El Papa llega a Barcelona para consagrar mañana la Sagrada Familia
Se trata de la segunda visita de un Papa a la capital catalana, después de la que realizó en 1982, hace 28 años, Juan Pablo II en el marco de su primer viaje a España.

El papa Benedicto XVI aterrizó esta noche en Barcelona, donde mañana consagrará la Sagrada Familia, la obra cumbre del arquitecto catalán Antoni Gaudí, como punto culminante de su segunda visita a España.
En un avión de Iberia con la bandera del Vaticano y la bandera española, el Pontífice aterrizó en el aeropuerto de Barcelona procedente de Santiago de Compostela, donde hoy realizó la primera etapa de un viaje de apenas 32 horas.
Benedicto XVI, de 83 años, tomó tierra en el aeropuerto de El Prat acompañado, entre otros, por el arzobispo de Barcelona, el cardenal Lluís Martínez Sistach, y por el secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone. Lo esperaban el presidente del gobierno regional de Cataluña, José Montilla, y el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, entre otras autoridades.
Se trata de la segunda visita de un Papa a la capital catalana, después de la que realizó en 1982, hace 28 años, Juan Pablo II en el marco de su primer viaje a España.
Desde el aeropuerto y en un automóvil privado, el papa alemán puso rumbo hacia el palacio episcopal, junto a la catedral barcelonesa, para pasar allí la noche.
El domingo por la mañana se desplazará ya en "papamóvil" hasta la Sagrada Familia, un trayecto de algo más de tres kilómetros a lo largo del cual se espera la asistencia de entre 400.000 y 500.000 personas para ver pasar al Pontífice.
Esta noche, durante su desplazamiento hasta el palacio episcopal, lo esperaba ya un nutrido grupo de personas para darle la bienvenida en las calles del centro de Barcelona y en la Plaza de la Catedral. Una gran pancarta con el lema "Tu es Petrus" (Tú eres Pedro) colgaba del cimborrio del templo a modo de bienvenida.
El Pontífice correspondió a la atención que le dispensaron los barceloneses rompiendo el protocolo: con los signos del cansancio en la cara pero sonriente, salió al balcón del palacio y desde allí saludó durante unos minutos a los congregados, entre ellos muchos jóvenes que corearon frases como "Sí, sí, sí, el Papa ya está aquí".
Pero no todos en Barcelona celebran la presencia de Benedicto XVI. Convocados por el sindicato anarquista CGT, un centenar de personas se manifestó horas antes de la llegada del Pontífice en el centro de la ciudad durante más de dos horas. Los manifestantes intentaron llegar a la Plaza de la Catedral pero se lo impidió un cordón policial.
El domingo por la mañana, gays, lesbianas y defensores de los derechos de los homosexuales han sido convocados a besarse en la boca a las 9 de la mañana en la Plaza de la Catedral, coincidiendo con la salida del Papa del palacio episcopal.
Este es el segundo viaje a España del papa alemán desde el que hizo en 2006 a Valencia, con motivo del V Encuentro Mundial de las Familias. Volverá al país en menos de un año: en agosto de 2011 estará en Madrid en la Jornada Mundial de la Juventud.
El domingo, antes de la misa de dedicación con la que abrirá al culto la Sagrada Familia, el Papa mantendrá un encuentro con los reyes Juan Carlos y Sofía, que asistirán luego al oficio. Al mediodía, Benedicto XVI saldrá del templo a la Plaza Gaudí para rezar allí el Ángelus. Y después regresará en "papamóvil" al palacio episcopal para comer allí con un centenar de cardenales y obispos.
Ya por la tarde visitará la obra benéfico-social "Nen Déu" (Niño Dios), que lleva 120 años atendiendo a personas con discapacidad. Y antes de la despedida oficial en el aeropuerto de Barcelona, donde él y el rey Juan Carlos pronunciarán sendos discursos, mantendrá un breve encuentro privado con el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
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