La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró recientemente al Covid-19 como una pandemia. La obesidad también tiene esta lamentable categoría y a diferencia del primero, no es una enfermedad contagiosa si no crónica y no transmisible.

A fines de 2019 Chile lideró por primera vez el ranking de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) de los países con más obesidad y sobrepeso, superando a México y Estados Unidos.

Según la Encuesta Nacional de Salud 2016- 2017, un 74% de los chilenos tiene exceso de peso: un 31,2% padece obesidad, un 39,8% sobrepeso y un 3,2% obesidad mórbida.

La obesidad se asocia a morbilidades metabólicas como la diabetes, cardiovasculares como la hipertensión e incluso afecta a nuestro sistema inmune ya que provoca un estado de inflamación sistémica crónica subclínica.

Las personas con obesidad pertenecen al grupo de riesgo del coronavirus, sin importar lo jóvenes que sean. Si bien es conocido que la mayor mortalidad se da en pacientes mayores de 80 años, los de menor edad también pueden verse afectados seriamente.

El Covid-19 es una enfermedad altamente contagiosa. El virus puede vivir por horas en el aire y en diferentes superficies. Es por esto que seguir las normas sanitarias locales es de extrema importancia.

Los síntomas van desde un resfrío leve a una neumonía y falla respiratoria. Sin embargo, literatura muy reciente ha demostrado que también se puede manifestar con síntomas gastrointestinales por lo que tener la certeza de que se padece esta enfermedad sin el examen de pesquisa es muy difícil.

De aquí surge la necesidad de apelar a la solidaridad de cada uno de nosotros para mantener el aislamiento social, en la mayor medida que se pueda, aunque no existan síntomas.

Con esto no se busca alarmar a la población que padece obesidad sino más bien es un llamado al autocuidado; lavarse muy bien las manos, limpiar superficies, no tocarse la boca, nariz u ojos.

Salir lo menos posible y seguir las normas de las autoridades sanitarias, pues hemos visto como algunas personas relativizan la seriedad de esta pandemia exponiéndonos a todos a un mayor riesgo de contagio.

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