Política

Cristián Labbé (PNL): “Lo peor que le puede pasar a un partido es que se asocie al rostro de una persona y no a un proyecto político”

En medio del debate por el rol del PNL frente al gobierno de Kast, el diputado plantea que Kaiser debería evaluar ceder espacios dentro del partido para proyectar la tienda libertaria más allá de su figura.

Sebastian Cisternas/Aton Chile SEBASTIAN CISTERNAS/ATON CHILE

No es un secreto que el diputado Cristián Labbé ha sido una voz disidente dentro del Partido Nacional Libertario (PNL) respecto de la decisión de no sumarse al Ejecutivo. Es esa postura la que lo ha distanciado del excandidato presidencial y timonel Johannes Kaiser, de quien fuera su jefe de campaña.

El exmilitante de la UDI advierte sobre los costos políticos de marginarse de la administración entrante y abre la puerta a asumir un rol más activo en la conducción del partido.

En esa línea, plantea la necesidad de fortalecer la institucionalidad interna, evitar personalismos y preparar nuevos liderazgos, en un escenario donde el PNL deberá ordenar sus referentes y definir quiénes encabezarán su proyección en el próximo ciclo político.

Raúl Zamora/Aton Chile RAUL ZAMORA/ATON CHILE

¿Cómo cree que debería comportarse el PNL con el futuro del gobierno?

Ha estado muy claro cuál es el lineamiento que ha dado la directiva. Podemos estar de acuerdo o en desacuerdo, pero lo que debería hacer todo partido de derecha es buscar aportar al gobierno en experiencia y temas políticos para ir en ayuda de los chilenos. El llamado es a ser propositivo y tener una acción positiva con respecto a este gobierno, al menos en sus primeros cien días.

¿Qué consecuencias puede traer para los libertarios no formar parte del próximo gobierno de José Antonio?

Nada en la vida es tan fatal, menos en política, pero lo que más afecta es no tener la experiencia de gestión desde el Estado. Eso daña la formación de futuros líderes de opinión al interior del partido y de candidatos para las municipales o regionales. Eso es lo que puede afectar a los militantes y a sus líderes al no ser miembros de un gabinete.

Desde el PNL se ha argumentado que el ofrecimiento recibido para el ministerio de Minería no permitiría una real incidencia en el gobierno. ¿Cree que esto es así?

Todo ofrecimiento debe recibirse con gratitud. No participé en la negociación, pero el Ministerio de Minería es una cartera relevante desde la que se puede incidir mucho. Creo que ahí se perdió una oportunidad.

En el pasado usted ha afirmado que, si le ofrecen integrar el gobierno, aceptaría. ¿Mantiene esa postura incluso si eso pudiera traerle consecuencias dentro de su propio partido?

Para mí está Chile por sobre todo. A mí lo que me ofrezcan, que sea para el gobierno de Chile, estoy a disposición (...). Hoy día nadie debería estar en la condición de decir que no. Chile nos necesita después del gobierno de Gabriel Boric, que ha sido un desastre en seguridad, economía y educación. Cuando uno ama a su patria y a sus compatriotas, siempre tiene que estar a disposición del llamado.

Y de ser así, ¿renunciaría o congelaría su militancia dentro del partido, como hizo la subsecretaria Ana Victoria Quintana?

No quiero renunciar al partido. Las diferencias existen, pero es momento de dejar la discusión de verano atrás y enfocarnos en marzo. Hay que estar a la altura.

Hace algunos días Kaiser señaló que si no le gustaban las estrategias del partido, le invitaba a cambiarlas. ¿Le gustaría en un futuro disputar la presidencia del partido?

Johannes es un tremendo candidato, tiene ideas muy claras, pero insisto: él tiene que evaluar, tal como lo hizo José Antonio Kast, el dejar de lado la presidencia para que él no sea “el partido”. Lo peor que le puede pasar a un partido es que se asocie al rostro de una persona y no a un proyecto político en conjunto.

¿Pero a usted le gustaría en un futuro dirigir el partido?

No creo que a ninguna persona que participe en política no le gustara ser presidente de su partido, todos quisiéramos serlo. Pero para eso hay que evaluar el contexto en el momento adecuado. Hoy existe una directiva que respeto, aunque difiera en algunas cosas y hay que dejar que ellos den los lineamientos. Veremos qué pasa cuando llegue la hora de las elecciones.

¿Cree que es eso lo que le está pasando hoy al PNL, que se vea más como el partido de Johannes Kaiser?

No me atrevería a afirmarlo porque el partido es muy joven. La verdadera prueba de fuego será la “política dura” que parte con el gobierno de José Antonio Kast. Es sencillo ser oposición a Gabriel Boric, pero ser un partido de derecha bajo una administración de derecha es el verdadero desafío. Ahí estará el secreto de cómo se den las cosas. Más que personalismo, hoy vemos un proyecto que fue formado por una persona y que ahora debe definir su rumbo bajo estas nuevas condiciones.

Usted ha acusado un autoritarismo por parte de Johannes. ¿A qué se refiere exactamente con esto?

Tiene que ver con que si no te gusta la decisión de la directiva, “escoge la militancia o ándate”. Creo que eso de “aquí se toman mis decisiones y al que no le gusta, que agarre sus cosas”, no le hace bien a la democracia interna de un partido.

Se ha hablado mucho de que su relación con Kaiser está quebrada. ¿Qué fue lo que realmente pasó? ¿Es verdad que ya no hay mucha relación con el excandidato?

La verdad es que todo esto ha ido pasando en el periodo de vacaciones. Tras una campaña intensa. Ahora estoy descansando y planificando marzo. Más allá de que exista un distanciamiento, es algo natural porque estamos en tiempos más lentos.

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