Relato de una noche trágica en Maipú

Un accidente de tránsito terminó en una violenta riña que provocó la muerte de un joven de 23 años y varias lesiones que mantienen a su papá en riesgo vital en el Hospital El Carmen.




A las 19.40 de la tarde del sábado 4 de julio, la esquina ubicada en la intersección de la calle Las Naciones con Avenida Sur, de la comuna de Maipú, se transformó en la escena de un crimen. Lo que ahí ocurrió quedó registrado en un video de 32 segundos que alcanzó a grabar un transeúnte que iba rumbo a comprar sopaipillas. En las imágenes se ve cuadro a cuadro el origen de una riña y su desenlace fatal.

Mientras llovía y las calles estaban inundadas, en el video se ve a un grupo de cerca de diez personas, algunos con palos, golpeándose entre ellos. De repente uno cae al suelo y es golpeado varias veces en la vereda. La trifulca parece no detenerse. Todo en plena vía pública y en una comuna bajo cuarentena. De repente, un vehículo de color negro, con vidrios polarizados comienza a acelerar y bruscamente arremete contra dos personas. A toda velocidad los atropella y se da a la fuga. A esa hora ambos heridos yacían graves en el suelo, uno de ellos agónico luego que el automóvil lo aplastara contra una reja y un poste de esa esquina. Pese a la trágica escena, uno de los presentes se devolvió para golpear una vez más a una de las víctimas en el suelo. La escena era acompañada de los gritos de los vecinos. Ya con ambos hombres abatidos, el resto de los involucrados en la pelea se fugó en el mismo auto que realizó la embestida.

En el suelo, mientras corría el agua, estaban las víctimas José Navarro (23) y Joel Navarro (45), padre e hijo. De inmediato los vecinos salieron a prestar auxilio y ambos fueron trasladados al Hospital El Carmen. Una vez allá se registró el deceso del joven, mientras que su padre permanece hospitalizado y en riesgo vital.

El caso pasó a ser investigado por el fiscal de Alta Complejidad Occidente, Pablo Alonso, quien ordenó las primeras diligencias a Labocar, Siat y al OS9 de la policía uniformada. “Carabineros logró identificar a quien impactó causando la muerte y dejando gravemente herida a otra persona, luego de un accidente de tránsito”, afirmó el coronel Juan Francisco González, jefe del OS9. Se trataba de Rodrigo Pérez (29) quien fue hoy formalizado ante el 9º Juzgado de Garantía de Santiago. En la audiencia, el fiscal Alonso le imputó autoría en los delitos de homicidio simple consumado y frustrado, además de ilícitos contra la salud pública. Esto debido a que Pérez “transgredió las reglas higiénicas de salubridad pública al no encontrarse en ninguna de las situaciones que la ley y reglamentos habilitan para contar con autorización vía permiso o salvoconducto para trasladarse hasta el lugar donde ocurrieron los hechos”.

La secuencia

En la audiencia el fiscal relató que la familia de las víctimas se encontraba celebrando un cumpleaños cuando Joel Navarro junto a uno de sus hijos , Diego, salieron a comprar velas para la torta. A poco andar se vieron involucrados en un accidente de tránsito. Hasta ahí todo se trataba de un impasse en la calle, sin embargo quienes estaban en el otro automóvil involucrado exigían dinero para reparar los daños a su vehículo. Joel llamó entonces a otro de sus hijos, José, para explicarle lo que estaba ocurriendo. De inmediato él junto a su madre, Marioly Mellado, llegaron hasta la esquina y ella se transformó, sin querer, en una de las testigos clave del homicidio de su hijo, cuya declaración fue expuesta hoy por la Fiscalía ante el tribunal. “Había una mujer conductora de un vehículo Kia Morning negro, quien discutía con garabatos y exigía dinero para reparar los daños”, dijo la madre de la víctima.

Lo que se ha establecido es que la conductora del Kia no habría respetado una señal de tránsito, provocando el accidente. Entonces, Joel Navarro decidió llamar a Carabineros para resolver la situación. En ese instante, el acompañante de la conductora tensó aún más los ánimos. “Pasa la plata (...) Yo trafico no le tengo miedo a nada”, habría dicho el sujeto. Ante lo cual la mujer conductora del vehículo tomó su celular para pedir refuerzos: “¡Traigan los fierros, traigan las pistolas!”.

Producto de ese llamado fue que a los pocos minutos llegó un grupo de personas y se armó la riña que terminó con una víctima fatal.

El imputado una vez detenido renunció a su derecho a guardar silencio y declaró ante el Ministerio Público. “Yo aceleré contra ellos impactándolos contra la reja”, confesó. El fiscal Alonso apuntó que “este atropello fue ejecutado de manera intencional”.

Hay ciertas versiones que sostienen dudas respecto a que Pérez haya sido el conductor del vehículo que arrolló a las víctimas y que estaría cubriendo a su pareja. Sin embargo, su defensa, representada por el abogado Cristián Sepúlveda, señaló que, a pesar de la confesión, “no existió ánimo de querer dar muerte a una persona”.

El imputado quedó en prisión preventiva y ya contaba con antecedentes penales previos. En su historial registra dos penas de 61 días por el delito de microtráfico y ahora enfrenta un complejo escenario penal.

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