de Ñuñoa: Los apoderados de "amarillo"

El Liceo 7 de Ñuñoa vivió una jornada tensa desde el principio. Y así lo entendieron los programas matinales de la TV abierta. Todos despacharon en vivo desde su frontis. Cerca de 15 carabineros se presentaron muy temprano en el establecimiento. Luego llegó un bus de FF.EE. Tanto estudiantes que iban a rendir la prueba como otras personas "externas" empezaron a manifestarse. "Pero algunos apoderados que estaban afuera, de amarillo, defendieron la prueba", comentó Benjamín Riquelme, quien daba la PSU.

En la comuna de Las Condes se ubica el Colegio Alexander Fleming. Allí, cerca de 50 apoderados se apostaron en la entrada para resguardar el examen. Algunos también llegaron con las chaquetas amarillas, conocidas en el estallido social.

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