Opinión

Lejos del sentido común

Lejos del sentido común (Xinhua/Jiang Biao) Jiang Biao

Una nota publicada en El País esta semana describía la agudización de la crisis en Cuba como resultado del bloqueo energético aplicado por el gobierno de Donald Trump. Aunque los efectos se sienten en distintas áreas, el reportaje se enfocaba en el impacto de las medidas en el turismo, bastión económico de la isla, de los pocos que quedan en pie en un país sumido en la miseria.

Los testimonios recopilados hablan del cierre de hoteles, el vaciamiento de balnearios emblemáticos y la disminución significativa de viajeros. Entre ellos, destaca el de una mujer que, dedicada a arrendar propiedades para turistas en La Habana, cuenta cómo ha visto diezmar progresivamente su negocio. Pero se resiste a caer en la desesperación, por más desalentador que sea el panorama. “Esto se va a resolver”, dice, para agregar inmediatamente “cuando haya un cambio de sistema, cuando Cuba sea un país libre y democrático”.

El testimonio tiene valor en sí mismo, tanto por su esperanza conmovedora como por la convicción democrática que lo inspira. Pero conviene detenerse en él también por el abismante contraste entre su mirada y las declaraciones siempre indignadas de nuestra nueva izquierda. Solo luego de que el Partido Comunista (persistente defensor de regímenes autoritarios) emplazara al gobierno de Gabriel Boric por no enviar ayuda a Cuba, el Frente Amplio difundió su postura: “El pueblo cubano vive una crisis humanitaria sin precedentes y la causa tiene un solo nombre: el bloqueo económico, comercial y financiero propiciado por Estados Unidos durante más de 60 años”.

Se advierte aquí con claridad cómo el pensamiento político puede derivar en ceguera ideológica: la necesidad de denunciar al “imperio” lleva al FA a presentar la crisis cubana como una novedad, y a asignar la principal responsabilidad a un actor relevante, pero secundario. Estados Unidos sería el gran culpable de lo que ocurre, y por lo mismo, el blanco de las denuncias más severas. El presidente Boric no se quedó atrás, por cierto, describiendo como “criminal” el bloqueo norteamericano. Las ventajas de estar de salida.

Mostrar el contraste entre el testimonio de una cubana que vive la crisis y la declaración del FA no implica justificar las medidas de Trump. De lo que se trata más bien es de tomarle el peso a la parcialidad del juicio de la nueva izquierda, así como identificar los motivos que fundan sus posturas.

Cuba ha vivido una dictadura socialista por décadas y enfrenta una crisis en casi todas las esferas de la vida social desde hace años. Podremos discrepar del momento exacto en que se radicaliza su decadencia, pero no respecto de la falta de precedentes, pregunta que conduce antes al régimen impuesto por Castro que al bloqueo norteamericano. Sin embargo, es solo Trump quien gatilla la indignación frenteamplista, el adversario de turno que sirve para mostrar su rebeldía, su permanencia en el lado correcto de la historia.

No tenemos por qué llegar a la peor interpretación de esta postura. De seguro hay algunos bienintencionados a quienes realmente importa el pueblo cubano. Pero eso no resuelve el problema: la ausencia de premisas y argumentos que permitan no solo probar, sino también evaluar correctamente las circunstancias; tal es el fracaso del FA. Su abstracción y dogmatismo –cuando no es la obsesión por la pureza– lo lleva a traicionar a quienes quiere reivindicar, pues cuando manda la defensa de una causa sin atención a su efecto en el mundo, lo que se pierde es una apreciación ajustada de la realidad. Hannah Arendt lo llamaba sentido común, criterio político por excelencia, del que por lo visto carece la nueva izquierda. Tal vez eso explica que su declaración sea ante todo fuera de lugar, desproporcionada, irrelevante. Porque no logra decir lo fundamental, advertido por la ciudadana de la isla citada al comienzo: que Cuba necesita recuperar su democracia. Y que eso es lo que primero reclama su pueblo.

Por Josefina Araos, investigadora del IES

Más sobre:CubaPartido ComunistaEstados UnidosFrente Amplio

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Plan digital + LT Beneficios por 3 meses

Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE