Por Rocío LatorreEl primer test de Wulf al frente de la crisis de los niños haitianos
La ministra de Desarrollo Social fue designada por el Presidente para encabezar la coordinación interministerial que buscará esclarecer el paradero de los menores que ingresaron al país bajo reunificación familiar. En Palacio apuntan a su capacidad para comunicar de forma clara y a la confianza del Mandatario en su gestión.

La decisión ya estaba tomada cuando la tarde del miércoles, el biministro del Interior y Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, reunió a una serie de autoridades para abordar uno de los casos más delicados -hasta ahora- que ha enfrentado el gobierno en sus primeros meses al mando.
Hasta la cita llegaron representantes de Interior, Relaciones Exteriores, Defensa, Seguridad Pública, Justicia, Desarrollo Social y Familia, además del Servicio Nacional de Migraciones, la Policía de Investigaciones y Carabineros. El objetivo era coordinar una respuesta frente a los antecedentes levantados por la Contraloría General de la República respecto del ingreso al país de menores haitianos bajo la figura de reunificación familiar.
Antes de que comenzara la reunión, en La Moneda ya existía una definición presidencial respecto de quién asumiría la conducción política y operativa del asunto. La elegida fue la ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf.
La secretaria de Estado, de 36 años y militante del Partido Republicano, quedó a cargo de liderar la fuerza de tarea que tendrá como misión coordinar los esfuerzos del Ejecutivo para esclarecer el paradero de menores que no pudieron ser ubicados durante las indagaciones realizadas por el ente contralor y determinar si existieron vulneraciones a sus derechos. Esa circunstancia abrió interrogantes sobre su paradero y encendió alertas respecto de posibles vulneraciones de derechos e incluso eventuales redes de tráfico de personas.
Según el preinforme reservado de Contraloría -dado a conocer por Radio Biobío- se detectaron graves falencias en los procesos asociados al ingreso de ciudadanos haitianos junto a menores de edad bajo reunificación familiar durante la administración del expresidente Gabriel Boric.
En Palacio explican que el caso reúne varios de los elementos más complejos que puede enfrentar una administración: involucra a menores de edad, contiene un componente migratorio especialmente sensible y podría derivar en eventuales responsabilidades administrativas e incluso penales si se acreditan irregularidades más profundas.
Por lo mismo, en el entorno presidencial estimaron que se requería una autoridad con capacidad de coordinación política, manejo comunicacional y experiencia articulando distintos servicios del Estado. Esas características, aseguran en La Moneda, las posee Wulf.

Quienes conocen la interna del gobierno sostienen que su nombre ha ido adquiriendo una notoriedad en ascenso en estos primeros 100 días de administración. Además, integra el núcleo de confianza del Presidente José Antonio Kast. Con una relación política de larga data tanto con el Mandatario como con la Primera Dama, María Pía Adriasola, con quien ha llevado una agenda en conjunto.
En el Ejecutivo reconocen que la crisis exigirá explicar con claridad un tema complejo para la opinión pública y coordinar instituciones con atribuciones muy distintas entre sí. Desde esa perspectiva, la tarea aparece como una oportunidad para que la ministra exhiba sus capacidades.
Este jueves, junto al Mandatario, Wulf tuvo su debut. Encabezó una reunión de emergencia con representantes de los tres poderes del Estado, además de la Contraloría General de la República y el Ministerio Público, para abordar los antecedentes del caso.
Finalizado el encuentro, Wulf asumió la vocería oficial desde Palacio, acompañada por el resto de las autoridades participantes. En su intervención, la ministra reconoció la existencia de “vacíos de información” que deben ser despejados. Asimismo, confirmó que durante la jornada de este jueves sostendrá nuevas reuniones para avanzar en la coordinación de ministerios y servicios involucrados en la investigación.
En el gobierno recalcan que todavía no existen conclusiones definitivas y que precisamente una de las tareas es determinar qué ocurrió en cada caso. Sin embargo -afirman- lo sensible del asunto obligaba a una reacción rápida y a establecer una coordinación interministerial específica para el caso.
La decisión de poner a Wulf al frente de la coordinación no generó consenso absoluto en la derecha. Una de las voces críticas fue la excandidata presidencial de Chile Vamos, Evelyn Matthei, quien cuestionó que el liderazgo de la respuesta recaiga en la titular de Desarrollo Social.
“Esto no es para que esté a cargo de la ministra de Desarrollo Social. Este no es un caso social, este es un caso de seguridad nacional, este es un caso de mafia, posiblemente mafia”, afirmó este jueves en el matinal Mucho Gusto.
La exabanderada -quien quedó quinta en la primera vuelta de noviembre pasado- sostuvo que la conducción debería estar radicada directamente en el Presidente de la República junto al ministro de Seguridad, y comparó la situación con la intervención que tuvo el entonces mandatario Sebastián Piñera durante el rescate de los 33 mineros atrapados tras el derrumbe de la mina San José, en 2010.
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