El Café Diario: La controversia en el mercado del gas domiciliario

Foto: Reuters




Los precios del gas domiciliario, tanto del gas licuado de petróleo como del gas natural, han sido tema recurrente desde hace meses, llegando incluso a ser una pregunta obligada para los candidatos en la última elección presidencial. El tema no sólo está dado por el alza de un bien tan preciado en las cuentas de las personas, sino por la misma estructura del mercado.

Todo comienza con un informe de la Fiscalía Nacional Económica, cuyas conclusiones preliminares se dieron a conocer a principios de octubre y cuya versión final se conoció en diciembre. Ahí, la autoridad planteó la necesidad de ejecutar una serie de cambios regulatorios y legales para mejorar la competitividad. Entre ellas, que los principales actores del mercado, Gasco, Abastible y Lipigas, dejen de participar en la distribución de este producto.

En el texto, la FNE concluye que en el caso del gas licuado se podrían generar ahorros a los consumidores que pueden llegar a 181 millones de dólares, es decir, el 15% del precio de cada balón o cilindro que se vende. En cuanto al gas natural, el ahorro potencial se calcula entre 78 y 87 millones de dólares, lo que equivaldría a una reducción de entre el 13 y el 20% de sus cuentas mes a mes.

Las conclusiones de la Fiscalía Nacional Económica encontraron respuesta por parte de los principales actores de la industria y también generaron reacción en el Congreso y en el Gobierno. El Ejecutivo ingresó la semana pasada un proyecto de ley que reestructura el mercado del gas licuado de petróleo envasado, haciéndose cargo de las recomendaciones de la fiscalía. En el Parlamento, la Cámara de Diputados constituyó una Comisión Investigadora del mercado del gas que pidió a la FNE investigar una presunta colusión.

Para reconstruir la historia de esta controversia conversamos con Sofía Aravena, periodista de Pulso, de La Tercera.

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