El año en 50 palabras: H - I - J

H

Hipersensibles
Demasiada corrección política

2269681-820x500
Por Cristóbal Fredes

No hay otro año donde a nivel global se haya hablado tanto de la corrección política como éste (y por extensión de su antítesis, la incorrección política). El origen del término es algo difuso, pero varios lo sitúan en los años 80 en las universidades norteamericanas, circunscrito al lenguaje y a la creencia de que hay que desechar determinadas expresiones ofensivas hacia las minorías y reemplazarlas por otras no ofensivas.

Partió con pocas palabras, pero luego se fueron cada vez más y así aparecieron rápidamente sus excesos. Lo políticamente correcto se volvió pronto sinónimo de intransigencia, de no poder hablar sinceramente, de cubrir las reales intenciones de las personas y el concepto fue adquiriendo una connotación peyorativa.

Ya en los 90 se observaba eso. El legendario comediante George Carlin llamaba en esa época a la corrección política fascismo disfrazado de modales. Años más tarde diría: “No estoy seguro de que silenciar a las personas o forzarlas a modificar su discurso sea el mejor método para resolver problemas que son mucho más profundos”.

Pero Carlin, muerto el 2008, se refirió siempre al lenguaje. No alcanzó a presenciar que lo políticamente correcto se transformaría en “la cultura de la corrección política”, que hoy designa a cierto progresismo que ya no sólo quiere controlar las palabras, sino todo un espectro de formas, actitudes y hasta pensamientos; que se volvió más extremo en su cruzada, tanto, al punto de no tener problemas en limitar la libertad de expresión, ver ofensas por todos lados y perder la capacidad de diferenciarlas en gravedad. Sólo bajo esta nueva moral comer sushi puede ser apropiación cultural, usar un gorro mexicano siendo blanco puede ser racista, jugar un videojuego puede convertirte en sexista, eliminar palabras ofensivas del diccionario ser visto como algo positivo o prohibir una charla polémica en una universidad ser considerada una buena idea.

Trump hizo de la corrección política el blanco predilecto de sus críticas de campaña, llegando a decir que era “el gran problema del país”. Tras su triunfo hay muchos analistas, a veces desde la misma izquierda, que dicen que este sector pavimentó el camino a Trump con sus excesos de corrección política: el cientista político Mark Lilla, con un comentado ensayo en The New York Times, el filósofo Slavoj Žižek (feroz crítico de lo políticamente correcto) e incluso Bernie Sanders.

En Chile se apreciaron varias aristas del fenómeno. Por supuesto, la hipersusceptibilidad de un sector del progresismo local que sobreestima la importancia de las formas, como se vio particularmente en temas de género; y últimamente la otra cara de la moneda, cierto aprovechamiento de derecha del auge de lo incorrecto, como se vio en la descuidada arremetida antiinmigración que hizo ese sector.

 

I

Inmigrantes
Un tema que vino de afuera

Miguel Yaksic

Miguel Yaksic, director del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM)

Por Carlos Matías Pérez

¿Por qué la migración fue un tema de 2016?
Por varias razones. En algunos países hubo movimientos fuertes, sobre todo en la zona de Medio Oriente y no sólo hacia Europa, sino que a los países vecinos: el Líbano, Turquía y Jordania hoy tienen muchos más refugiados que Europa. También se vieron otras fuerzas que están hace rato moviéndose, como la elección de Trump, el Brexit y candidaturas como la de Marine Le Pen en Francia, que están despertando tensiones y polarizaciones en torno a la migración.

¿Y en Chile, cómo fueron estos 12 meses?
Fue un año en que creció la migración a nuestro país, sobre todo la haitiana. Uno en que, de un día para otro, se instaló el tema en la agenda con mucha fuerza debido a la migración interna creciente y a un par de cuñas de dos precandidatos (Sebastián Piñera y Manuel José Ossandón) sobre la vinculación entre migración y delincuencia. Eso destapó algo que venía empujando hace rato y que pide una renovación de la política pública y la legislación.

¿Cómo ve que está reaccionando la opinión pública?
En Chile hay dos niveles: uno, de los medios de comunicación y las redes sociales, donde se ve la migración como algo positivo y quieren ser un país hospitalario. Pero hay otro, que todavía no sale a la luz, que es el de la gente que comparte con los migrantes en el barrio, la escuela y el trabajo. Estas son las personas que tienen más distancia frente a la migración.

