Ex candidata peruana lidera nuevo partido y Frente Amplio se divide

La ex carta presidencial de la izquierda, Verónika Mendoza, fue elegida líder de Nuevo Perú, que surgió tras las sendas disputas internas del FA.

Fueron la gran sorpresa en las elecciones de 2016. Aunque no pasó a segunda vuelta, la congresista Verónika Mendoza, del Frente Amplio peruano, consiguió nada menos que un 18,8% (2,8 millones de votos), un tercer lugar que fue ampliamente celebrado por la izquierda en Perú. Además, el FA obtuvo 20 congresistas (de 130) y el posterior llamado de Mendoza a evitar el triunfo de Keiko Fujimori en segunda vuelta fue clave para la victoria del actual Presidente, Pedro Pablo Kuczynski.

Sin embargo, tras este rápido ascenso y posicionamiento, en los últimos meses el Frente Amplio, que aglutina al Partido Socialista, Partido Comunista y a Fuerza Social y otros movimientos sociales, ha sufrido sendas disputas internas y divisiones, al punto que en un congreso interno que tuvo lugar el fin de semana, Verónika Mendoza asumió como la líder de un nuevo movimiento político, al margen de su antigua alianza. Así, el Frente Amplio quedó partido en dos.
Mendoza, una figura de gran carisma, nacida en Cuzco y que habla quechua, fue elegida como líder del movimiento Nuevo Perú, por los próximos dos años.

El Frente Amplio peruano se dividió oficialmente en julio de este año. Ese mes, los 20 congresistas se dividieron en partes iguales: 10 se han mantenido en el FA y los otros 10 se unieron a Nuevo Perú, creado a fines de 2016 por Verónika Mendoza.

La ex candidata presidencial, de 37 años y de quien se esperaba que guiara al bloque tras los comicios de 2016, decidió dar un paso al costado de Frente Amplio y ahora encabeza Nuevo Perú.

En los comicios del año pasado, el resultado del Frente Amplio fue visto como un histórico triunfo de la izquierda, sector que por primera vez desde el período 1985-1990, liderado por Alan García, obtuvo tal cantidad de escaños. De hecho, el FA se consolidó como la segunda fuerza detrás de Fuerza Popular, de Keiko Fujimori, y superó a Peruanos por el Kambio, la agrupación de PPK.

No obstante, las diferencias dentro del conglomerado se hicieron cada vez más visibles. Así, hubo roces entre Marcos Arana, ex compañero de fórmula de Mendoza y ahora líder de FA y la ex candidata. El quiebre se hizo más visible en febrero pasado, cuando Arana denunció que se había creado una nueva bancada que “excedía normas congresales”. Y las críticas siguieron.

En noviembre, Arana exigió que Mendoza fuera investigada por presuntas anotaciones en las agendas de la ex primera dama Nadine Heredia, acusada de lavado de dinero. Mendoza ha sido una gran crítica de la corrupción y del escándalo Odebrecht, que ha alcanzado a varios partidos políticos en Perú.

Según dijo a La Tercera el analista político y ex ministro del interior, Fernando Rospigliosi, la división era algo latente hace un año atrás, por lo que lo ocurrido el fin de semana no es una sorpresa. A juicio de este experto, en Perú existe una “larga tradición de división, de fragmentación de las izquierdas” y que “esto es la repetición de ese proceso”.

De acuerdo con Rospigliosi, el nuevo movimiento de Mendoza implica que la división del Frente Amplio “es irreversible y que cada grupo va a ir por su cuenta en los próximos procesos electores”. “Arana no quería someterse a Mendoza ni Mendoza a Arana. Son diferencias de caudillos, no hay diferencia política ni ideológica”, sostuvo.

Pero la nueva ruta tomada por la ex candidata presidencial no es nada fácil. Ello, porque ahora Nuevo Perú debe reunir 800.000 firmas para inscribirse oficialmente como partido político, de cara a las elecciones municipales y regionales de 2018. “Hoy comienza una nueva etapa en nuestra historia”, afirmó Mendoza al término del congreso, que tuvo lugar en Lima.

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