Opinión

Una pausa para mejorar la educación pública

Slep Puerto Cordillera

El reciente anuncio de la ministra de Educación sobre la intención del gobierno de pausar el traspaso a los Servicios Locales de Educación (SLEP) ha generado intenso debate sobre la implementación de la educación pública. Entender esta decisión, por cierto, razonable, resulta imposible sin antes hacer un poco de historia.

A fines del segundo gobierno de la expresidenta Bachelet se aprobó la creación de un nuevo Sistema de Educación Pública, lo que significó un cambio radical: traspasar la administración de la educación municipal a los nuevos Servicios Locales de Educación (SLEP). Los problemas de esta reforma fueron tempranamente advertidos, especialmente aquellos relativos a su diseño centralizado y difícil implementación.

Más tarde, estas advertencias se materializaron. El excesivo control estatal con que fue concebida, falta de articulación entre instituciones, deficiencias de gestión administrativa y financiera, como acumulación de deudas previsionales, fueron solo algunos de los desafíos que enfrentó esta reforma de magnitudes gigantescas.

Ante esto, el calendario de traspasos tuvo que ser corregido -más de una vez-, posponiendo la puesta en marcha de diversos SLEP. Un ejemplo de ello se dio el año 2022, en que se extendió el plazo de implementación total al reducir la cantidad de servicios locales que debían entrar en funcionamiento cada año. Esto se repitió el 2023 durante la discusión de la ley de Presupuestos 2024 y la misma historia sucedió en las leyes que le siguieron.

Ahora veamos los datos. Un estudio de Acción Educar analizó los resultados del SIMCE entre 2017 y 2025, en comunas con servicios locales implementados entre 2018 y 2022, es decir, aquellos en mayor tiempo de funcionamiento. Si bien los puntajes mostraron una trayectoria positiva en determinados territorios, la evolución es heterogénea. En Lectura, 51 de 72 comunas exhibieron mejoras, mientras que 12 se mantuvieron estables y 9 registraron retrocesos. En Matemática, solo 38 comunas mejoraron, mientras que 21 continuaron estables y 13 empeoraron.

Lo anterior evidencia una alta variabilidad territorial entre comunas, incluso dentro de un mismo Servicio Local. Se trata de una implementación que no ha sido homogénea, donde los resultados parecen depender, al menos en parte, de factores particulares asociados a la capacidad de gestión, acompañamiento técnico-pedagógico y las circunstancias de cada implementación.

Al revisar las denuncias por convivencia escolar de este mismo grupo y durante el mismo período, resulta que aproximadamente la mitad de los SLEP muestra aumentos en las denuncias por sobre la variación nacional, mientras que el resto del sistema presenta trayectorias más estables. En este contexto, los datos nos vuelven a mostrar dispersión entre territorios, incluso entre los Servicios Locales con mayor tiempo de implementación.

Esta reforma, la más grande que ha enfrentado nuestro país en términos de creación de servicios públicos en cada región del país, ajustes de dotación y regularización de bienes inmuebles, sigue siendo un desafío difícil de gestionar e implementar y con resultados heterogéneos. Pausar su avance para corregir y mejorar ha sido parte de esta reforma desde sus inicios y hoy, poner el foco en los aprendizajes requiere conocer y perfeccionar aquello que no está funcionando.

Por Constanza Lara, Directora Legal Acción Educar

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