¿Cómo se enfrenta?
Con educación. Hay que incorporar en los planes de las escuelas un enfoque intercultural, que las personas puedan cuestionar esas concepciones tradicionales acerca de la identidad. También hay que trabajar en sensibilización social con campañas y funcionarios públicos.

El gobierno acaba de anunciar que trabajará en una nueva ley migratoria, ¿qué debe incluir?
Lo fundamental es un enfoque de Derechos Humanos, que entienda que quienes llegan son personas y que el Estado debe protegerlas. Además, una institucionalidad que permita gestionar la visión del Estado sobre migración. En tercer lugar, entender que las personas vienen a buscar trabajo y el sistema de visas tiene que facilitar ese proceso, porque si no, la gente va a seguir migrando, pero de forma irregular.

¿Cómo proyecta el tema migrante en un año electoral?
Tengo la pregunta sobre si es un buen año para legislar. Puede que algunos candidatos tomen la migración como el campo de batalla para sus aspiraciones electorales. Eso nos da mucho miedo, porque va a polarizar al país y les va a hacer daño a los que llegan. Ojalá no sea así.

 

Inundación
“Nunca pensamos que el daño sería tanto”

_msm6956-1

Por Laura Infante*

“El domingo 17 de abril las obras en Avenida Kennedy provocaron el desborde del río Mapocho y una inundación desde la rotonda Pérez Zucovic hasta Plaza Italia. Partimos apenas nos avisaron que había entrado agua a nuestra librería, la Catalonia, en Las Urbinas. Estaban todas las calles alrededor llenas de barro, no se podía avanzar sin hundirse hasta las rodillas. Al abrir el local nos encontramos con los libros flotando en un metro de agua y barro. No podíamos creer que la librería que nuestra madre fundó hace veinte años y que el destino nos legó tras su muerte estaba totalmente destruida. Comenzaron a llegar familiares, amigos, clientes, autores, editores, vecinos que nos ayudaban como si fuera su propio local. Esa solidaridad nos dio fuerza para, en cinco días, sacar el agua, el barro y los 6.134 libros que se fueron en sacos a una bodega que hizo las veces de morgue.

El desfile de gente importante que hubo nos hizo pensar que la pesadilla pasaría pronto y nos pagarían los daños. Desde el primer día salió en los medios el gerente general de Costanera Norte diciendo que se harían cargo, que para eso tenían seguros de responsabilidad civil. Los gerentes nos llevaron unos cloros y una mopas para limpiar, y una me dijo con los ojos llorosos que no se permitirían ser culpables del cierre de una librería. Pero a 250 días no hemos conseguido ni un peso por los libros destruidos y el perjuicio.

Seguimos todos los conductos regulares indicados y fuimos descubriendo la estrategia de eludir la responsabilidad y de hacer creer a la opinión pública que cumplían, ofreciendo montos insignificantes a los más desesperados y callándolos mediante cláusulas de confidencialidad. Lo más triste ha sido comprobar la impunidad que se vive en nuestro país”.

*Dueña librería Catalonía

 

J

Jubilazos
Chao, jefe

Javiera Blanco

Por Carlos Matías Pérez

Jorge Ortiz. Ex subdirector de finanzas de Gendarmería a quien se le solicitó la renuncia en mayo después de que la Contraloría General de la República rechazara las pensiones de tres altos cargos de la institución. Junto a él debió irse también el subdirector operativo Freddy Larenas. Algo andaba mal y comenzó a saberse.

UF. 60 Unidades de Fomento (aproximadamente 1.560.000 pesos) es el tope legal de las pensiones de los jubilados de la institución. Pero en este caso hubo más de 160 funcionarios que pasaron el límite. El mecanismo se definió como “abultamiento” de pensiones. Para llevarlo a cabo pocos meses antes de darse de baja, los funcionarios eran subidos de cargo en el escalafón –y, por lo mismo, de sueldo- o recibían jugosas asignaciones por “funciones críticas”, un sistema de bonos en cargos estratégicos. Así lograban pensiones que podían superar los cinco millones de pesos.

Blanco. A la ex ministra de Justicia Javiera Blanco el caso le costó el cargo, por tratarse de una repartición dependiente de su cartera. Lideró la intervención del gobierno a Gendarmería, luego vino la acusación constitucional en septiembre y su salida del gobierno en el cambio de gabinete de octubre.

Investigadora. Se crearon dos comisiones investigadoras en la Cámara de Diputados (una de Chile Vamos y otra de la Nueva Mayoría) para indagar qué pasó en los “jubilazos”.

Letelier. La persona con la pensión más alta fue el coronel Juan Letelier, director de Gendarmería entre marzo de 2014 y junio de 2015. Recibía 5.644.590 pesos.

Arce. El ex director de Gendarmería Tulio Arce debió dejar su cargo en julio debido a la intervención del gobierno a la institución. Se fue diciendo que la ministra Blanco le pedía contrataciones y ascensos con criterios políticos. Actualmente está imputado por el delito de fraude al fisco.

Zanjar. En agosto, la presidenta Michelle Bachelet anunció medidas para reformar el sistema previsional y reconoció que los cambios se gatillaron “en gran parte por el “jubilazo”. (ver No + AFP).

Olate. La periodista Myriam Olate, ex subdirectora técnica de Gendarmería, fue la figura más mediática del escándalo porque es la esposa del senador Osvaldo Andrade, de quien está separada. Se acogió a retiro en octubre de 2015 con 5.200.000 de pensión, la cifra más alta para un civil dentro de la institución. En agosto la Contraloría ordenó invalidar ese pago y el de otros 10 funcionarios, pero esta semana en la comisión investigadora de la Cámara Jorge Bermúdez, contralor general de la República, dijo que Dipreca seguía pagándole este monto.

Sironvalle. La fiscal Tania Sironvalle, de la Fiscalía Centro Norte, investiga la pensión de Olate desde julio, después de que el abogado Roberto Ávila presentara una querella por presunto fraude al fisco y malversación contra la ex pareja de Osvaldo Andrade.

 

Juegos Olímpicos
Cuando Río suena

2016 Rio Olympics - Closing ceremony
Contra todos los pronósticos y críticas que hablaban de desorganización y pese a que se realizó en medio de una grave crisis política, la primera competencia de este tipo en Sudamérica salió bien y dejó una serie de episodios memorables.
Por Marcelo Córdova

La cenicienta: “En esta historia de los Juegos, yo soy la Cenicienta, la invitan a la fiesta pero se tiene que ir antes“, dijo a El Mundo Dilma Rousseff, la presidenta de Brasil quien al momento de la inauguración estaba suspendida acusada de corrupción, por lo que fue invitada a la ceremonia pero no pudo liderarla. Pocos días después de terminado el encuentro, Rousseff fue destituida y en su reemplazo asumió el presidente interino, Michel Temer, quien abrió el espectáculo en el estadio Maracaná en medio de abucheos.

La reina: El atleta jamaiquino Usain Bolt y el nadador estadounidense Michael Phelps capturaron toda la atención en cada una de sus competencias y se fueron cargados de medallas, pero ellos ya eran viejos conocidos. La gran novedad de estos Juegos Olímpicos fue la gimnasta estadounidense Simone Biles, de 19 años. Con una historia llena de obstáculos y esfuerzo, se llevó cuatro medallas de oro y se convirtió en la estrella al punto de que el popular actor Zac Efron viajó a conocerla.

El arquero chileno: Ricardo Soto, el penquista de 16 años, es el chileno más joven que ha clasificado en un evento de este tipo y el que estuvo más cerca de ganar una medalla en estos juegos sin preseas para nuestro país. En octavos de final, Soto se enfrentó al holandés Sjef van den Berg, quinto del mundo, y cayó en un milimétrico segundo desempate.

Color no tan esperanzador: Fue el gran misterio de Río 2016. En medio de los temores ante la desorganización carioca, de repente el agua de las piscinas para los clavados se puso verde. Muchos nadadores temieron por su salud, pero finalmente se trató de un químico que anuló el cloro en el agua y permitió que aparecieran pequeñas algas inofensivas.

Espíritu olímpico: Las atletas Nikki Hamblin (Nueva Zelandia) y Abbey D’Agostino (Estados Unidos) chocaron en los cinco mil metros y la estadounidense se desgarró un ligamento. Ambas se levantaron como pudieron e intentaron seguir corriendo. La neozelandesa terminó en el lugar 16 y la norteamericana llegó a la meta coja y fue recibida con una ovación. Debido a la ayuda que se prestaron ambas obtuvieron un lugar en la final de la competencia, aunque la estadounidense no pudo participar.

Hola Tokio: Si Japón y su cultura ya estaban de moda antes de Río 2016 es probable que tras el encuentro eso solo haya ido en aumento. Durante la ceremonia de clausura, Tokio, la próxima ciudad anfitriona, dejó claro con un trailer futurista digno de una superproducción de Hollywood que ya están trabajando con precisión japonesa.

Seguir leyendo